Citroën C4 Cactus vs Peugeot RCZ: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C4 Cactus | Peugeot RCZ |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -1,4 puntos |
| Años de producción | 2014–2020 | 2010–2015 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 5.000–11.000 € | 8.000–18.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 PureTech, 1.6 VTi, 1.6 BlueHDi | 1.6 THP, 2.0 HDi, 1.6 THP 270 R |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el 1.6 BlueHDi con cambio manual. El 1.2 PureTech solo entra si la correa de distribución bañada en aceite está cambiada y con factura; si no, descártalo. El 1.6 VTi es el atmosférico sencillo de la gama y el que menos sustos da. Revisa los Airbump de cerca: un golpe mal reparado sale caro de pieza. Si lleva el automático EAT6, pruébalo en atasco antes de comprar uno, porque da tirones. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 HDi manual: es el que mejor encaja con el uso diario y pide solo revisar que no eche humo por la válvula de gases. El 1.6 THP de 156 o 200 CV puede consumir aceite y acabar necesitando cadena o turbo: mira el nivel en la varilla y escucha el traqueteo en frío antes de comprar uno. La R de 270 CV es coche de aficionado, con el mismo motor a más presión, y el techo de doble burbuja golpeado no se repara barato. |
Citroën C4 Cactus →
Citroën lo planteó como un compacto distinto: confort de suspensión por encima de dinamismo, personalidad por encima de discreción, y los Airbump de las puertas para absorber los golpes leves de aparcamiento. Es más barato que un C4 II equivalente en segunda mano, pero su diseño polariza y eso se nota luego en la reventa. El BlueHDi es la mecánica pensada para gastar poco.
Pros del C4 Cactus
- El confort de suspensión y los asientos son de corte Citroën clásico, mullidos y distintos a lo que da un 308.
- Los Airbump protegen la chapa en aparcamientos, siempre que no estén ya rotos o despegados.
- El 1.6 BlueHDi gasta poco y cubre el uso mixto sin necesidad de ir a un compacto premium.
- El diseño es diferente y no pasa desapercibido en ningún parking.
- Los precios de segunda mano son razonables frente a un C4 II equivalente.
Contras del C4 Cactus
- El 1.2 PureTech lleva la correa de distribución bañada en aceite, un sistema con problemas documentados.
- Los Airbump tienen piezas caras y su desgaste estético se paga al vender el coche.
- La calidad de acabado es irregular y los plásticos del interior se marcan enseguida.
- La caja automática EAT6 da tirones y exige probarla en atasco antes de decidir.
- El diseño polarizador complica la reventa, porque no gusta a todo el mundo.
Problemas a vigilar
- En el PureTech hay que conocer la antigüedad de la correa bañada en aceite y escuchar ruidos en frío.
- Los Airbump acumulan golpes y desprendimientos, y sustituirlos tiene un coste alto.
- En los BlueHDi castigados por ciudad sufren el AdBlue y la válvula de gases, y el testigo salta en cuanto se les pide autovía.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque un PureTech con la correa sin cambiar y unos Airbump maltratados pesan más que el confort, que sigue intacto. Un BlueHDi manual con el AdBlue en orden es todavía un compacto usable y barato de mantener; un PureTech con la distribución pendiente esconde una factura que el precio del anuncio no cubre.
Peugeot RCZ →
Coupé construido sobre la base del 308 I cuyo diseño sigue mandando diez años después, con el techo de doble burbuja como seña de identidad. La gama se divide en dos mundos: el 2.0 HDi, pensado para hacer kilómetros a diario, y el 1.6 THP de origen Prince, que concentra el riesgo de cadena, carbonilla y consumo de aceite. Encima de todo está la R de 270 CV, que cotiza entre aficionados y se mantiene con otro presupuesto de taller.
Pros del RCZ
- Tiene uno de los diseños más logrados de su década, y eso sostiene el interés por el coche.
- El chasis está equilibrado para ser un coupé usable a diario.
- El 2.0 HDi mantiene un consumo contenido para lo que es.
- El interior queda por encima del 308 del que deriva.
- La R conserva la cotización entre aficionados y no baja de precio.
Contras del RCZ
- La caída del techo y los montantes limitan mucho la visibilidad trasera.
- Las plazas traseras y el maletero sirven poco más que de apoyo.
- Los recambios de carrocería y del techo de doble burbuja salen caros.
- La centralita electrónica de la época de PSA puede dar fallos eléctricos difíciles de diagnosticar.
Problemas a vigilar
- El 1.6 THP estira la cadena, acumula carbonilla en la admisión y cansa el turbo: se escucha traqueteo en frío y el nivel de aceite baja entre cambios.
- El gasolina turbo consume aceite de forma visible cuando el motor está tocado, y la varilla lo delata.
- El uso solo urbano atasca la válvula de gases y el filtro de partículas del HDi: el coche echa humo o enciende el testigo.
Cómo ha envejecido
Ha pasado de novedad de salón a coupé de ocasión con riesgo: el 1.6 THP de origen Prince y los fallos eléctricos de la época han pesado en la nota, aunque el diseño aguanta intacto. Un HDi de particular bien mantenido sigue teniendo sentido por carrocería y consumo; un THP que bebe aceite hay que negociarlo como motor a rehacer, y la R ya se mueve en otro mercado.

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