Chrysler 300C vs Renault Safrane: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Chrysler 300C | Renault Safrane |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 4,5 / 10 | 4,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -2,5 puntos | -3,1 puntos |
| Años de producción | 2005–2011 | 1992–2000 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 4.000–18.000 € | 1.500–6.500 € |
| Motores disponibles | 2.7 V6, 3.5 V6, 3.0 CRD, 5.7 Hemi, 6.1 SRT8 | 2.0/2.5 gasolina, 2.1/2.2 diesel, Biturbo |
| Qué versión comprar | Si vas a ver uno, prioriza el 3.0 CRD por equilibrio o el 5.7 Hemi por carácter, siempre con el automático Mercedes de cinco marchas. Haz una prueba larga: si la caja patina, da tirones o duda al subir marchas, descarta la unidad. El SRT8 6.1 exige otro seguro, otro consumo y otro presupuesto. Chrysler ya no cubre Europa, así que confirma antes de comprar que puedes conseguir piezas de carrocería. | Busca el 2.2 diésel con cambio manual, que es el motor pensado para viajar, y comprueba que arranca en frío y que el turbo no echa humo. El Biturbo 3.0 V6 ya es compra de coleccionista: ahí manda mirar los turbos, la electricidad y el óxido antes que nada. Algunas unidades montan Quadra, la tracción total de la época. Antes de comprar una, prueba cuadro de instrumentos, cierre centralizado y climatizador: todo tiene más de veinticinco años. |
Chrysler 300C →
Nació como berlina americana de tracción trasera sobre la plataforma LX, con mucha presencia y un planteamiento más próximo al músculo que al lujo europeo. Debajo comparte caja automática y tren trasero con el Mercedes Clase E de 2002 a 2009, no con la generación anterior, y el diésel de seis cilindros es de origen Mercedes. También existió como familiar Touring.
Pros del 300C
- El 3.0 CRD aporta empuje de seis cilindros y recambio conocido de origen Mercedes.
- El 5.7 Hemi da el sonido y la respuesta de V8 que define a este coche.
- Compartir caja y tren trasero con el Clase E de 2002 a 2009 facilita encontrar mecánica.
- La carrocería Touring suma un familiar muy poco común dentro de esta idea.
- El SRT8 6.1 queda como la versión extrema para quien asume su coste.
Contras del 300C
- El consumo del Hemi castiga un uso diario sin presupuesto amplio de gasolina.
- El automático Mercedes se resiente si no lleva aceite nuevo y avisa con tirones.
- Las piezas de carrocería dependen de Chrysler y son más difíciles que las de Mercedes.
Problemas a vigilar
- El automático Mercedes necesita aceite al día; si patina o tira, la caja está tocada y la reparación es cara.
- El diésel Mercedes traquetea la cadena, raja el colector y atasca la válvula de gases en unidades de ciudad.
- Los silentblocks sufren por el peso y golpean en badén antes de lo que sugiere el kilometraje.
Cómo ha envejecido
Ha perdido dos puntos y medio porque Chrysler dejó de cubrir Europa y una avería de caja, del diésel o de chapa ya pesa más que el precio de entrada. Si el automático patina en la prueba, el ahorro del anuncio desaparece.
Renault Safrane →
Fue la berlina grande de Renault en los 90 y la última de tres volúmenes de la marca antes de que el Vel Satis rompiera el molde. Se vendió con gasolina y diésel, con el V6 Biturbo como versión exótica y con tracción total Quadra en algunas unidades. Quedan pocas en circulación y el recambio ya se busca en el desguace, no en el concesionario.
Pros del Safrane
- El espacio y el confort son los de una berlina grande de su época.
- El 2.2 diésel cubre el viaje largo si está cuidado y el turbo sopla seco.
- El precio es bajo para el tamaño del habitáculo que se compra.
- La suspensión está pensada para el viaje largo, no para el paso por curva.
- El Biturbo es una pieza de coleccionista que ya cotiza entre aficionados.
Contras del Safrane
- La electricidad y el cuadro tienen más de veinticinco años y fallan sin aviso.
- El parque es reducido y el recambio sale del desguace o del especialista.
- La reventa es nula salvo en el Biturbo, que pide un dueño de coleccionista.
Problemas a vigilar
- El cuadro de instrumentos, la centralita y los sensores se quedan mudos o lanzan testigos fantasmas.
- El 2.2 diésel falla de inyección, turbo y embrague cuando suben los kilómetros.
- En el Biturbo hay que revisar los turbos y buscar óxido, dos averías que encarecen mucho la restauración.
- El cierre centralizado y el climatizador acusan la edad y conviene probarlos antes de cerrar precio.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de tres puntos porque quedan pocos enteros, la electricidad de los 90 ya acusa y el recambio se ha vuelto de nicho. Un 2.2 diésel de particular con el turbo seco todavía es una berlina grande barata; un Biturbo oxidado o una unidad con el cuadro muerto no merecen ni el viaje a verlos.
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