Citroën C8 vs Mercedes-Benz Citan W415: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C8 | Mercedes-Benz Citan W415 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 6,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2002–2014 | 2012–2021 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.000–6.500 € | 5.000–12.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.2 gasolina, 2.0/2.2 HDi | 1.5 CDI BlueEfficiency |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo. | Quédate con el 109 CDI y el cambio manual, la combinación más sencilla de la gama. Antes de comprar uno, comprueba que el filtro de partículas regenera sin testigo encendido, sobre todo si la unidad ha hecho vida de ciudad, y prueba las puertas correderas y la apertura a distancia con la tarjeta Renault. Si el anuncio cuesta más que un Kangoo II equivalente, estás pagando la estrella, no mecánica distinta. |
Citroën C8 →
Monovolumen de siete plazas con puertas correderas que Citroën fabricó junto al Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, sus gemelos de carrocería y mecánica. De la gama, el 2.0 HDi es el que cubre kilómetros con mecánica conocida en cualquier taller PSA; el 2.2 HDi empuja más pero castiga antes embrague y volante bimasa. La electrónica de a bordo es su punto delicado.
Pros del C8
- El espacio interior cunde de verdad, con siete plazas pensadas para uso familiar y no de emergencia.
- El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y es una mecánica que cualquier taller del grupo PSA conoce bien.
- El confort de marcha en viaje largo es aceptable, bastante mejor que el de una furgoneta pelada.
- El precio de ocasión es bajo frente a un S-Max equivalente de la misma época.
- Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde un rival de puertas convencionales no puede abrir.
Contras del C8
- La electricidad del grupo PSA de esos años lleva centralita y sensores delicados que fallan a ratos y sin avisar.
- El 2.2 HDi suma volante bimasa y embrague, una reparación con un coste elevado para lo que vale el coche.
- La calidad de los acabados queda por debajo de la de los rivales alemanes de la época.
- El consumo es alto en los gasolina y también en los HDi cuando el coche viaja cargado con siete ocupantes.
- El valor residual es mínimo, así que cuesta salir de él cuando llega el momento de cambiar de coche.
Problemas a vigilar
- En los 2.0 y 2.2 HDi con muchos kilómetros sufren el volante bimasa, el embrague y el turbo, y los tres se notan en la prueba.
- La centralita BSI y el cuadro encienden testigos intermitentes y pueden dejar el coche funcionando a medias.
- Las puertas correderas fallan en raíles y cierre en las unidades que han hecho vida de uso intensivo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque ha envejecido como lo que es: un monovolumen de trabajo familiar, con el volante bimasa y la centralita BSI siempre por delante. Un 2.0 HDi manual con el bimasa en orden todavía sirve para hacer kilómetros en familia; uno con el bimasa agotado o la electrónica dando guerra se gasta en recambio lo que cuesta el anuncio.
Mercedes-Benz Citan W415 →
Debajo del capó hay un Renault Kangoo II: la carrocería, la mecánica y hasta la llave de tarjeta son las del francés, con la parrilla y el volante de Mercedes. El 1.5 CDI es el 1.5 dCi de la alianza, un motor conocido en cualquier taller. El Tourer sirve de monovolumen familiar con asientos traseros de verdad y el furgón hace de vehículo de reparto urbano.
Pros del Citan W415
- El 1.5 CDI se comparte con el Kangoo II, así que el recambio es de origen Renault y se encuentra en cualquier taller.
- Al ser una generación anterior, el precio de ocasión ya es bajo para un monovolumen de este tamaño.
- El Tourer monta asientos traseros pensados para uso familiar, no un furgón acristalado.
- El formato compacto lo hace fácil de mover y aparcar en ciudad.
- Las puertas correderas facilitan el acceso en huecos estrechos donde una puerta convencional no abre.
Contras del Citan W415
- La mecánica es la del Kangoo II y el precio de la estrella no aporta ninguna ventaja técnica frente al francés.
- Los anuncios suelen pedir más que por un Kangoo II equivalente solo por la marca.
- El filtro de partículas se satura en trayectos cortos, lo que lo descarta para quien solo hace ciudad.
- Ya no se fabrica y el recambio de red Mercedes no ofrece nada que no dé el canal Renault.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas de los CDI Euro 5 y Euro 6 obliga a regeneraciones y enciende el testigo si se acumula hollín.
- La tarjeta de acceso y la antena, heredadas de Renault, fallan en la apertura a distancia.
- Las puertas correderas gastan raíles y cierres en las unidades que han hecho reparto.
Cómo ha envejecido
Ha bajado un punto porque ya es generación anterior y porque el sobreprecio de la estrella frente al Kangoo II se justifica cada vez menos. Un 109 CDI con el filtro de partículas en orden sigue cubriendo el formato familiar o de reparto, pero solo tiene sentido si cuesta lo que cuesta el Renault gemelo.

