BMW X5 F15 vs Jeep Grand Cherokee WK2: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | BMW X5 F15 | Jeep Grand Cherokee WK2 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,4 / 10 | 6,6 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,3 / 10 | 7,6 / 10 |
| Envejecimiento | -1,9 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2013–2018 | 2010–2021 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 14.000–28.000 € | 10.000–28.000 € |
| Motores disponibles | 35i/50i, 25d/30d/40d/M50d (N47/N57), xDrive | 3.0 CRD, 3.6 V6 Pentastar, 5.7 HEMI, 6.4 SRT |
| Qué versión comprar | Ve a por el 30d xDrive con la cadena de distribución revisada y el transfer sin ruidos. El 25d lleva el cuatro cilindros de dos litros (N47), que traquetea en frío si la cadena está estirada; si suena, aunque lo oigas desde el maletero, pasa a otra unidad. Comprueba que las cuatro ruedas quedan a la misma altura y escucha el compresor de la suspensión neumática. Los gasolina y el M50d gastan de más para el uso diario. | Si hay que quedarse con uno, el 3.0 CRD con historial completo de la caja automática y de la transferencia. Antes de comprar uno, prueba la caja de cambios en frío: si da tirones al arrancar, déjalo. En las unidades de ciudad, revisa la válvula de gases y el depósito de AdBlue. El 3.6 de gasolina puede gastar aceite, así que mira su nivel y su historial. El V8 y el SRT son otra escala de gasto: combustible, seguro y recambio van acordes. |
BMW X5 F15 →
Tercera entrega del SUV grande de BMW, con el mismo tamaño y presencia de siempre. El 30d de seis cilindros es el que mejor encaja en el conjunto y el M50d ocupa el extremo deportivo de la gama. Lo que separa una unidad cuidada de una factura gorda son las cadenas de los diésel, el transfer de la tracción total y la suspensión neumática. El acabado interior todavía impone frente a rivales de su edad.
Pros del X5 F15
- La dinámica sigue por encima de casi todo lo que cuesta lo mismo en el mercado de ocasión.
- El xDrive reparte la tracción de verdad cuando el transfer está al día de mantenimiento.
- El habitáculo y el maletero siguen siendo generosos para familia y viajes largos.
- El 30d equilibra consumo y prestaciones sin necesidad de recurrir al V8 de gasolina.
- El acabado premium todavía impone frente a rivales de la misma edad.
Contras del X5 F15
- Los dos diésel arrastran fama de cadena y convierten la compra a ciegas en una lotería.
- El transfer de la tracción total provoca averías caras si se descuida el aceite o se ignora un ruido.
- La suspensión neumática pierde fuelles y el compresor sale a precio de SUV grande.
- El consumo se dispara en los gasolina y en las versiones M.
Problemas a vigilar
- La cadena del diésel de dos litros traquetea en frío, a veces audible desde el maletero; si suena, hay que dejarlo.
- El seis cilindros diésel cansa inyectores y turbos en unidades de mucho kilómetro.
- El transfer produce ruidos, vibraciones o bloqueos durante la prueba de conducción.
- La suspensión neumática pierde altura en una rueda y el compresor no deja de trabajar.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi dos puntos por la mecánica diésel y el transfer, no por el tamaño ni el chasis. Un 30d con la cadena hecha, el transfer silencioso y la neumática nivelada sigue siendo mucho SUV por el dinero; uno de dos litros que traquetea en frío esconde una factura que no sale en el anuncio.
Jeep Grand Cherokee WK2 →
Un SUV grande americano que se plantó como alternativa al premium alemán, con más confort y más equipo que credencial de lujo. El 3.0 CRD es el motor de viaje, pero la caja automática de ocho marchas y la transferencia han dejado unidades tiradas por kilometraje alto o mantenimiento pobre. Por encima quedan el 3.6 de gasolina, que a veces bebe aceite, y los V8, con el SRT como versión radical de verdad, no de catálogo.
Pros del Grand Cherokee WK2
- El confort, el espacio y la tracción 4x4 con reductora son reales en un Jeep de este tamaño.
- El 3.0 CRD tiene par y autonomía suficientes para hacer kilómetros de carretera sin esfuerzo.
- El equipamiento es generoso desde las versiones medias de la gama.
- El SRT ofrece un rendimiento auténtico, con carácter de muscle car y no de crossover.
- Los precios de ocasión quedan claramente por debajo de los rivales premium alemanes.
Contras del Grand Cherokee WK2
- La caja automática y la transferencia del CRD son averías caras si llegan sin mantenimiento.
- El 3.6 de gasolina arrastra fama de consumir aceite y eso encarece su uso a largo plazo.
- El V8 y el SRT disparan el gasto en combustible, seguro y recambio frente al diésel.
- La electrónica del grupo enciende testigos de forma intermitente y no siempre es fácil de diagnosticar.
Problemas a vigilar
- La caja automática de ocho marchas da tirones en frío si no se ha respetado el cambio de aceite.
- En uso urbano, el 3.0 CRD castiga la válvula de gases, el sistema AdBlue y el turbo.
- La transferencia y la reductora hacen ruidos y sueltan fugas en las unidades que han salido del asfalto.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque la caja automática, el AdBlue y el consumo de aceite del 3.6 ya pesan en su reputación de ocasión. El tamaño, el equipo y el precio frente a los alemanes siguen atrayendo: un CRD con el historial de la caja en orden se puede considerar. Uno que tira en frío o un gasolina que bebe aceite no valen el precio del anuncio.