Renault Espace IV vs Škoda Roomster: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Espace IV | Škoda Roomster |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,0 / 10 | 6,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,5 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,5 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2002–2014 | 2006–2015 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.000–7.000 € | 3.000–7.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/3.0 dCi, 2.0/3.5 V6 | 1.2 HTP/TSI, 1.4/1.6, 1.4 TDI, 1.9 TDI, 1.6 TDI |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 dCi con cambio manual y, antes de pagar nada, comprueba que la tarjeta manos libres abre y arranca el coche y que el cuadro no está lleno de testigos. Si la unidad lleva suspensión trasera neumática, mira que la altura sea la correcta y que no haya fugas. El 3.0 V6 dCi es un motor más complejo y caro de mantener. Sube y baja las siete plazas para ver que todos los anclajes funcionan. | Busca el 1.9 TDI o el 1.6 TDI, siempre con cambio manual, que son los que mejor aguantan kilómetros. Si te tienta un 1.2 TSI de gasolina, escucha el motor en frío: ese motor va con cadena y un traqueteo al arrancar hay que presupuestarlo como sustitución. El 1.2 HTP es un tres cilindros sencillo, sin turbo. El Scout sube la suspensión, y si miras un Praktik recuerda que es la furgoneta: revisa asientos y desgaste por uso comercial. |
Renault Espace IV →
El monovolumen grande de Renault de los años 2000, construido con estructura de aluminio y paneles de plástico, y una de las pocas opciones de su época con siete plazas aprovechables de verdad. El 2.0 dCi es la mecánica más razonable para mover tanto coche. Su talón de Aquiles es eléctrico: la tarjeta de arranque y el cuadro multifunción definen el estado de cada unidad.
Pros del Espace IV
- Las siete plazas son útiles de verdad, no asientos de emergencia para niños.
- El confort de marcha sigue siendo el de un monovolumen grande pensado para viajar.
- El 2.0 dCi gasta de forma razonable para el tamaño y el peso del coche.
- Los acabados Initiale y Privilège traen el equipamiento que entonces era gama alta.
- El precio de los anuncios es muy bajo para el espacio que entrega el habitáculo.
Contras del Espace IV
- La tarjeta de arranque y el cuadro multifunción pueden fallar y dejar el coche a medias.
- La electrónica y los sensores acusan la edad en forma de testigos que no se apagan.
- Muchas unidades proceden de flotas y de empresa, con mantenimiento irregular.
- Las versiones con suspensión trasera neumática acaban necesitando fuelles y compresor.
Problemas a vigilar
- La tarjeta manos libres falla en la apertura, el arranque o el cierre del coche.
- El 2.0 dCi tapa la válvula de gases, cansa los inyectores y desgasta el turbo.
- El cuadro y la pantalla central mantienen testigos permanentes encendidos.
- La suspensión trasera neumática pierde aire y deja la zaga hundida.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de 7,5 a 6 porque la tarjeta, el cuadro y la suspensión neumática trasera pesan hoy más que el espacio y el confort que ofrece. Un 2.0 dCi de particular con la electrónica en orden sigue siendo una ganga para una familia numerosa; una unidad con el cuadro loco o la trasera hundida sale cara a cualquier precio.
Škoda Roomster →
Un monovolumen pequeño construido sobre la plataforma del Fabia II, con tres asientos traseros individuales y una zaga muy particular que no se parece a nada más de la época. Hubo versión Scout con la carrocería elevada y una variante furgoneta llamada Praktik, pensada para trabajo y no un turismo con otro nombre. Con un diésel manual cubre familia y carretera; con el gasolina pequeño de cadena, el riesgo crece.
Pros del Roomster
- El espacio interior y los asientos traseros individuales aprovechan mejor que un compacto de esos años.
- El 1.9 TDI y el 1.6 TDI son los motores que mejor viajan y aguantan kilómetros.
- La visibilidad es de monovolumen, con una luna delantera alta que ayuda en ciudad.
- El precio de ocasión se mantiene muy bajo para el espacio que ofrece.
- El Scout gana altura libre al suelo y un aspecto más campero que el normal.
Contras del Roomster
- El diseño tan personal cuesta de revender frente a un compacto convencional.
- El interior es básico en materiales y ajuste, al nivel de un Fabia de la época.
- La caja automática de embrague en seco que montan algunos TSI no encaja bien con el uso urbano.
- El 1.2 TSI de cadena da menos tranquilidad que los diésel de la gama.
Problemas a vigilar
- El 1.2 TSI de gasolina estira la cadena de distribución y lo avisa con un traqueteo en frío.
- El 1.9 TDI acaba necesitando inyectores y la válvula de gases con los kilómetros.
- Elevalunas, cierre centralizado y aire acondicionado fallan con la edad.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el formato ya no seduce como al salir y la plataforma del Fabia II se nota vieja en tacto y rumorosidad. Aun así, un TDI manual sigue siendo un monovolumen barato y usable a diario; en cambio, un 1.2 TSI que traquetea en frío o uno con la automática de seco dando tirones no justifican el ahorro.
