Renault Twingo I vs Renault Twingo III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Twingo I | Renault Twingo III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 6,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -2,3 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 1993–2012 | 2014–2024 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 800–3.500 € | 5.500–10.000 € |
| Motores disponibles | 1.0/1.2 8v, 1.2 16v, 1.4 16v, 1.6 16v, 1.2 60 | 0.9 TCe, 1.0 SCe, 1.0 TCe |
| Qué versión comprar | Busca el 1.2, de ocho o de dieciséis válvulas, con cambio manual: es la mecánica más sencilla y el recambio sigue siendo barato. El Sport es el coche de aficionado; mira el chasis y pregunta si ha visto circuito. La correa de distribución se cambia por años, no por kilómetros. Quedan pocas enteras: huele el habitáculo y prueba los elevalunas antes de comprar una. | Si hay que quedarse con una, la del 1.0 atmosférico con cambio manual: es la mecánica más sencilla y la más barata de mantener. El 0.9 turbo puede consumir aceite, así que mira la varilla antes de comprar uno y desconfía si huele a quemado o suelta humo azul. Como el motor va detrás, cualquier intervención sale más cara que en un utilitario normal: tenlo en cuenta al negociar. |
Renault Twingo I →
Lleva el motor delante, no detrás como el Twingo III que llegó después, y unos asientos delanteros casi centrados que definieron el urbano de los 90. Se fabricó hasta 2012, pero la seguridad es de su época y el parque está al límite. El 1.2 cubre el grueso de los anuncios; el Sport cotiza entre aficionados a los Renault de entonces.
Pros del Twingo I
- El diseño de los 90 sigue siendo el Twingo que todo el mundo reconoce.
- La mecánica atmosférica es sencilla y el recambio sigue siendo barato.
- El radio de giro es excelente y cabe en cualquier hueco de ciudad.
- El precio de entrada es mínimo para un urbano con carácter.
- El Sport suma chasis y se busca entre aficionados a los Renault de entonces.
Contras del Twingo I
- La seguridad pasiva es de los 90 y no aguanta un choque moderno.
- La insonorización es pobre en autopista y el viaje largo cansa.
- El interior tiene más de veinticinco años y los plásticos se quiebran.
- Quedan pocas unidades enteras y muchas llevan años de uso urbano duro.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución se cambia por años, no por kilómetros; si no hay factura reciente, tócala.
- Los elevalunas y el cierre centralizado se quedan sin fuerza o no responden.
- El óxido hace estragos en las unidades que han dormido fuera, sobre todo en el Sport que se busca para conservar.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque es un urbano de los 90 y quedan pocos enteros. Un 1.2 de particular con la correa hecha todavía sirve de ciudad; un Sport oxidado o un interior podrido no merecen el viaje.
Renault Twingo III →
Motor y tracción van en el eje trasero, una arquitectura que comparte con el Smart ForFour de su época y que no tiene nada que ver con el Clio ni con el Twingo II de motor delantero. Esa disposición le da un radio de giro de referencia en ciudad, pero complica el acceso a la mecánica y encarece cada visita al taller. Se fabricó durante una década, así que la oferta de ocasión es amplia.
Pros del Twingo III
- El radio de giro es el argumento de este urbano: cabe en huecos donde otros ni lo intentan.
- Por tamaño aparca donde un Clio ya no entra, y eso se nota cada día en ciudad.
- El 1.0 atmosférico es lo más sencillo de la gama y el más barato de mantener.
- El interior no parece el de un utilitario anónimo: tiene un aire propio.
- En el mercado de ocasión se paga menos que por un up! equivalente de los mismos años.
Contras del Twingo III
- Llevar el motor detrás complica el diagnóstico y encarece cualquier intervención.
- El 0.9 turbo bebe aceite en algunas unidades y, al ir atrás, revisarlo sale más caro.
- La insonorización es pobre en autopista y los viajes largos cansan.
- El maletero es justo y no traga el equipaje de un fin de semana.
Problemas a vigilar
- Los soportes y la refrigeración del motor trasero pueden fallar y dejar ruidos o temperatura de más.
- El 0.9 turbo exige vigilar el nivel de aceite entre revisiones; si baja demasiado, se lleva el motor por delante.
- El cuadro de instrumentos y la electrónica fallan en unidades que ya arrastran averías.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el motor atrás es su sello y también su coste: cada avería se diagnostica y se repara peor que en un urbano convencional. Un atmosférico manual de particular sigue siendo una compra razonable para ciudad; un turbo que consume aceite sale más caro de poner a punto de lo que pide el anuncio.