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Renault Mégane RS II vs Renault Mégane RS IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Renault Mégane RS IV (7,7 frente a 7,4 del Renault Mégane RS II, una ventaja de +0,3 puntos). Si hay que elegir, el Trophy con palanca es la compra más interesante: el Clio RS IV no daba esa opción. Antes de comprar uno, prueba la caja automática en atasco y en maniobra, porque los tirones delatan embragues cansados, y en el manual comprueba que el pedal no muerde muy arriba. Mira turbo, frenos y cualquier señal de uso en circuito. El Trophy-R cotiza aparte. El Renault Mégane RS II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Prioriza el 225 Cup con el variador de fase de la distribución dentro de intervalo: si se ha pasado, el motor puede doblar válvulas. Comprueba que el autoblocante lleva su aceite; si va seco, cruje en curva. El embrague delata los track days mejor que el cuentakilómetros. Si miras un R26.R, revisa jaula, frenos y el historial de circuito antes de comprar uno.).

Ficha frente a ficha

CriterioRenault Mégane RS IIRenault Mégane RS IV
Nota hoy (sobre 10)7,4 / 107,7 / 10
Nota cuando salió8,3 / 108,4 / 10
Envejecimiento-0,9 puntos-0,7 puntos
Años de producción2004–20092018–2023
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTC / BC
Precio usado orientativo6.000–25.000 €22.000–38.000 €
Motores disponibles2.0 16V turbo F4Rt (225–230 CV)1.8 TCe (280–300 CV)
Qué versión comprarPrioriza el 225 Cup con el variador de fase de la distribución dentro de intervalo: si se ha pasado, el motor puede doblar válvulas. Comprueba que el autoblocante lleva su aceite; si va seco, cruje en curva. El embrague delata los track days mejor que el cuentakilómetros. Si miras un R26.R, revisa jaula, frenos y el historial de circuito antes de comprar uno.Si hay que elegir, el Trophy con palanca es la compra más interesante: el Clio RS IV no daba esa opción. Antes de comprar uno, prueba la caja automática en atasco y en maniobra, porque los tirones delatan embragues cansados, y en el manual comprueba que el pedal no muerde muy arriba. Mira turbo, frenos y cualquier señal de uso en circuito. El Trophy-R cotiza aparte.

Renault Mégane RS II →

Es la versión Renault Sport del Mégane II, con el 2.0 turbo de 225 a 230 CV (el F4Rt) y autoblocante de serie. No es un compacto potenciado: el chasis y el tren delantero se trabajaron para circuito. El Cup es la versión de diario serio y el R26.R, con jaula y menos peso, el de pista que hoy cotiza entre coleccionistas.

Pros del Mégane RS II

  • El autoblocante de serie y el chasis Cup lo separan de cualquier compacto rápido de su época.
  • El 2.0 turbo de 225 CV tiene margen y es un motor de verdad, no un bloque pequeño con preparación.
  • El R26.R se ha convertido en un icono de colección entre los Renault Sport de aquellos años.
  • El precio del 225 Cup todavía resulta razonable para un hot hatch con este pedigree.
  • Existe una comunidad Renault Sport amplia que mueve piezas y conocimiento del modelo.

Contras del Mégane RS II

  • El variador de fase de la distribución exige respetar el intervalo o se lleva el motor por delante.
  • Los track days castigan el embrague y la caja mucho más de lo que dice el cuentakilómetros.
  • El R26.R ya tiene precio de coleccionista y ha dejado de ser un compacto usable a diario.

Problemas a vigilar

  • El variador de fase de la distribución puede romperse si se supera el intervalo y acabar doblando válvulas.
  • El embrague delata el uso en circuito: conviene probarlo en frío y sospechar de unidades con historial de track day.
  • Si el aceite del autoblocante no se ha cambiado, el diferencial cruje en curva y hay que rehacerlo.

Cómo ha envejecido

Ha perdido algo menos de un punto porque el 225 Cup sigue siendo un hot hatch de verdad, pero el variador de fase y el historial de circuito ya pesan en cada anuncio. Un Cup de particular con la distribución hecha aguanta el precio; una unidad con el mantenimiento vencido puede salir muy cara. El R26.R, en cambio, cotiza al alza entre coleccionistas.

Renault Mégane RS IV →

Es la versión de Renault Sport sobre el Mégane IV, con un 1.8 turbo de gasolina que ronda los 300 CV según la versión. La gran diferencia frente al Clio RS de la misma época es que aquí sí se pudo pedir con cambio manual, además del automático de doble embrague. El Trophy suma el eje trasero direccional (4CONTROL) y el Trophy-R es la variante radical de circuito, también en precio.

Pros del Mégane RS IV

  • El 1.8 turbo de gasolina entrega 280 o 300 CV en un compacto que todavía se usa a diario.
  • El Trophy monta el eje trasero direccional 4CONTROL y cambia por completo el apoyo en curva.
  • Se puede elegir entre palanca y doble embrague, algo que el Clio RS IV no ofrecía.
  • La depreciación fuerte ya está hecha respecto al precio que tuvo de nuevo.
  • Los frenos del Trophy están pensados para circuito, no para un compacto corriente.

Contras del Mégane RS IV

  • El precio sigue siendo alto frente al de un Mégane RS III con el 2.0 turbo.
  • El uso en pista castiga el turbo y la caja automática más de lo que dice el cuentakilómetros.
  • El seguro del Trophy es elevado para tratarse de un compacto.
  • El Trophy-R tiene precio de coleccionista y ya no es una compra razonable para el día a día.

Problemas a vigilar

  • El turbo del 1.8 exige vigilar el nivel de aceite y la temperatura en una prueba larga.
  • La caja automática de doble embrague puede dañar los discos internos en unidades muy exigidas o de circuito.
  • Los track days desgastan frenos y discos mucho antes de lo que sugiere el anuncio.

Cómo ha envejecido

Ha perdido menos de un punto porque el precio ya es el de un RS moderno de segunda mano y porque la caja automática tiene fama de delicada. Un Trophy con palanca, de particular y con el turbo en orden, aguanta bien los años; una unidad de circuito o una caja que da tirones convierte cualquier ganga en factura de taller.

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