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Citroën C4 Picasso I vs Ford S-Max I: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Ford S-Max I (6,5 frente a 6,4 del Citroën C4 Picasso I, una ventaja de +0,1 puntos). Si hay que quedarse con una versión, el 2.0 TDCi con cambio manual. Deja de lado la PowerShift: si da tirones al salir o huele a embrague quemado, esa unidad está sentenciada. El 1.6 EcoBoost lleva correa bañada en aceite, así que el historial de cambios de lubricante tiene que estar claro y con papeles. Si el TDCi ha hecho vida urbana, comprueba el filtro de partículas con una prueba larga por carretera. El Citroën C4 Picasso I sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Ve a por el 1.6 HDi con cambio manual, que es la mecánica más tranquila de la gama. Si te tienta el gasolina turbo (el THP), escucha la cadena en frío y pregunta cuánto aceite gasta entre revisiones, porque esa familia de motores bebe. Antes de comprar uno, prueba el aire acondicionado y el cuadro digital: si no enfría o la pantalla se reinicia, la factura sale cara. Y si miras un Grand, monta las siete plazas y mide el maletero que queda detrás.).

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën C4 Picasso IFord S-Max I
Nota hoy (sobre 10)6,4 / 106,5 / 10
Nota cuando salió7,6 / 108,2 / 10
Envejecimiento-1,2 puntos-1,7 puntos
Años de producción2006–20132006–2014
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo2.500–7.000 €3.500–8.500 €
Motores disponibles1.6/1.8 VTi, 1.6 THP, 1.6 HDi/e-HDi1.6/2.0 EcoBoost, 2.0/2.2 TDCi
Qué versión comprarVe a por el 1.6 HDi con cambio manual, que es la mecánica más tranquila de la gama. Si te tienta el gasolina turbo (el THP), escucha la cadena en frío y pregunta cuánto aceite gasta entre revisiones, porque esa familia de motores bebe. Antes de comprar uno, prueba el aire acondicionado y el cuadro digital: si no enfría o la pantalla se reinicia, la factura sale cara. Y si miras un Grand, monta las siete plazas y mide el maletero que queda detrás.Si hay que quedarse con una versión, el 2.0 TDCi con cambio manual. Deja de lado la PowerShift: si da tirones al salir o huele a embrague quemado, esa unidad está sentenciada. El 1.6 EcoBoost lleva correa bañada en aceite, así que el historial de cambios de lubricante tiene que estar claro y con papeles. Si el TDCi ha hecho vida urbana, comprueba el filtro de partículas con una prueba larga por carretera.

Citroën C4 Picasso I →

El monovolumen compacto de Citroën de finales de los 2000, construido sobre la plataforma del C4 y el 307 (la PF2 de PSA), con una versión larga, el Grand Picasso, que ofrece siete plazas de verdad. Apuesta por el espacio, la visibilidad y el confort por encima del dinamismo. El diésel e-HDi añade filtro de partículas, y el aire acondicionado y el cuadro digital son los puntos que más unidades dejan en el taller.

Pros del C4 Picasso I

  • El habitáculo y la visibilidad estaban entre los mejores del segmento cuando salió.
  • La suspensión es de las cómodas de Citroën, pensada para familia y viajes largos.
  • El 1.6 HDi gasta poco y cualquier taller que conozca PSA sabe mantenerlo.
  • El Grand Picasso da siete plazas con espacio real, no asientos de emergencia.
  • En el mercado de ocasión cuesta muy poco para ser un familiar de este tamaño.

Contras del C4 Picasso I

  • El gasolina turbo de origen Prince arrastra fama de cadena, consumo de aceite y carbonilla.
  • El aire acondicionado y la climatización fallan más de lo deseable y el recambio no es barato.
  • La electrónica y los sensores son más delicados que en un Scenic de la misma época.
  • La reventa es lenta y abundan las unidades de empresa con un uso que no se declara.

Problemas a vigilar

  • En el turbo de gasolina hay que vigilar la cadena, la bomba de agua y el nivel de aceite cada poco.
  • El aire acondicionado tiene que enfriar en parado y en marcha; si no lo hace, la reparación es de las caras.
  • El cuadro digital y el navegador se reinician y dejan el coche sin información al conductor.
  • En el e-HDi muy urbano se ensucian la válvula de gases y el filtro de partículas, y el testigo salta al pedirle autovía.

Cómo ha envejecido

Ha perdido algo más de un punto porque el espacio y el confort aguantan, pero los gasolina turbo y la electrónica han envejecido peor que el conjunto. Un 1.6 HDi manual con el aire en orden sigue siendo una de las compras baratas más sensatas si necesitas siete plazas; un turbo que consume aceite o un cuadro que se reinicia no valen el precio del anuncio.

Ford S-Max I →

En un segmento de cajas altas y perezosas, este monovolumen se conducía como un Focus grande, y esa fue siempre su seña de identidad. No es el Galaxy: aquel estira la batalla y ofrece siete plazas de verdad, mientras que el S-Max apuesta por la agilidad y una segunda fila con asientos individuales. Lo hay de gasolina EcoBoost y diésel TDCi, y su diseño todavía no parece un fósil de los años 2000.

Pros del S-Max I

  • La dirección y el comportamiento están entre lo mejor que ha dado el segmento de los monovolúmenes.
  • El 2.0 TDCi manual es eficiente y cualquier taller Ford lo conoce bien.
  • El diseño ha envejecido con dignidad y no parece un coche de hace quince años.
  • El habitáculo es amplio y la segunda fila monta asientos individuales en lugar de una banqueta.
  • Los precios de ocasión quedan contenidos frente a los rivales del grupo VAG.

Contras del S-Max I

  • La PowerShift mancha el parque: hay muchas unidades baratas que esconden una caja cara de arreglar.
  • El EcoBoost lleva correa bañada en aceite y exige cambios de lubricante estrictos, algo que no siempre se ha cumplido.
  • Cuando hacen falta siete asientos de verdad, el Galaxy de batalla larga gana en plazas y maletero.
  • La electrónica Ford de aquella generación ha dejado un parque irregular, con unidades mejores que otras.

Problemas a vigilar

  • La PowerShift da tirones al arrancar, hace los cambios con lentitud y acaba oliendo a embrague quemado.
  • El 1.6 EcoBoost estira la correa bañada en aceite y cansa el turbo si se han alargado los intervalos de lubricante.
  • El filtro de partículas y la válvula de gases se colmatan en los TDCi que han hecho vida de ciudad.
  • Los sensores de aparcamiento y la cámara trasera fallan en las versiones que los equipan.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de punto y medio porque la PowerShift y el EcoBoost de correa bañada han pasado más factura de la que el chasis merecía. Un 2.0 TDCi manual de particular sigue siendo de los monovolúmenes más agradables de conducir de su época; una unidad con automático que huele a embrague no vale el precio del anuncio.

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