Citroën C4 Cactus vs Toyota MR2 W20: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C4 Cactus | Toyota MR2 W20 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 2014–2020 | 1989–1999 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C / B | Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 5.000–11.000 € | 4.000–12.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 PureTech, 1.6 VTi, 1.6 BlueHDi | 1.6, 2.0 Turbo |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el 1.6 BlueHDi con cambio manual. El 1.2 PureTech solo entra si la correa de distribución bañada en aceite está cambiada y con factura; si no, descártalo. El 1.6 VTi es el atmosférico sencillo de la gama y el que menos sustos da. Revisa los Airbump de cerca: un golpe mal reparado sale caro de pieza. Si lleva el automático EAT6, pruébalo en atasco antes de comprar uno, porque da tirones. | Busca el 2.0 turbo de motor central con cambio manual, que es el de aficionado. El 3S-GTE lleva correa de distribución: exige la factura del cambio antes de comprar uno. Si el motor se ha calentado, mira la refrigeración y la junta de culata. El embrague se sustituye por encima del motor y la mano de obra es cara. Y fíjate en la revisión: las tres del SW20 no son iguales. |
Citroën C4 Cactus →
Citroën lo planteó como un compacto distinto: confort de suspensión por encima de dinamismo, personalidad por encima de discreción, y los Airbump de las puertas para absorber los golpes leves de aparcamiento. Es más barato que un C4 II equivalente en segunda mano, pero su diseño polariza y eso se nota luego en la reventa. El BlueHDi es la mecánica pensada para gastar poco.
Pros del C4 Cactus
- El confort de suspensión y los asientos son de corte Citroën clásico, mullidos y distintos a lo que da un 308.
- Los Airbump protegen la chapa en aparcamientos, siempre que no estén ya rotos o despegados.
- El 1.6 BlueHDi gasta poco y cubre el uso mixto sin necesidad de ir a un compacto premium.
- El diseño es diferente y no pasa desapercibido en ningún parking.
- Los precios de segunda mano son razonables frente a un C4 II equivalente.
Contras del C4 Cactus
- El 1.2 PureTech lleva la correa de distribución bañada en aceite, un sistema con problemas documentados.
- Los Airbump tienen piezas caras y su desgaste estético se paga al vender el coche.
- La calidad de acabado es irregular y los plásticos del interior se marcan enseguida.
- La caja automática EAT6 da tirones y exige probarla en atasco antes de decidir.
- El diseño polarizador complica la reventa, porque no gusta a todo el mundo.
Problemas a vigilar
- En el PureTech hay que conocer la antigüedad de la correa bañada en aceite y escuchar ruidos en frío.
- Los Airbump acumulan golpes y desprendimientos, y sustituirlos tiene un coste alto.
- En los BlueHDi castigados por ciudad sufren el AdBlue y la válvula de gases, y el testigo salta en cuanto se les pide autovía.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque un PureTech con la correa sin cambiar y unos Airbump maltratados pesan más que el confort, que sigue intacto. Un BlueHDi manual con el AdBlue en orden es todavía un compacto usable y barato de mantener; un PureTech con la distribución pendiente esconde una factura que el precio del anuncio no cubre.
Toyota MR2 W20 →
El motor va en posición central, a diferencia de un Celica de la época, y eso define todo el carácter del coche. La gama combina el 2.0 turbo de correa con el 1.6 atmosférico de las primeras unidades. Hubo tres revisiones que no se parecen entre sí, y la carrocería de cuña sigue siendo su argumento de diseño.
Pros del MR2 W20
- El motor central y la dirección son lo que marca el carácter de este coche.
- El 2.0 turbo es la mecánica que busca quien quiere un SW20 de verdad.
- El 1.6 atmosférico de las primeras unidades es más sencillo y suficiente para disfrutarlo.
- Hay comunidad de aficionados y todavía se encuentra recambio.
- La carrocería de cuña sigue siendo su argumento de diseño treinta años después.
Contras del MR2 W20
- La correa del 2.0 turbo exige un historial de cambios demostrable.
- Cambiar el embrague obliga a trabajar por encima del motor y la factura es alta.
- Circulan muchas unidades modificadas, y no siempre bien hechas.
- El precio actual es de nostalgia, no de coche para el día a día.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución tiene que estar cambiada por tiempo, no solo por kilómetros.
- Si el motor ha hervido, el turbo y la junta de culata acusan el calentamiento.
- El embrague se desgasta y su sustitución, por el acceso, sale cara.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque es un juguete de los 90 con precios de nostalgia y demasiadas unidades tocadas. Un 2.0 turbo de particular, con la correa al día y el turbo sano, sigue teniendo sentido para quien lo busca; uno hervido o con el embrague gastado, no.

