Renault Espace IV
2002–2014 · Monovolumen
Motores: 2.0/3.0 dCi, 2.0/3.5 V6
Precio usado orientativo: 2.000–7.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 2.0 dCi con cambio manual y, antes de pagar nada, comprueba que la tarjeta manos libres abre y arranca el coche y que el cuadro no está lleno de testigos. Si la unidad lleva suspensión trasera neumática, mira que la altura sea la correcta y que no haya fugas. El 3.0 V6 dCi es un motor más complejo y caro de mantener. Sube y baja las siete plazas para ver que todos los anclajes funcionan.
El monovolumen grande de Renault de los años 2000, construido con estructura de aluminio y paneles de plástico, y una de las pocas opciones de su época con siete plazas aprovechables de verdad. El 2.0 dCi es la mecánica más razonable para mover tanto coche. Su talón de Aquiles es eléctrico: la tarjeta de arranque y el cuadro multifunción definen el estado de cada unidad.
Pros
- Las siete plazas son útiles de verdad, no asientos de emergencia para niños.
- El confort de marcha sigue siendo el de un monovolumen grande pensado para viajar.
- El 2.0 dCi gasta de forma razonable para el tamaño y el peso del coche.
- Los acabados Initiale y Privilège traen el equipamiento que entonces era gama alta.
- El precio de los anuncios es muy bajo para el espacio que entrega el habitáculo.
Contras
- La tarjeta de arranque y el cuadro multifunción pueden fallar y dejar el coche a medias.
- La electrónica y los sensores acusan la edad en forma de testigos que no se apagan.
- Muchas unidades proceden de flotas y de empresa, con mantenimiento irregular.
- Las versiones con suspensión trasera neumática acaban necesitando fuelles y compresor.
Problemas habituales a vigilar
- La tarjeta manos libres falla en la apertura, el arranque o el cierre del coche.
- El 2.0 dCi tapa la válvula de gases, cansa los inyectores y desgasta el turbo.
- El cuadro y la pantalla central mantienen testigos permanentes encendidos.
- La suspensión trasera neumática pierde aire y deja la zaga hundida.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de 7,5 a 6 porque la tarjeta, el cuadro y la suspensión neumática trasera pesan hoy más que el espacio y el confort que ofrece. Un 2.0 dCi de particular con la electrónica en orden sigue siendo una ganga para una familia numerosa; una unidad con el cuadro loco o la trasera hundida sale cara a cualquier precio.