Renault Laguna II vs Renault Laguna III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Laguna II | Renault Laguna III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,8 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,2 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,4 puntos | -1,9 puntos |
| Años de producción | 2001–2007 | 2007–2015 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.500–4.500 € | 2.500–7.000 € |
| Motores disponibles | 1.6, 1.8, 2.0, 1.9 dCi, 2.2 dCi | 1.5/2.0 dCi, 2.0 TCe, 3.0 V6 dCi |
| Qué versión comprar | Busca un 2.0 dCi o un 2.2 dCi, que tienen empuje de carretera a precio bajo. Antes de comprar uno, comprueba que la tarjeta abre y permite arrancar sin fallos, que el cuadro no lanza mensajes sueltos y que el inmovilizador no se activa solo. La UCH de esta generación es el fallo que hundió el modelo: si elevalunas y luces fallan a la vez, descarta la unidad. El confort de marcha sigue siendo el argumento; la electricidad, el riesgo. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 dCi con cambio manual: es el motor que mejor encaja y el más fácil de encontrar. Antes de comprar una, comprueba que la tarjeta manos libres abre, arranca y no vuelve loco el inmovilizador, y pide facturas de la válvula de gases, el turbo y los inyectores. El V6 dCi es más complejo y no compensa el extra de taller. El Coupé es otra carrocería, más baja y pensada para el aficionado. |
Renault Laguna II →
Berlina francesa de principios de los 2000 que en su día presumía de confort y habitáculo, y que hoy arrastra una fama eléctrica que hundió su reventa. La culpa la tienen la tarjeta manos libres y la centralita UCH, capaces de inmovilizar el coche o de hacer fallar elevalunas y luces a la vez. Debajo de eso hay un chasis amplio y cómodo, con gasolina de 1.6 a 2.0 y diésel dCi para todos los usos.
Pros del Laguna II
- El confort de marcha es el de una berlina francesa de su época, de lo mejor de su clase.
- Los dCi de la gama dan empuje de carretera a un precio de compra muy bajo.
- El espacio interior y el maletero son amplios para una berlina media de los años 2000.
- Se compra por muy poco dinero en relación con el tamaño del habitáculo.
- El problema de este coche es eléctrico, no de chasis ni de habitabilidad.
Contras del Laguna II
- La tarjeta y la centralita UCH provocan fallos de inmovilizador y averías en cascada.
- El cuadro puede mostrar mensajes aleatorios que no se apagan.
- La reventa está hundida porque el mercado ya conoce la fama eléctrica del modelo.
Problemas a vigilar
- La tarjeta manos libres puede impedir el arranque o activar el inmovilizador sin aviso.
- La UCH puede hacer fallar a la vez elevalunas, luces y cuadro, y dejar el coche parado.
- En unidades de muchos kilómetros, el dCi tapa la válvula de recirculación de gases y cansa el turbo.
Cómo ha envejecido
Baja de un 7.2 a un 5.8 porque es la berlina barata que nadie quiere por culpa de la electricidad, no del chasis ni del espacio. Un dCi con la tarjeta en orden y el cuadro limpio todavía sirve de transporte cómodo; con la UCH loca, un 406 HDi de la misma edad da menos guerra.
Renault Laguna III →
Renault construyó esta berlina para quitarse de encima la mala fama electrónica de la generación anterior, y en parte lo consiguió: la unidad de mando central va mejor, aunque la tarjeta de arranque sigue dando guerra. El grueso de la oferta son diésel de 1.5 y 2.0 litros, con un gasolina turbo y un V6 dCi más complejo arriba. Casi nadie la busca, así que hoy cuesta lo que cuesta una berlina olvidada.
Pros del Laguna III
- El confort de marcha es de berlina grande y aguanta un viaje largo sin cansar.
- El 2.0 dCi empuja bien en autopista y hoy se compra por muy poco dinero.
- El espacio interior y el maletero están por encima de la media de sus años.
- Los acabados Initiale traen cuero y un equipo cercano al de una gama alta.
- La demanda casi nula juega a favor del comprador a la hora de negociar el precio.
Contras del Laguna III
- La tarjeta y la unidad de mando central fallan menos que en la Laguna II, pero no están libres de guerra.
- El cuadro puede mostrar mensajes de avería que no se apagan y cuestan de diagnosticar.
- La fama rota de la generación anterior la persigue y la reventa es casi imposible.
- El V6 dCi es más complejo y no merece el extra de precio ni de taller.
Problemas a vigilar
- El 2.0 dCi tapa la válvula de gases con el uso urbano y acaba cansando turbo e inyectores.
- La tarjeta manos libres puede fallar y dejar el coche sin arranque por culpa del inmovilizador.
- La unidad de mando central (UCH) puede volver locos los elevalunas, las luces y el cuadro.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque el mercado no se cree que vaya mejor que la Laguna II, y esa fama no se lava ni con precios de derribo. Un 2.0 dCi con la tarjeta en orden sigue siendo mucha berlina por poco dinero; una unidad con la electrónica loca o un V6 dCi sin historial no compensan ni regalados.
