Fiat Multipla
1998–2010 · Monovolumen
Motores: 1.6 16v, 1.9 JTD, 1.9 Multijet
Precio usado orientativo: 1.000–4.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 1.9 JTD con cambio manual, sobre todo de la primera generación. Antes de comprar uno, comprueba que el turbo sopla sin silbidos, que el embrague no patina y que los inyectores no hacen humo en frío; luego prueba todos los elevalunas y la climatización, porque la electricidad es su punto débil. Si lo que buscas es el de seis plazas que llama la atención, el original de 1998 a 2004 es el que hay que ver: el restyling es más convencional y menos icónico.
El monovolumen con el diseño más polémico de los 90: seis plazas en dos filas de tres y una visibilidad que pocos coches igualan. El 1.6 16v cubre la gasolina y los diésel van del 1.9 JTD de la primera etapa al Multijet posterior. El restyling de 2004 suaviza la cara y pierde carácter. La electricidad Fiat de la época es su asignatura pendiente.
Pros
- Las seis plazas en dos filas permiten una configuración que pocos rivales igualan.
- El 1.9 JTD gasta poco y es una mecánica conocida en cualquier taller.
- La visibilidad y el acceso son excelentes gracias a la luna enorme y a las puertas anchas.
- El precio de ocasión es muy bajo para los metros de habitáculo que ofrece.
- La cotización crece entre aficionados al diseño original de 1998.
Contras
- El diseño divide opiniones y eso penaliza la reventa convencional.
- Los acabados son de otra época y los plásticos no han aguantado bien el sol.
- La imagen de coche raro espanta a quien solo busca un familiar sin complicaciones.
- El restyling pierde el carácter del original sin ganar recambio ni demanda.
- La electricidad Fiat de la época convierte el día a día en un fastidio.
Problemas habituales a vigilar
- El 1.9 JTD acaba necesitando turbo, embrague e inyectores cuando los kilómetros se acumulan.
- La centralita, los elevalunas y la climatización fallan de forma intermitente.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque una avería eléctrica puede superar el valor de mercado del coche, aunque conserva interés como vehículo singular y el original empieza a cotizar entre curiosos. Solo merece la pena una unidad con cuadro, climatización y elevalunas funcionando; un JTD con el turbo hecho o con la centralita loca no valen ni el viaje a verlo.