Toyota C-HR II
2023– · SUV
Motores: 1.8 Híbrido, 2.0 Híbrido, 2.0 PHEV
Precio usado orientativo: 24.000–38.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si el coche va a vivir en ciudad, el 1.8 híbrido sobra; si haces carretera, el 2.0 responde mejor y ambos llevan el cambio automático planetario de Toyota, sin correa que sustituir. Antes de comprar un 2.0 enchufable, pide diagnosis de la batería de tracción y asegúrate de que el anterior dueño lo enchufaba de verdad. El usado todavía es caro y hay pocas unidades, así que no hay margen para negociar.
Esta segunda entrega corrige el punto negro del primer C-HR, la visibilidad trasera, y estrena el híbrido de quinta generación de Toyota con cambio automático planetario. Encima del 2.0 híbrido convencional hay una versión enchufable que solo aprovecha su batería si hay cargador en casa o en el trabajo. Lleva el paquete de ayudas Safety Sense actualizado y el parque de ocasión todavía es pequeño y caro.
Pros
- El híbrido de quinta generación de Toyota es una mecánica conocida y sin correa de distribución.
- La versión enchufable puede llevar etiqueta CERO si se carga a diario.
- El paquete Safety Sense va en su generación más reciente.
- La visibilidad mejora de forma clara respecto al primer C-HR.
- La red Toyota cubre diagnosis y recambio sin depender de especialistas.
Contras
- El precio resulta alto para lo que es un compacto alto.
- El maletero se queda corto si el uso va a ser familiar.
- El enchufable no tiene sentido sin cargador en casa o en el trabajo.
- El parque de ocasión es pequeño y los precios de usado todavía no han bajado.
Problemas habituales a vigilar
- La batería del híbrido y la de tracción del enchufable hay que diagnosticarlas, porque su estado real no se ve en el anuncio.
- La pantalla y el sistema multimedia se quedan colgados en algunas unidades.
- Abundan coches de demostración y de renting con un historial poco útil para el comprador.
Cómo ha envejecido
Ha bajado medio punto porque sigue siendo un crossover reciente, caro en el mercado de ocasión y sin historial acumulado que lo avale. Un 2.0 híbrido de particular encaja bien con el uso mixto; un enchufable sin medir la batería o una unidad de escaparate no justifican lo que piden por ellos.