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Subaru Impreza WRX STI GR
Foto: Wikimedia Commons (licencia libre)

Subaru Impreza WRX STI GR

2008–2014 · Compacto

Motores: 2.5 T EJ25 (300–308 CV)

Precio usado orientativo: 15.000–30.000 €

8,4 → 7,1↓ -1,3

Este coche ha bajado enteros con los años.

CompraBusca un STI de serie, hatch GR (2008–2011) o sedán GV (2011–2014), con la correa de distribución documentada por tiempo y el DCCD respondiendo. Prueba la caja manual de seis velocidades: si rasga al meter tercera o quinta, los sincronizadores están tocados. Turbo, embrague y suspensión delatan el circuito; si el pedal del embrague está alto o los amortiguadores golpean, suma esa factura al precio antes de decidir.

Tercera generación del Impreza con preparación STI: el 2.5 turbo bóxer da entre 300 y 308 CV y va unido a tracción total con diferencial central regulable, el DCCD. Se vendió en dos carrocerías, hatch GR y sedán GV, y los frenos Brembo vienen de serie. No es un compacto de diario barato: es un coche de aficionado cuyo valor depende de cómo se haya tratado.

Pros

  • El 2.5 turbo bóxer con tracción total y diferencial central regulable es el esquema que ha hecho famoso al modelo.
  • Los frenos Brembo vienen de serie, con la especificación propia de STI.
  • La gama ofrece dos siluetas, hatch GR y sedán GV, sobre la misma mecánica.
  • La comunidad de aficionados mantiene el recambio vivo, tanto de aftermarket como de desguace.
  • El chasis conserva la puesta a punto STI, más dura y precisa que la de un WRX corriente.

Contras

  • Muchas unidades han vivido en circuito o reprogramadas, y eso no se ve en las fotos del anuncio.
  • El consumo y el seguro son de deportivo, no de compacto de uso diario.
  • La caja manual sufre si se ha exigido, y reparar sincronizadores encarece bastante la factura.
  • La correa del 2.5 bóxer exige historial completo; si se rompe, el motor se pierde.
  • Las unidades enteras se pagan caras para ser un coche de más de diez años.

Problemas habituales a vigilar

  • Los sincronizadores de la caja de seis marchas se gastan: si rasga al meter tercera o quinta, la caja está tocada.
  • El 2.5 bóxer puede picar el turbo, consumir aceite y dañar pistones si ha ido pobre de mezcla o reprogramado.
  • La correa de distribución debe constar cambiada por tiempo, no solo por kilómetros; sin papeles, se asume que toca.
  • El DCCD y los diferenciales fallan si no se han usado o si el aceite se ha ignorado: conviene probarlo en tierra.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque la edad se ceba con un deportivo así: correa, sincronizadores y turbo llegan ya al límite en muchas unidades, y las reprogramadas de circuito abundan. Un STI de serie con la caja fina sigue siendo el icono que era; uno trasteado con los sincronizadores idos no vale lo que piden en el anuncio.

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