Renault Twingo II vs Renault Twingo III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Twingo II | Renault Twingo III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,7 / 10 | 6,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,3 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,6 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 2007–2014 | 2014–2024 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 2.500–5.500 € | 5.500–10.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 16v, 1.2 TCe, 1.5 dCi, 1.6 RS | 0.9 TCe, 1.0 SCe, 1.0 TCe |
| Qué versión comprar | Busca el 1.2 16v atmosférico con cambio manual: es la mecánica más sencilla y la que menos sustos da. El 1.2 TCe solo merece si trae facturas del turbo y no traga aceite entre revisiones. El RS 1.6 de 133 CV es el de aficionado y cotiza aparte. Antes de comprar uno, prueba cuadro, tarjeta de arranque y cierre centralizado, porque la electrónica de esta generación falla y la reparación puede salir cara en un coche de este precio. | Si hay que quedarse con una, la del 1.0 atmosférico con cambio manual: es la mecánica más sencilla y la más barata de mantener. El 0.9 turbo puede consumir aceite, así que mira la varilla antes de comprar uno y desconfía si huele a quemado o suelta humo azul. Como el motor va detrás, cualquier intervención sale más cara que en un utilitario normal: tenlo en cuenta al negociar. |
Renault Twingo II →
Segundo Twingo, más convencional que el original y todavía con el motor delante, no hay que confundirlo con el Twingo III de motor trasero que llegó después. La gama va del 1.2 atmosférico de uso diario al RS 1.6 firmado por Renault Sport, y el descapotable Wind nació del chasis del RS. Su punto débil conocido es la electrónica: cuadro, tarjeta y cierre.
Pros del Twingo II
- El portón trasero facilita la carga en ciudad frente a un maletero convencional.
- El 1.2 atmosférico es una mecánica sencilla y barata de mantener.
- El radio de giro es excelente y aparca en huecos donde otros urbanos no entran.
- El RS 1.6 monta un chasis de Renault Sport que nada tiene que ver con el del 1.2.
- El precio de ocasión es bajo para un urbano de estos años.
Contras del Twingo II
- Los fallos intermitentes de cuadro, tarjeta y cierre cansan el día a día.
- Los acabados quedan por debajo de los de un up! de la misma época.
- El 1.2 TCe suma turbo e inyectores al mantenimiento sin aportar lo bastante a cambio.
- La insonorización es pobre en autopista y el viaje largo se hace pesado.
Problemas a vigilar
- El cuadro de instrumentos, la tarjeta de arranque, el cierre centralizado y los testigos fallan de forma intermitente.
- El 1.2 TCe puede fallar de turbo y consumir aceite entre revisiones.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de punto y medio porque la electrónica de esta generación pesa ya más que el carácter del coche. Un 1.2 manual con el cuadro en orden sigue sirviendo para la ciudad a este precio; una unidad con la tarjeta o el cierre locos deja de merecer lo que pide el anuncio.
Renault Twingo III →
Motor y tracción van en el eje trasero, una arquitectura que comparte con el Smart ForFour de su época y que no tiene nada que ver con el Clio ni con el Twingo II de motor delantero. Esa disposición le da un radio de giro de referencia en ciudad, pero complica el acceso a la mecánica y encarece cada visita al taller. Se fabricó durante una década, así que la oferta de ocasión es amplia.
Pros del Twingo III
- El radio de giro es el argumento de este urbano: cabe en huecos donde otros ni lo intentan.
- Por tamaño aparca donde un Clio ya no entra, y eso se nota cada día en ciudad.
- El 1.0 atmosférico es lo más sencillo de la gama y el más barato de mantener.
- El interior no parece el de un utilitario anónimo: tiene un aire propio.
- En el mercado de ocasión se paga menos que por un up! equivalente de los mismos años.
Contras del Twingo III
- Llevar el motor detrás complica el diagnóstico y encarece cualquier intervención.
- El 0.9 turbo bebe aceite en algunas unidades y, al ir atrás, revisarlo sale más caro.
- La insonorización es pobre en autopista y los viajes largos cansan.
- El maletero es justo y no traga el equipaje de un fin de semana.
Problemas a vigilar
- Los soportes y la refrigeración del motor trasero pueden fallar y dejar ruidos o temperatura de más.
- El 0.9 turbo exige vigilar el nivel de aceite entre revisiones; si baja demasiado, se lleva el motor por delante.
- El cuadro de instrumentos y la electrónica fallan en unidades que ya arrastran averías.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el motor atrás es su sello y también su coste: cada avería se diagnostica y se repara peor que en un urbano convencional. Un atmosférico manual de particular sigue siendo una compra razonable para ciudad; un turbo que consume aceite sale más caro de poner a punto de lo que pide el anuncio.
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