SEAT Ibiza I vs SEAT Ibiza KJ: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | SEAT Ibiza I | SEAT Ibiza KJ |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,8 / 10 | 7,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -2,0 puntos | -0,4 puntos |
| Años de producción | 1984–1993 | 2017– |
| Segmento | Utilitario | Utilitario |
| Etiqueta DGT | Sin etiqueta | C |
| Precio usado orientativo | 1.800–7.500 € | 9.000–16.000 € |
| Motores disponibles | 903 cc, 1.2/1.5/1.7 System Porsche, 1.5 SXI (100 CV), 1.7 D | 1.0 MPI, 1.0/1.5 TSI, 1.6 TDI |
| Qué versión comprar | Huye del 903 cc básico (que todavía llevaba el veterano motor de origen Fiat 127) y busca cualquiera de los motores System Porsche: un 1.2 o un 1.5 GLX de carburador o, si quieres el más buscado, el 1.5 SXI de inyección y 100 CV. Las unidades a partir de 1991 (las llamadas New Style, con faros más afilados y salpicadero normal con palancas detrás del volante) están mucho mejor resueltas por dentro. | Busca el 1.0 TSI de tres cilindros con cambio manual: lleva correa de distribución, no la cadena problemática del 1.2 TSI del Ibiza anterior, y es la mecánica que mejor encaja con el coche. Mira la varilla del aceite antes de comprar uno, porque hay unidades que consumen. Si vas a por el automático de embrague en seco (DSG DQ200), pruébalo maniobrando despacio y en retenciones: si da tirones, la mecatrónica sale cara. El acabado FR es solo estética; el motor es el mismo. |
SEAT Ibiza I →
El primer coche propio de SEAT tras romper con Fiat, desarrollado a contrarreloj en la Zona Franca aprovechando la plataforma del Ronda/Ritmo, con carrocería dibujada por Giugiaro, industrialización de Karmann y los famosos motores de gasolina diseñados con la ayuda de Porsche. Fue el utilitario que salvó a la marca antes de la entrada en el grupo Volkswagen.
Pros del Ibiza I
- Los motores 1.2 y 1.5 firmados como System Porsche empujan con mucha rabia y estiran mejor que la mayoría de utilitarios de los ochenta.
- Para medir 3,64 metros tiene unas plazas traseras y un maletero muy amplios porque aprovechaba la anchura de plataforma de un compacto.
- El 1.5 SXI de inyección con sus llantas específicas, la línea roja en la parrilla y los aletines negros es hoy un clásico español muy cotizado.
- El lavado de cara de 1991 (New Style) jubiló los frágiles mandos satélites del cuadro y mejoró mucho la calidad del interior.
- En España sigue habiendo mucho conocimiento mecánico y despiece de estas mecánicas.
Contras del Ibiza I
- Lleva una ballesta transversal en la suspensión trasera heredada de la base Ritmo/Ronda que hace rebotar el coche en baches.
- La dirección sin asistencia es pesada en parado y el varillaje de la caja de cambios tiene recorridos largos e imprecisos.
- En las primeras series (1984 a 1988) los mandos satélites de luces e intermitentes situados a los lados del cuadro se partían con mirarlos.
- El 1.7 diésel de origen Fiat es ruidoso, vibra mucho al ralentí y carga demasiado peso sobre el morro.
Problemas a vigilar
- El varillaje inferior de la palanca de cambios lleva unos casquillos de goma y plástico que se deshacen y dejan la palanca loca sin encontrar las marchas.
- El carburador Pierburg de los motores 1.2 y 1.5 pierde el reglaje del estarter automático y cuesta ponerlo a punto.
- La instalación eléctrica y la caja de fusibles dan fallos de masa que vuelven locas las agujas del cuadro y las luces traseras.
- Sale óxido en el marco inferior del parabrisas, en los bajos de las puertas y alrededor del portón trasero.
Cómo ha envejecido
Pierde dos puntos por su veterana ballesta trasera y unos plásticos de primera serie muy frágiles, pero su peso en la historia del motor español tira hoy de sus precios hacia arriba. Un 1.5 GLX o un SXI con los casquillos del cambio nuevos y la chapa sana es un clásico ochentero con muchísimo carácter.
SEAT Ibiza KJ →
Es el Ibiza de la quinta generación, montado sobre la misma plataforma del Polo y hermano del Arona, con un diseño más juvenil que el primo alemán y precio algo menor. El 1.0 MPI es el atmosférico sencillo, el 1.0 TSI el equilibrio de la gama y el 1.5 TSI el que más empuja; el 1.6 TDI fue perdiendo presencia con los años. El FR es un paquete estético, no un GTI de los de antes.
Pros del Ibiza KJ
- El diseño es más juvenil que el del Polo con el que comparte plataforma.
- El chasis es ágil y se nota tanto en ciudad como en carretera de curvas.
- El 1.0 TSI gasta poco y lleva correa, no la cadena del Ibiza 6J anterior.
- El FR aporta imagen deportiva sin el seguro ni el precio de un hot hatch.
- Su compra suele salir algo más barata que la del Polo equivalente.
Contras del Ibiza KJ
- El interior es más plástico que el de un Polo de los mismos años.
- Las plazas traseras son justas para adultos en un viaje largo.
- Algunas unidades del 1.0 TSI consumen aceite y obligan a vigilar la varilla.
- Muchas unidades vienen de renting y acumulan kilómetros intensivos.
Problemas a vigilar
- En el 1.0 TSI hay que mirar el nivel de aceite en cada visita; si baja de forma continua, el motor acusa desgaste.
- El automático de embrague en seco da tirones en atasco y en frío cuando la mecatrónica está cansada, y la reparación es cara.
- Las unidades de renting esconden golpes y un uso duro que no siempre se ve en las fotos del anuncio.
Cómo ha envejecido
Ha perdido unas décimas por las mismas pegas que arrastra el Polo: el consumo de aceite de algunos 1.0 TSI y un automático de embrague en seco que sufre en el atasco. Un 1.0 TSI manual con la correa al día sigue siendo un utilitario moderno y bien plantado; una unidad automática que tira en frío hay que regatearla con la mecatrónica en mente.
