Toyota C-HR vs Toyota C-HR II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Toyota C-HR | Toyota C-HR II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,1 / 10 | 7,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -0,9 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2016–2023 | 2023– |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | CERO / C |
| Precio usado orientativo | 13.000–22.000 € | 24.000–38.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 Turbo, 1.8 Híbrido, 2.0 Híbrido | 1.8 Híbrido, 2.0 Híbrido, 2.0 PHEV |
| Qué versión comprar | Quédate con el 1.8 híbrido o con el 2.0 híbrido que llegó con el restyling: ambos llevan un cambio planetario de Toyota, no un variador de correa tipo Jatco, y eso quita la avería clásica de estos cambios. El 1.2 turbo de gasolina va por cadena y puede consumir aceite, así que mira el nivel antes de comprar uno. Comprueba la cámara trasera, porque la luna deja poca visión, y aprovecha que el Safety Sense va de serie en muchas unidades. | Si el coche va a vivir en ciudad, el 1.8 híbrido sobra; si haces carretera, el 2.0 responde mejor y ambos llevan el cambio automático planetario de Toyota, sin correa que sustituir. Antes de comprar un 2.0 enchufable, pide diagnosis de la batería de tracción y asegúrate de que el anterior dueño lo enchufaba de verdad. El usado todavía es caro y hay pocas unidades, así que no hay margen para negociar. |
Toyota C-HR →
Un B-SUV construido sobre la plataforma TNGA de Toyota, reconocible por una luna trasera tan pequeña que casi deja ciego al conductor. La gama la cubrió casi entera el 1.8 híbrido; el 2.0 híbrido llegó con el restyling y el 1.2 turbo de gasolina, de cadena, quedó como la excepción. Muchas unidades equipan de serie el paquete de ayudas Safety Sense.
Pros del C-HR
- El 1.8 híbrido es el motor más vendido de la gama y el de menor gasto.
- El 2.0 híbrido del restyling aporta más empuje en carretera.
- El consumo en uso mixto es bajo para ser un SUV.
- El Safety Sense cubre ciudad y carretera y va de serie en muchas unidades.
- El diseño se distingue del resto de B-SUV de su época.
Contras del C-HR
- La visibilidad trasera es justa por culpa de la luna pequeña.
- El maletero se queda corto frente a otros B-SUV.
- Las plazas traseras son estrechas para dos adultos.
- El 1.2 turbo es la excepción en una gama que el mercado de segunda mano busca híbrida.
Problemas a vigilar
- La batería híbrida necesita diagnosis si salta algún testigo o el modo eléctrico no entra.
- En el 1.2 turbo el nivel de aceite baja entre revisiones: hay que comprobarlo en la unidad concreta.
- El inversor necesita diagnosis si aparecen avisos o una pérdida de empuje.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto porque el consumo de aceite del 1.2 turbo y la mala visibilidad trasera pesan más ahora que el diseño ya no sorprende. Un 1.8 híbrido de particular sigue siendo un B-SUV de gasto bajo y cambio fiable; una unidad de gasolina que bebe aceite ya no es esa compra.
Toyota C-HR II →
Esta segunda entrega corrige el punto negro del primer C-HR, la visibilidad trasera, y estrena el híbrido de quinta generación de Toyota con cambio automático planetario. Encima del 2.0 híbrido convencional hay una versión enchufable que solo aprovecha su batería si hay cargador en casa o en el trabajo. Lleva el paquete de ayudas Safety Sense actualizado y el parque de ocasión todavía es pequeño y caro.
Pros del C-HR II
- El híbrido de quinta generación de Toyota es una mecánica conocida y sin correa de distribución.
- La versión enchufable puede llevar etiqueta CERO si se carga a diario.
- El paquete Safety Sense va en su generación más reciente.
- La visibilidad mejora de forma clara respecto al primer C-HR.
- La red Toyota cubre diagnosis y recambio sin depender de especialistas.
Contras del C-HR II
- El precio resulta alto para lo que es un compacto alto.
- El maletero se queda corto si el uso va a ser familiar.
- El enchufable no tiene sentido sin cargador en casa o en el trabajo.
- El parque de ocasión es pequeño y los precios de usado todavía no han bajado.
Problemas a vigilar
- La batería del híbrido y la de tracción del enchufable hay que diagnosticarlas, porque su estado real no se ve en el anuncio.
- La pantalla y el sistema multimedia se quedan colgados en algunas unidades.
- Abundan coches de demostración y de renting con un historial poco útil para el comprador.
Cómo ha envejecido
Ha bajado medio punto porque sigue siendo un crossover reciente, caro en el mercado de ocasión y sin historial acumulado que lo avale. Un 2.0 híbrido de particular encaja bien con el uso mixto; un enchufable sin medir la batería o una unidad de escaparate no justifican lo que piden por ellos.
