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Citroën C8 vs Fiat Multipla: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 5,5 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën C8 busca Quédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo. En el Fiat Multipla prioriza Busca el 1.9 JTD con cambio manual, sobre todo de la primera generación. Antes de comprar uno, comprueba que el turbo sopla sin silbidos, que el embrague no patina y que los inyectores no hacen humo en frío; luego prueba todos los elevalunas y la climatización, porque la electricidad es su punto débil. Si lo que buscas es el de seis plazas que llama la atención, el original de 1998 a 2004 es el que hay que ver: el restyling es más convencional y menos icónico.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën C8Fiat Multipla
Nota hoy (sobre 10)5,5 / 105,5 / 10
Nota cuando salió7,4 / 107,2 / 10
Envejecimiento-1,9 puntos-1,7 puntos
Años de producción2002–20141998–2010
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo2.000–6.500 €1.000–4.000 €
Motores disponibles2.0/2.2 gasolina, 2.0/2.2 HDi1.6 16v, 1.9 JTD, 1.9 Multijet
Qué versión comprarQuédate con el 2.0 HDi con cambio manual y pruébalo en frío: si el embrague patina o el volante bimasa suena al apagar el motor, esa reparación se acerca al precio del anuncio. Comprueba después la centralita BSI, con todos los testigos del cuadro, y abre y cierra las puertas correderas varias veces, porque en raíles y cierre fallan con el uso. Con el 2.2 HDi aplica la misma revisión, que en las unidades de muchos kilómetros el bimasa va justo.Busca el 1.9 JTD con cambio manual, sobre todo de la primera generación. Antes de comprar uno, comprueba que el turbo sopla sin silbidos, que el embrague no patina y que los inyectores no hacen humo en frío; luego prueba todos los elevalunas y la climatización, porque la electricidad es su punto débil. Si lo que buscas es el de seis plazas que llama la atención, el original de 1998 a 2004 es el que hay que ver: el restyling es más convencional y menos icónico.

Citroën C8 →

Monovolumen de siete plazas con puertas correderas que Citroën fabricó junto al Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, sus gemelos de carrocería y mecánica. De la gama, el 2.0 HDi es el que cubre kilómetros con mecánica conocida en cualquier taller PSA; el 2.2 HDi empuja más pero castiga antes embrague y volante bimasa. La electrónica de a bordo es su punto delicado.

Pros del C8

  • El espacio interior cunde de verdad, con siete plazas pensadas para uso familiar y no de emergencia.
  • El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y es una mecánica que cualquier taller del grupo PSA conoce bien.
  • El confort de marcha en viaje largo es aceptable, bastante mejor que el de una furgoneta pelada.
  • El precio de ocasión es bajo frente a un S-Max equivalente de la misma época.
  • Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde un rival de puertas convencionales no puede abrir.

Contras del C8

  • La electricidad del grupo PSA de esos años lleva centralita y sensores delicados que fallan a ratos y sin avisar.
  • El 2.2 HDi suma volante bimasa y embrague, una reparación con un coste elevado para lo que vale el coche.
  • La calidad de los acabados queda por debajo de la de los rivales alemanes de la época.
  • El consumo es alto en los gasolina y también en los HDi cuando el coche viaja cargado con siete ocupantes.
  • El valor residual es mínimo, así que cuesta salir de él cuando llega el momento de cambiar de coche.

Problemas a vigilar

  • En los 2.0 y 2.2 HDi con muchos kilómetros sufren el volante bimasa, el embrague y el turbo, y los tres se notan en la prueba.
  • La centralita BSI y el cuadro encienden testigos intermitentes y pueden dejar el coche funcionando a medias.
  • Las puertas correderas fallan en raíles y cierre en las unidades que han hecho vida de uso intensivo.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi dos puntos porque ha envejecido como lo que es: un monovolumen de trabajo familiar, con el volante bimasa y la centralita BSI siempre por delante. Un 2.0 HDi manual con el bimasa en orden todavía sirve para hacer kilómetros en familia; uno con el bimasa agotado o la electrónica dando guerra se gasta en recambio lo que cuesta el anuncio.

Fiat Multipla →

El monovolumen con el diseño más polémico de los 90: seis plazas en dos filas de tres y una visibilidad que pocos coches igualan. El 1.6 16v cubre la gasolina y los diésel van del 1.9 JTD de la primera etapa al Multijet posterior. El restyling de 2004 suaviza la cara y pierde carácter. La electricidad Fiat de la época es su asignatura pendiente.

Pros del Multipla

  • Las seis plazas en dos filas permiten una configuración que pocos rivales igualan.
  • El 1.9 JTD gasta poco y es una mecánica conocida en cualquier taller.
  • La visibilidad y el acceso son excelentes gracias a la luna enorme y a las puertas anchas.
  • El precio de ocasión es muy bajo para los metros de habitáculo que ofrece.
  • La cotización crece entre aficionados al diseño original de 1998.

Contras del Multipla

  • El diseño divide opiniones y eso penaliza la reventa convencional.
  • Los acabados son de otra época y los plásticos no han aguantado bien el sol.
  • La imagen de coche raro espanta a quien solo busca un familiar sin complicaciones.
  • El restyling pierde el carácter del original sin ganar recambio ni demanda.
  • La electricidad Fiat de la época convierte el día a día en un fastidio.

Problemas a vigilar

  • El 1.9 JTD acaba necesitando turbo, embrague e inyectores cuando los kilómetros se acumulan.
  • La centralita, los elevalunas y la climatización fallan de forma intermitente.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi dos puntos porque una avería eléctrica puede superar el valor de mercado del coche, aunque conserva interés como vehículo singular y el original empieza a cotizar entre curiosos. Solo merece la pena una unidad con cuadro, climatización y elevalunas funcionando; un JTD con el turbo hecho o con la centralita loca no valen ni el viaje a verlo.

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