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Citroën C8
Foto: Wikimedia Commons (licencia libre)

Citroën C8

2002–2014 · Monovolumen

Motores: 2.0/2.2 gasolina, 2.0/2.2 HDi

Precio usado orientativo: 2.000–6.500 €

7,4 → 5,5↓ -1,9

Este coche ha bajado enteros con los años.

CompraQuédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo.

Monovolumen de siete plazas con puertas correderas que Citroën fabricó junto al Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, sus gemelos de carrocería y mecánica. De la gama, el 2.0 HDi es el que cubre kilómetros con mecánica conocida en cualquier taller PSA; el 2.2 HDi empuja más pero castiga antes embrague y volante bimasa. La electrónica de a bordo es su punto delicado.

Pros

  • El espacio interior cunde de verdad, con siete plazas pensadas para uso familiar y no de emergencia.
  • El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y es una mecánica que cualquier taller del grupo PSA conoce bien.
  • El confort de marcha en viaje largo es aceptable, bastante mejor que el de una furgoneta pelada.
  • El precio de ocasión es bajo frente a un S-Max equivalente de la misma época.
  • Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde un rival de puertas convencionales no puede abrir.

Contras

  • La electricidad del grupo PSA de esos años lleva centralita y sensores delicados que fallan a ratos y sin avisar.
  • El 2.2 HDi suma volante bimasa y embrague, una reparación con un coste elevado para lo que vale el coche.
  • La calidad de los acabados queda por debajo de la de los rivales alemanes de la época.
  • El consumo es alto en los gasolina y también en los HDi cuando el coche viaja cargado con siete ocupantes.
  • El valor residual es mínimo, así que cuesta salir de él cuando llega el momento de cambiar de coche.

Problemas habituales a vigilar

  • En los 2.0 y 2.2 HDi con muchos kilómetros sufren el volante bimasa, el embrague y el turbo, y los tres se notan en la prueba.
  • La centralita BSI y el cuadro encienden testigos intermitentes y pueden dejar el coche funcionando a medias.
  • Las puertas correderas fallan en raíles y cierre en las unidades que han hecho vida de uso intensivo.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi dos puntos porque ha envejecido como lo que es: un monovolumen de trabajo familiar, con el volante bimasa y la centralita BSI siempre por delante. Un 2.0 HDi manual con el bimasa en orden todavía sirve para hacer kilómetros en familia; uno con el bimasa agotado o la electrónica dando guerra se gasta en recambio lo que cuesta el anuncio.

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