Garaje

Modelos, versiones, pros y contras.

Análisis de cada coche

← Comparador · Volvo XC90 I · Volvo XC90 II · Índice

Volvo XC90 I vs Volvo XC90 II: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Volvo XC90 II (7,8 frente a 7,5 del Volvo XC90 I, una ventaja de +0,3 puntos). Si hay que quedarse con una versión, el D5 de dos litros y distribución por correa, que equilibra consumo y empuje; el T8 enchufable solo encaja si puedes cargarlo a diario y con un diagnóstico de la batería de tracción hecho. Todas las mecánicas van con un automático Aisin de ocho marchas. En las unidades de 2015 a 2018 prueba la pantalla del Sensus y mira si el coche baja de altura al estar parado, señal de fuelles de la neumática gastados. Los B5 posteriores añaden hibridación ligera. El Volvo XC90 I sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Si hay que quedarse con uno, el D5 de cinco cilindros, de correa, con el automático Geartronic. En unidades de tracción total, gira despacio con la dirección a tope: un gruñido del acoplamiento angular (angle gear) delata aceite descuidado. El 2.5 T5 también es de correa; el 3.2 de seis cilindros en línea y el V8 de 4.4 litros gastan y se mantienen a otro nivel. Si lleva suspensión neumática, mira que la carrocería no quede caída con el motor parado.).

Ficha frente a ficha

CriterioVolvo XC90 IVolvo XC90 II
Nota hoy (sobre 10)7,5 / 107,8 / 10
Nota cuando salió8,0 / 108,6 / 10
Envejecimiento-0,5 puntos-0,8 puntos
Años de producción2002–20142014–
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo3.500–9.000 €22.000–45.000 €
Motores disponibles2.5 T5, 3.2, D5, V8T5/T6/T8, D4/D5 (SPA)
Qué versión comprarSi hay que quedarse con uno, el D5 de cinco cilindros, de correa, con el automático Geartronic. En unidades de tracción total, gira despacio con la dirección a tope: un gruñido del acoplamiento angular (angle gear) delata aceite descuidado. El 2.5 T5 también es de correa; el 3.2 de seis cilindros en línea y el V8 de 4.4 litros gastan y se mantienen a otro nivel. Si lleva suspensión neumática, mira que la carrocería no quede caída con el motor parado.Si hay que quedarse con una versión, el D5 de dos litros y distribución por correa, que equilibra consumo y empuje; el T8 enchufable solo encaja si puedes cargarlo a diario y con un diagnóstico de la batería de tracción hecho. Todas las mecánicas van con un automático Aisin de ocho marchas. En las unidades de 2015 a 2018 prueba la pantalla del Sensus y mira si el coche baja de altura al estar parado, señal de fuelles de la neumática gastados. Los B5 posteriores añaden hibridación ligera.

Volvo XC90 I →

El primer XC90 fue el SUV grande de Volvo de los años 2000: plataforma P2, siete plazas de verdad y tracción total opcional, sin nada de hibridación. No hay que confundirlo con el XC90 II de plataforma SPA que llegó después. Lo más habitual es el D5 diésel de cinco cilindros; en gasolina llegó a ofrecerse un V8 de origen Yamaha.

Pros del XC90 I

  • Las siete plazas son de verdad, no dos asientos plegables de emergencia como en otros SUV de su época.
  • El D5 de cinco cilindros es un diésel de correa conocido que encaja bien en viaje largo.
  • También el 2.5 T5 lleva correa de distribución, con el intervalo documentado si la unidad tiene papeles.
  • El V8 de 4.4 litros, firmado por Yamaha, es la mecánica con más sonido y más carácter de esta gama.
  • Su precio ya es el de un SUV grande viejo, muy por debajo de lo que cuesta el XC90 II.

Contras del XC90 I

  • El acoplamiento angular de la tracción total es una pieza cara: si su aceite se ha descuidado, la factura sube rápido.
  • El V8 de 4.4 litros gasta como se espera de un gasolina grande de su época.
  • La electrónica de la plataforma P2 es de principios de los 2000 y acumula averías pequeñas con la edad.
  • La suspensión neumática era opcional y quien la tiene asume también sus reparaciones.

Problemas a vigilar

  • El acoplamiento angular de la tracción total gruñe al girar despacio si su aceite no se ha cambiado.
  • En el D5 la válvula de gases se tapa, el turbo se cansa y la correa, si se rompe, se lleva el motor por delante.
  • Los fuelles de la suspensión neumática pierden aire y el compresor se desgasta trabajando de más.
  • La centralita eléctrica (CEM) y los sensores empiezan a fallar con los años.

Cómo ha envejecido

La nota apenas ha bajado porque el coche envejece bien si está cuidado, pero el acoplamiento angular de la tracción total, la electrónica P2 y los fuelles de la neumática ya pesan con la edad. El precio actual, muy lejos del XC90 II de plataforma SPA, deja margen para mantener un D5 de particular en condiciones.

Volvo XC90 II →

Fue el primer Volvo sobre la plataforma SPA y no comparte arquitectura con el XC90 anterior, el P2. Mantiene las siete plazas con asientos traseros aprovechables y un diseño que no delata los años. La gama va del D5 diésel de dos litros al T6 con compresor y turbo, pasando por el T8 enchufable de tracción total, que solo rinde si se carga. La suspensión neumática es opcional.

Pros del XC90 II

  • Las siete plazas de la plataforma SPA cubren a una familia sin ser asientos de emergencia.
  • El D5 de dos litros es el diésel con más par de la gama y cubre viaje largo con correa de distribución.
  • El T8 enchufable de tracción total consigue etiqueta CERO si se carga a diario.
  • El diseño sigue vigente y no delata tanto los años como el XC90 anterior.
  • El Pilot Assist cubre autovía y marcó las asistencias de esta generación.

Contras del XC90 II

  • El precio de ocasión sigue alto y deja poco margen si falla el software o la suspensión neumática.
  • El sistema Sensus de las primeras series se cuelga y da fallos de pantalla y sensores.
  • El T8 exige diagnosticar la batería de tracción antes de comprar, y esa prueba cuesta dinero.
  • El AdBlue de los diésel complica el uso urbano y cristaliza si el coche duerme parado.

Problemas a vigilar

  • La batería de tracción del T8 pierde capacidad y conviene medirla antes de pagar.
  • El Sensus falla en la pantalla y en los sensores de las unidades de 2015 a 2018.
  • El D5 sufre por el AdBlue y el filtro de partículas en trayectos cortos.
  • Los fuelles de la suspensión neumática pierden aire y el coche baja de altura al estar parado.

Cómo ha envejecido

Ha bajado casi un punto porque el Sensus de las primeras series, el AdBlue de los diésel y los fuelles de la neumática ya pesan sobre un coche que sigue siendo caro de ocasión. Un D5 con historial o un T8 con la batería medida sigue siendo el siete plazas de referencia de la casa; una unidad que se hunde al estar parada o un enchufable sin diagnóstico se pagan a ciegas.

Elige dos coches para compararlos cara a cara