Toyota Proace II
2016– · Monovolumen
Motores: 1.6/2.0 BlueHDi, Proace Electric
Precio usado orientativo: 10.000–25.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi manual de particular con historial de carretera. Antes de comprar uno, mira que la válvula de gases, el filtro de partículas y el AdBlue estén en orden: en unidades que solo han hecho ciudad se tapan y la reparación duele. Si buscas plazas, la Verso es la carrocería de pasajeros. En el eléctrico exige diagnóstico de la batería de tracción, y asume que pagas más que por un Expert gemelo.
Es el furgón mediano que Toyota vende con motores diésel de origen PSA: gemelo del Peugeot Expert, del Citroën Jumpy y del Opel Vivaro sobre la misma base. Lo hay como furgón de carga, Combi mixto, Verso de pasajeros y eléctrico pensado para el reparto urbano. Respecto a la primera Proace gana en confort de marcha, y frente al Expert idéntico se paga un sobreprecio por el logo japonés.
Pros
- La misma base cubre furgón, Combi mixto y Verso de pasajeros, así que hay carrocería para casi cualquier uso.
- El 2.0 BlueHDi encaja bien en viajes largos y cargas pesadas, que es para lo que nació este furgón.
- El Proace Electric permite repartir en ciudad sin quemar diésel ni toparse con las zonas de bajas emisiones.
- La red Toyota se encarga de la diagnosis y del recambio, algo que no dan las gemelas francesas por sí solas.
- Respecto a la Proace anterior ha ganado en confort, y se nota en autopista.
Contras
- Sale más cara que un Expert mecánicamente idéntico, y la diferencia no se justifica en la conducción.
- La mecánica es de origen PSA, con sus correas húmedas y su electrónica: no es fiabilidad Toyota al uso.
- El mercado está lleno de unidades de flota de reparto con trato duro y mantenimiento justo.
- Un diésel con AdBlue y filtro de partículas encaja mal si el uso va a ser solo ciudad.
Problemas habituales a vigilar
- En el BlueHDi el turbo, el depósito de AdBlue y el filtro de partículas fallan cuando el furgón solo ha hecho trayectos cortos.
- En el Proace Electric la batería de tracción pierde capacidad con los años y hay que diagnosticarla antes de pagar.
- Las unidades de flota llegan con el interior, los laterales de carga y el embrague castigados por el reparto diario.
Cómo ha envejecido
Ha perdido media nota porque el mercado de ocasión está lleno de flotas gastadas y de BlueHDi urbanos con el AdBlue y el filtro de partículas tocados, y eso arrastra la imagen del modelo. Un 2.0 de particular con historial de carretera sigue siendo una compra razonable; un eléctrico sin diagnóstico de batería es una lotería.