Garaje

Modelos, versiones, pros y contras.

Análisis de cada coche

← Comparador · Renault Mégane RS III · Renault Mégane RS IV · Índice

Renault Mégane RS III vs Renault Mégane RS IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Renault Mégane RS IV (7,7 frente a 7,5 del Renault Mégane RS III, una ventaja de +0,2 puntos). Si hay que elegir, el Trophy con palanca es la compra más interesante: el Clio RS IV no daba esa opción. Antes de comprar uno, prueba la caja automática en atasco y en maniobra, porque los tirones delatan embragues cansados, y en el manual comprueba que el pedal no muerde muy arriba. Mira turbo, frenos y cualquier señal de uso en circuito. El Trophy-R cotiza aparte. El Renault Mégane RS III sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca un 265 Cup o un Trophy de particular, con historial de aceite y temperatura en regla. Antes de comprar uno, escucha el turbo en frío: si silba holgado, está al límite, y prueba el autoblocante en una curva cerrada para ver que no va seco. Revisa embrague y frenos y descarta cualquier unidad que huela a circuito. El 250 es el mismo 2.0 TCe con menos potencia y algo menos de desgaste acumulado.).

Ficha frente a ficha

CriterioRenault Mégane RS IIIRenault Mégane RS IV
Nota hoy (sobre 10)7,5 / 107,7 / 10
Nota cuando salió8,2 / 108,4 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-0,7 puntos
Años de producción2009–20162018–2023
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTCC
Precio usado orientativo12.000–28.000 €22.000–38.000 €
Motores disponibles2.0 TCe (250–275 CV)1.8 TCe (280–300 CV)
Qué versión comprarBusca un 265 Cup o un Trophy de particular, con historial de aceite y temperatura en regla. Antes de comprar uno, escucha el turbo en frío: si silba holgado, está al límite, y prueba el autoblocante en una curva cerrada para ver que no va seco. Revisa embrague y frenos y descarta cualquier unidad que huela a circuito. El 250 es el mismo 2.0 TCe con menos potencia y algo menos de desgaste acumulado.Si hay que elegir, el Trophy con palanca es la compra más interesante: el Clio RS IV no daba esa opción. Antes de comprar uno, prueba la caja automática en atasco y en maniobra, porque los tirones delatan embragues cansados, y en el manual comprueba que el pedal no muerde muy arriba. Mira turbo, frenos y cualquier señal de uso en circuito. El Trophy-R cotiza aparte.

Renault Mégane RS III →

La versión de Renault Sport sobre el Mégane III, con el 2.0 TCe de entre 250 y 275 CV y cambio manual, sin automático en la gama. El Trophy suma chasis y frenos más serios, y todos montan el eje delantero PerfoHub que esta generación estrenó. En su día marcó el récord de tracción delantera en Nürburgring. El estado del turbo y del embrague es lo que separa una buena unidad de una quemada.

Pros del Mégane RS III

  • El 2.0 TCe llega hasta 275 CV y se disfruta de verdad en carretera virada.
  • El autoblocante y el eje PerfoHub del Trophy le dan un paso por curva de referencia.
  • El chasis está entre los más capaces de los compactos deportivos de aquellos años.
  • Su precio queda por debajo de un Golf R de la misma época con potencia similar.
  • El Trophy monta frenos serios, no los de un compacto corriente.

Contras del Mégane RS III

  • Los track days castigan el turbo y el embrague más de lo que suele reconocer el anuncio.
  • El Trophy exige asumir un consumo y un seguro altos para ser un compacto.
  • El interior es el del Mégane III y acusa la edad en plásticos y asientos.
  • Las unidades preparadas pueden llevar un embrague insuficiente para la potencia que declaran.

Problemas a vigilar

  • El turbo exige historial de aceite y temperatura: si silba holgado en la prueba, está al límite.
  • El circuito deja el embrague y el autoblocante secos o con holgura, y se nota al salir en curva.
  • Los track days pueden dejar exigidos los frenos y los discos del Trophy, que conviene medir antes de pagar.

Cómo ha envejecido

Ha perdido menos de un punto porque sigue siendo el RS de turbo y palanca de su época, pero las unidades de circuito ya se dejan ver en los anuncios. Un Trophy de particular con el turbo seco aguanta el precio; un 265 exprimido en tandas con el turbo al límite no vale lo que pide el vendedor.

Renault Mégane RS IV →

Es la versión de Renault Sport sobre el Mégane IV, con un 1.8 turbo de gasolina que ronda los 300 CV según la versión. La gran diferencia frente al Clio RS de la misma época es que aquí sí se pudo pedir con cambio manual, además del automático de doble embrague. El Trophy suma el eje trasero direccional (4CONTROL) y el Trophy-R es la variante radical de circuito, también en precio.

Pros del Mégane RS IV

  • El 1.8 turbo de gasolina entrega 280 o 300 CV en un compacto que todavía se usa a diario.
  • El Trophy monta el eje trasero direccional 4CONTROL y cambia por completo el apoyo en curva.
  • Se puede elegir entre palanca y doble embrague, algo que el Clio RS IV no ofrecía.
  • La depreciación fuerte ya está hecha respecto al precio que tuvo de nuevo.
  • Los frenos del Trophy están pensados para circuito, no para un compacto corriente.

Contras del Mégane RS IV

  • El precio sigue siendo alto frente al de un Mégane RS III con el 2.0 turbo.
  • El uso en pista castiga el turbo y la caja automática más de lo que dice el cuentakilómetros.
  • El seguro del Trophy es elevado para tratarse de un compacto.
  • El Trophy-R tiene precio de coleccionista y ya no es una compra razonable para el día a día.

Problemas a vigilar

  • El turbo del 1.8 exige vigilar el nivel de aceite y la temperatura en una prueba larga.
  • La caja automática de doble embrague puede dañar los discos internos en unidades muy exigidas o de circuito.
  • Los track days desgastan frenos y discos mucho antes de lo que sugiere el anuncio.

Cómo ha envejecido

Ha perdido menos de un punto porque el precio ya es el de un RS moderno de segunda mano y porque la caja automática tiene fama de delicada. Un Trophy con palanca, de particular y con el turbo en orden, aguanta bien los años; una unidad de circuito o una caja que da tirones convierte cualquier ganga en factura de taller.

Elige dos coches para compararlos cara a cara