Toyota Proace vs Toyota Proace II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Toyota Proace | Toyota Proace II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 6,8 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2013–2016 | 2016– |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | CERO / C |
| Precio usado orientativo | 8.000–15.000 € | 10.000–25.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 HDi, 2.0 HDi | 1.6/2.0 BlueHDi, Proace Electric |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una mecánica, el 2.0 HDi de correa con cambio manual es la que mejor aguanta el trabajo. Antes de comprar uno, escucha el turbo en frío, comprueba que la válvula de gases no ensucia la admisión y prueba el embrague en cuesta: las unidades de reparto llegan con el conjunto machacado. Mira también laterales, suelo de carga y asientos, que delatan una vida de flota aunque el cuentakilómetros parezca bueno. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi manual de particular con historial de carretera. Antes de comprar uno, mira que la válvula de gases, el filtro de partículas y el AdBlue estén en orden: en unidades que solo han hecho ciudad se tapan y la reparación duele. Si buscas plazas, la Verso es la carrocería de pasajeros. En el eléctrico exige diagnóstico de la batería de tracción, y asume que pagas más que por un Expert gemelo. |
Toyota Proace →
Debajo del logo Toyota hay un Peugeot Expert II, o un Citroën Jumpy II, fabricados por el grupo francés; no tiene nada que ver con un Hilux ni lleva cadena de distribución Toyota. Se ofreció como furgón y como Combi de plazas. Las piezas son las del Expert y se encuentran sin problema, pero el mantenimiento y las averías también son los del furgón francés. La red Toyota da cita de taller, aunque el coche no sea suyo.
Pros del Proace
- El espacio de carga es el de un furgón y además existe la versión Combi con plazas traseras.
- El 2.0 HDi del grupo francés es un diésel muy conocido que cualquier taller sabe diagnosticar.
- Las piezas se cruzan con el Peugeot Expert y el Citroën Jumpy, así que el recambio es fácil de encontrar.
- La red Toyota facilita las citas de taller aunque la mecánica sea francesa.
- El precio de segunda mano es el de una furgoneta de trabajo, no el de un monovolumen de marca.
Contras del Proace
- El uso comercial castiga mucho estas unidades y casi todas vienen de flota o de reparto.
- Ambos motores llevan correa de distribución y exigen mantenimiento a tiempo: no hay cadena Toyota que perdone despistes.
- El confort de marcha y los asientos son de furgón, no de turismo.
Problemas a vigilar
- El turbo falla tanto en el 2.0 como en el 1.6, y se nota en una entrega de potencia perezosa o con silbidos.
- La válvula de gases se ensucia y acaba tapando la admisión en unidades de uso urbano.
- El embrague se gasta rápido con el uso de reparto y su sustitución es una factura a tener en cuenta.
- Las unidades de flota llegan con laterales abollados, suelo de carga hundido y asientos destrozados.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque el tiempo ha dejado claro que es un furgón francés de trabajo con logo Toyota, no un desarrollo propio de la casa japonesa. Una unidad cuidada con la correa al día todavía sirve para currar; una de flota con el turbo ido y la distribución pendiente se come con creces el precio bajo del anuncio.
Toyota Proace II →
Es el furgón mediano que Toyota vende con motores diésel de origen PSA: gemelo del Peugeot Expert, del Citroën Jumpy y del Opel Vivaro sobre la misma base. Lo hay como furgón de carga, Combi mixto, Verso de pasajeros y eléctrico pensado para el reparto urbano. Respecto a la primera Proace gana en confort de marcha, y frente al Expert idéntico se paga un sobreprecio por el logo japonés.
Pros del Proace II
- La misma base cubre furgón, Combi mixto y Verso de pasajeros, así que hay carrocería para casi cualquier uso.
- El 2.0 BlueHDi encaja bien en viajes largos y cargas pesadas, que es para lo que nació este furgón.
- El Proace Electric permite repartir en ciudad sin quemar diésel ni toparse con las zonas de bajas emisiones.
- La red Toyota se encarga de la diagnosis y del recambio, algo que no dan las gemelas francesas por sí solas.
- Respecto a la Proace anterior ha ganado en confort, y se nota en autopista.
Contras del Proace II
- Sale más cara que un Expert mecánicamente idéntico, y la diferencia no se justifica en la conducción.
- La mecánica es de origen PSA, con sus correas húmedas y su electrónica: no es fiabilidad Toyota al uso.
- El mercado está lleno de unidades de flota de reparto con trato duro y mantenimiento justo.
- Un diésel con AdBlue y filtro de partículas encaja mal si el uso va a ser solo ciudad.
Problemas a vigilar
- En el BlueHDi el turbo, el depósito de AdBlue y el filtro de partículas fallan cuando el furgón solo ha hecho trayectos cortos.
- En el Proace Electric la batería de tracción pierde capacidad con los años y hay que diagnosticarla antes de pagar.
- Las unidades de flota llegan con el interior, los laterales de carga y el embrague castigados por el reparto diario.
Cómo ha envejecido
Ha perdido media nota porque el mercado de ocasión está lleno de flotas gastadas y de BlueHDi urbanos con el AdBlue y el filtro de partículas tocados, y eso arrastra la imagen del modelo. Un 2.0 de particular con historial de carretera sigue siendo una compra razonable; un eléctrico sin diagnóstico de batería es una lotería.
