Chevrolet Captiva vs Infiniti QX30: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Chevrolet Captiva | Infiniti QX30 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,4 / 10 | 5,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,6 puntos | -1,6 puntos |
| Años de producción | 2006–2018 | 2016–2019 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 10.000–18.000 € |
| Motores disponibles | 2.4 gasolina, 2.0/2.2 VCDi, 3.2 V6 | 1.6 Turbo, 2.0 Turbo, 2.2d |
| Qué versión comprar | Si haces pocos kilómetros, busca el 2.4 de gasolina con cambio manual: es la mecánica sencilla de la gama. En el 2.0 y el 2.2 diésel hay que ver inyectores, embrague bimasa y turbo en orden; si suenan o echan humo, deja el anuncio. El V6 gasta más y hoy no compensa. Confirma antes que tienes recambio a mano, porque Chevrolet cerró en Europa. Algunas versiones llevan tracción total. | Busca el 2.2d o el 2.0 Turbo y presupuesta recambio antes de comprar uno: Infiniti abandonó Europa. En el 2.2d, que sea de carretera, porque el filtro de partículas y la válvula de gases sufren en uso urbano. En el 2.0 Turbo, mira el nivel de aceite y escucha la cadena en frío. Un GLA equivalente es más fácil de mantener. |
Chevrolet Captiva →
Todocamino de origen Daewoo y General Motors que da siete plazas reales y mucho espacio por muy poco dinero, algo que casi ningún rival de su época ofrece a este precio. Se vendió con tracción total en parte de la gama y con un acabado LT bien equipado. El punto delicado son los diésel VCDi y un recambio que se complicó cuando la marca dejó Europa.
Pros del Captiva
- Ofrece siete plazas reales en la configuración larga, no simples asientos de emergencia.
- El precio de ocasión es muy bajo para el tamaño y las plazas que entrega.
- El 2.4 de gasolina es un motor sencillo, sin turbo ni AdBlue que vigilar.
- El acabado LT trae clima y sensores que siguen siendo útiles hoy.
- Existe con tracción total, para quien la necesita de verdad.
Contras del Captiva
- El 2.0 VCDi arrastra fama de inyectores, embrague bimasa y turbo, y eso encarece su compra.
- Chevrolet cerró la red en Europa y el recambio da más guerra que el de un Opel o un Ford.
- El consumo es alto y la dinámica pesada, sobre todo con las siete plazas ocupadas.
- La calidad interior envejece mal y los plásticos se marcan a las pocas temporadas.
Problemas a vigilar
- En el 2.0 VCDi fallan los inyectores, se oye la cadena de distribución y el embrague bimasa se gasta.
- El turbo y la válvula de gases aparecen tocados en unidades de flota con muchos kilómetros.
- La suspensión trasera y los silentblocks sufren en unidades muy cargadas y golpean al pasar un badén.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque Chevrolet cerró en Europa y porque el diésel VCDi ya pasa factura en inyectores y bimasa. Un 2.4 de particular con pocos kilómetros sigue dando siete plazas por muy poco dinero; un 2.0 con los inyectores justos se come en reparación lo que cuesta el anuncio.
Infiniti QX30 →
Va sobre la plataforma del Mercedes GLA: es el Q30 con la carrocería levantada, no un crossover desarrollado por Infiniti. El diseño se aparta de los alemanes y el interior cumple lo premium que la marca prometía. La mecánica es una mezcla de origen Mercedes y Renault-Nissan, y la red de la marca en Europa ya no existe.
Pros del QX30
- El diseño se diferencia de los SUV compactos alemanes del mismo tamaño.
- El interior y los acabados están al nivel premium que Infiniti prometía.
- El 2.0 Turbo tiene un rendimiento y un carácter que el 1.6 no alcanza.
- El precio de ocasión es bajo para un premium de esta silueta.
- Parte de la mecánica se comparte con Nissan y Mercedes, y eso abre alguna vía de recambio.
Contras del QX30
- Infiniti abandonó Europa y la red de concesionarios es mínima.
- El recambio es cada vez más difícil de encontrar.
- La plataforma de origen Mercedes arrastra costes de mantenimiento premium.
- La reventa es casi nula: el mercado ya no busca este QX.
Problemas a vigilar
- El 2.2d falla de válvula de gases y turbo cuando se usa en ciclo urbano.
- El 2.0 Turbo consume aceite y la cadena de distribución conviene escucharla en frío.
- La electrónica da fallos intermitentes en sensores y centralitas.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto y medio porque Infiniti ya no existe en Europa y el recambio se ha vuelto de especialista. Un 2.0 Turbo o un 2.2d con las piezas de origen Mercedes-Nissan localizadas todavía rueda sin drama; un GLA equivalente es más fácil de mantener.

.jpg?width=480)