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Citroën C1 I vs Citroën C1 II: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Citroën C1 I (6,2 frente a 5,8 del Citroën C1 II, una ventaja de +0,4 puntos). Quédate con el 1.0 de gasolina y cambio manual: es el conjunto más sencillo, gasta poco y la cadena te quita la correa de distribución de encima. Antes de comprar uno, prueba el embrague en un semáforo en cuesta y mira que no quede ningún testigo encendido, porque la centralita eléctrica da fallos a ratos. Si patina al acelerar o huele a quemado, descuenta el kit del precio. El Citroën C1 II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Quédate con el 1.0 atmosférico de palanca si el coche va a vivir en ciudad: es la mecánica sin turbo y la que menos sustos da. El 1.2 turbo solo entra si hay factura de la correa de distribución bañada en aceite; sin papeles, deja el anuncio. Antes de comprar uno, siéntate atrás y abre el maletero: son de citycar y ya acusan.).

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën C1 ICitroën C1 II
Nota hoy (sobre 10)6,2 / 105,8 / 10
Nota cuando salió6,8 / 106,8 / 10
Envejecimiento-0,6 puntos-1,0 puntos
Años de producción2005–20142014–2022
SegmentoUrbanoUrbano
Etiqueta DGTC / BC
Precio usado orientativo2.000–4.500 €5.000–9.000 €
Motores disponibles1.0 VVT-i, 1.4 HDi1.0 VTi, 1.2 PureTech
Qué versión comprarQuédate con el 1.0 de gasolina y cambio manual: es el conjunto más sencillo, gasta poco y la cadena te quita la correa de distribución de encima. Antes de comprar uno, prueba el embrague en un semáforo en cuesta y mira que no quede ningún testigo encendido, porque la centralita eléctrica da fallos a ratos. Si patina al acelerar o huele a quemado, descuenta el kit del precio.Quédate con el 1.0 atmosférico de palanca si el coche va a vivir en ciudad: es la mecánica sin turbo y la que menos sustos da. El 1.2 turbo solo entra si hay factura de la correa de distribución bañada en aceite; sin papeles, deja el anuncio. Antes de comprar uno, siéntate atrás y abre el maletero: son de citycar y ya acusan.

Citroën C1 I →

Sale de la misma línea de montaje que el Toyota Aygo y el Peugeot 107, con los que comparte motor, recambio y casi todo lo demás. El 1.0 de gasolina es la opción lógica en ciudad; el 1.4 diésel solo compensa si haces muchos kilómetros al año. Las plazas traseras y el maletero son de citycar puro: dos adultos y poco más.

Pros del C1 I

  • Monta mecánica de origen Toyota compartida con el Aygo y el 107, así que el recambio aparece en cualquier taller.
  • El 1.0 de gasolina va por cadena de distribución y no tiene correa que cambiar por tiempo.
  • Gasta y asegura muy poco, lo que lo hace barato de mantener a diario.
  • Mide lo justo para aparcar en huecos donde un utilitario mayor ya no entra.
  • El mantenimiento es sencillo y cualquier taller que vea un Aygo lo conoce de memoria.

Contras del C1 I

  • Los acabados y el aislamiento son de lo más básico del segmento y se notan en cuanto sales de ciudad.
  • El maletero y el habitáculo se quedan justos para más de dos adultos.
  • La reventa flojea salvo a un precio muy bajo, porque el mercado está lleno de unidades iguales.

Problemas a vigilar

  • La centralita eléctrica (BSI) y el cuadro dan fallos a ratos en algunas unidades, con testigos que se encienden y se apagan solos.
  • El embrague sufre con la conducción urbana intensa y empieza a patinar; notarlo en la prueba es la señal de que toca kit.

Cómo ha envejecido

Ha perdido seis décimas porque el aislamiento y el espacio ya acusan, aunque la mecánica de origen Toyota aguanta bien los años. Un 1.0 manual con el embrague en orden sigue cubriendo la ciudad sin dramas; un diésel de barrio o una unidad con la centralita caprichosa no merecen el extra del anuncio.

Citroën C1 II →

Gemelo del Toyota Aygo y del Peugeot 108, con los que comparte fábrica y recambio cruzado, así que las piezas salen por tres marcas. Es un citycar pensado para callejear, no un utilitario para hacer kilómetros de autovía. Las plazas traseras y el maletero son de pura formalidad.

Pros del C1 II

  • El 1.0 atmosférico no lleva turbo: hay menos piezas que puedan romperse que en el 1.2.
  • Tiene un tamaño mínimo y un radio de giro excelente para la ciudad apretada.
  • El precio de ocasión se mantiene contenido frente a un 108 o un Aygo equivalentes.
  • Consume poco en ciudad mientras no se le pida autovía a fondo.
  • Las piezas son baratas y fáciles de encontrar gracias al recambio cruzado con Aygo y 108.

Contras del C1 II

  • El 1.2 turbo lleva la correa de distribución bañada en aceite, un problema conocido del grupo.
  • La insonorización es pobre en autopista y cansa en cuanto sales del pueblo.
  • El maletero y las plazas traseras son de pura formalidad: dos adultos entran a duras penas.
  • La calidad de los acabados es básica y los plásticos se marcan enseguida.
  • Transmite sensación de fragilidad en carretera cuando sopla el viento o pasa un camión cerca.

Problemas a vigilar

  • En el 1.2 turbo, la correa bañada en aceite tiene que estar cambiada y con factura; si no, el anuncio se descarta.
  • Los gasolina turbo consumen aceite, y el nivel hay que mirarlo en frío y en caliente.
  • El embrague y la correa de accesorios sufren en unidades con muchos kilómetros urbanos.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto porque la correa bañada en aceite del 1.2 ya ha hecho daño a esta generación y lastra su fama entera. Un 1.0 atmosférico con mantenimiento al día aguanta bien como coche de ciudad; un turbo sin factura de la correa recorta más por riesgo que por edad.

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