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Renault Mégane RS III vs Subaru Impreza WRX STI GR: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Renault Mégane RS III (7,5 frente a 7,1 del Subaru Impreza WRX STI GR, una ventaja de +0,4 puntos). Busca un 265 Cup o un Trophy de particular, con historial de aceite y temperatura en regla. Antes de comprar uno, escucha el turbo en frío: si silba holgado, está al límite, y prueba el autoblocante en una curva cerrada para ver que no va seco. Revisa embrague y frenos y descarta cualquier unidad que huela a circuito. El 250 es el mismo 2.0 TCe con menos potencia y algo menos de desgaste acumulado. El Subaru Impreza WRX STI GR sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca un STI de serie, hatch GR (2008–2011) o sedán GV (2011–2014), con la correa de distribución documentada por tiempo y el DCCD respondiendo. Prueba la caja manual de seis velocidades: si rasga al meter tercera o quinta, los sincronizadores están tocados. Turbo, embrague y suspensión delatan el circuito; si el pedal del embrague está alto o los amortiguadores golpean, suma esa factura al precio antes de decidir.).

Ficha frente a ficha

CriterioRenault Mégane RS IIISubaru Impreza WRX STI GR
Nota hoy (sobre 10)7,5 / 107,1 / 10
Nota cuando salió8,2 / 108,4 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-1,3 puntos
Años de producción2009–20162008–2014
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTCC
Precio usado orientativo12.000–28.000 €15.000–30.000 €
Motores disponibles2.0 TCe (250–275 CV)2.5 T EJ25 (300–308 CV)
Qué versión comprarBusca un 265 Cup o un Trophy de particular, con historial de aceite y temperatura en regla. Antes de comprar uno, escucha el turbo en frío: si silba holgado, está al límite, y prueba el autoblocante en una curva cerrada para ver que no va seco. Revisa embrague y frenos y descarta cualquier unidad que huela a circuito. El 250 es el mismo 2.0 TCe con menos potencia y algo menos de desgaste acumulado.Busca un STI de serie, hatch GR (2008–2011) o sedán GV (2011–2014), con la correa de distribución documentada por tiempo y el DCCD respondiendo. Prueba la caja manual de seis velocidades: si rasga al meter tercera o quinta, los sincronizadores están tocados. Turbo, embrague y suspensión delatan el circuito; si el pedal del embrague está alto o los amortiguadores golpean, suma esa factura al precio antes de decidir.

Renault Mégane RS III →

La versión de Renault Sport sobre el Mégane III, con el 2.0 TCe de entre 250 y 275 CV y cambio manual, sin automático en la gama. El Trophy suma chasis y frenos más serios, y todos montan el eje delantero PerfoHub que esta generación estrenó. En su día marcó el récord de tracción delantera en Nürburgring. El estado del turbo y del embrague es lo que separa una buena unidad de una quemada.

Pros del Mégane RS III

  • El 2.0 TCe llega hasta 275 CV y se disfruta de verdad en carretera virada.
  • El autoblocante y el eje PerfoHub del Trophy le dan un paso por curva de referencia.
  • El chasis está entre los más capaces de los compactos deportivos de aquellos años.
  • Su precio queda por debajo de un Golf R de la misma época con potencia similar.
  • El Trophy monta frenos serios, no los de un compacto corriente.

Contras del Mégane RS III

  • Los track days castigan el turbo y el embrague más de lo que suele reconocer el anuncio.
  • El Trophy exige asumir un consumo y un seguro altos para ser un compacto.
  • El interior es el del Mégane III y acusa la edad en plásticos y asientos.
  • Las unidades preparadas pueden llevar un embrague insuficiente para la potencia que declaran.

Problemas a vigilar

  • El turbo exige historial de aceite y temperatura: si silba holgado en la prueba, está al límite.
  • El circuito deja el embrague y el autoblocante secos o con holgura, y se nota al salir en curva.
  • Los track days pueden dejar exigidos los frenos y los discos del Trophy, que conviene medir antes de pagar.

Cómo ha envejecido

Ha perdido menos de un punto porque sigue siendo el RS de turbo y palanca de su época, pero las unidades de circuito ya se dejan ver en los anuncios. Un Trophy de particular con el turbo seco aguanta el precio; un 265 exprimido en tandas con el turbo al límite no vale lo que pide el vendedor.

Subaru Impreza WRX STI GR →

Tercera generación del Impreza con preparación STI: el 2.5 turbo bóxer da entre 300 y 308 CV y va unido a tracción total con diferencial central regulable, el DCCD. Se vendió en dos carrocerías, hatch GR y sedán GV, y los frenos Brembo vienen de serie. No es un compacto de diario barato: es un coche de aficionado cuyo valor depende de cómo se haya tratado.

Pros del Impreza WRX STI GR

  • El 2.5 turbo bóxer con tracción total y diferencial central regulable es el esquema que ha hecho famoso al modelo.
  • Los frenos Brembo vienen de serie, con la especificación propia de STI.
  • La gama ofrece dos siluetas, hatch GR y sedán GV, sobre la misma mecánica.
  • La comunidad de aficionados mantiene el recambio vivo, tanto de especialistas como de desguace.
  • El chasis conserva la puesta a punto STI, más dura y precisa que la de un WRX corriente.

Contras del Impreza WRX STI GR

  • Muchas unidades han vivido en circuito o reprogramadas, y eso no se ve en las fotos del anuncio.
  • El consumo y el seguro son de deportivo, no de compacto de uso diario.
  • La caja manual sufre si se ha exigido, y reparar sincronizadores encarece bastante la factura.
  • La correa del 2.5 bóxer exige historial completo; si se rompe, se lleva el motor por delante.
  • Las unidades enteras se pagan caras para ser un coche de más de diez años.

Problemas a vigilar

  • Los sincronizadores de la caja de seis marchas se gastan: si rasga al meter tercera o quinta, la caja está tocada.
  • El 2.5 bóxer puede picar el turbo, consumir aceite y dañar pistones si ha ido pobre de mezcla o reprogramado.
  • La correa de distribución debe constar cambiada por tiempo, no solo por kilómetros; sin papeles, se asume que toca.
  • El DCCD y los diferenciales fallan si no se han usado o si el aceite se ha ignorado: conviene probarlo en tierra.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque la edad se ceba con un deportivo así: correa, sincronizadores y turbo llegan ya al límite en muchas unidades, y las reprogramadas de circuito abundan. Un STI de serie con la caja fina sigue siendo el icono que era; uno trasteado con los sincronizadores idos no vale lo que piden en el anuncio.

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