Citroën C-Zero vs Fiat Seicento: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C-Zero | Fiat Seicento |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 3,8 / 10 | 4,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 5,5 / 10 | 6,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,7 puntos | -2,5 puntos |
| Años de producción | 2010–2020 | 1998–2010 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | CERO | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.000–7.000 € | 500–2.000 € |
| Motores disponibles | Eléctrico 49 kW | 0.9/1.1 Fire, 1.1 Sporting |
| Qué versión comprar | Solo tiene sentido como segundo coche para uso urbano puro y con un diagnóstico de la batería en la mano: muchas unidades ya no pasan de 80 km reales. Mide la autonomía en la prueba, no la del anuncio, y comprueba que el cargador de a bordo carga a la velocidad que debe y que el conector está sano. Escucha también la suspensión en un badén, que acumula más de diez años. | Busca el 1.1 Fire con cambio manual y exige la correa de distribución cambiada por tiempo, no solo por kilómetros recorridos. Antes de comprar uno, prueba el embrague a fondo: el uso urbano intensivo lo deja al límite y se nota en los recorridos cortos. El Sporting vale para un aficionado que lo quiere por carácter, no como coche de familia para todos los días. |
Citroën C-Zero →
Es el Mitsubishi i-MiEV con el chevrón delante y gemelo del Peugeot iOn: un urbano eléctrico de origen japonés con motor de 49 kW y una de las primeras ventas eléctricas en serie en Europa. La autonomía real se queda en 80 a 100 km, lo que lo confina a la ciudad. Salió de producción en 2020 y el soporte de recambio es hoy limitado.
Pros del C-Zero
- El precio de ocasión es de los más bajos que se pueden pagar por un eléctrico que aún se enchufa.
- El tamaño le permite aparcar en huecos de ciudad donde un compacto ya no entra.
- La mecánica es sencilla: no hay motor de combustión, embrague ni correa de distribución que vigilar.
- El gasto de energía es mínimo si se carga en casa o en el trabajo.
- El mantenimiento corriente es muy reducido frente a un térmico de la misma edad.
Contras del C-Zero
- La autonomía real no pasa de 80 a 100 km, así que cualquier salida de la ciudad queda descartada.
- La batería se degrada con los años y su recambio cuesta más que el propio coche.
- Está fuera de producción y el soporte oficial es limitado: algunas piezas tardan semanas.
- La seguridad y el confort quedan muy por debajo de un urbano eléctrico actual.
Problemas a vigilar
- La batería de muchas unidades está degradada y no alcanza los 80 km reales; sin diagnóstico del pack se compra a ciegas.
- El cargador de a bordo puede fallar o cargar lento: hay que comprobar velocidad de carga y estado del conector antes de pagar.
- Amortiguadores y silentblocks con más de diez años golpean en los badenes y se notan en el primer bache.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque el mercado eléctrico lo ha dejado atrás en autonomía y en recambio: por poco más ya hay opciones con el doble de kilómetros por carga. Como coche de barrio con la batería medida todavía cubre el día a día; sin ese diagnóstico, el enchufe no justifica ni el precio del anuncio.
Fiat Seicento →
Sustituto del Cinquecento, se fabricó hasta 2010 como el urbano de precio y cotas mínimas de Fiat. La mecánica Fire de 0.9 y 1.1 litros es lo sencillo y barato de mantener; el 1.1 Sporting es la versión con algo de carácter dentro de la gama. Con más de quince años a cuestas, su seguridad pertenece a otra época y el embrague sufre en las unidades que han vivido de semáforo en semáforo.
Pros del Seicento
- El precio de ocasión es casi simbólico para un coche que todavía se mueve por ciudad.
- El motor Fire es sencillo y su recambio sale barato en cualquier desguace.
- Su tamaño mínimo permite aparcar en cascos urbanos donde hasta un Panda estorba.
- El consumo es bajo en las versiones de 0.9 y 1.1 litros.
- El Sporting añade algo de carácter para quien busca un urbano de aficionado.
Contras del Seicento
- La seguridad y el equipamiento son de otra era y no hay airbags al nivel de ahora.
- La insonorización es inexistente en cuanto el coche sale a autopista.
- La calidad interior no ha sobrevivido bien a veinte años de sol y de uso urbano.
- Cada vez cuesta más encontrar una unidad en estado aceptable.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución de los gasolina se rompe si solo se ha cambiado por kilómetros y no por tiempo.
- El embrague y la caja de cambios se resienten en las unidades de uso urbano intensivo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido dos puntos y medio: de urbano nuevo ha pasado a ser un coche de quinientos euros. Un 1.1 Fire con la correa hecha y el embrague sano todavía sirve para moverse por ciudad; una unidad con el embrague al límite o la correa sin papeles no vale ni el precio simbólico del anuncio.
