Peugeot 807 vs Renault Scénic II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Peugeot 807 | Renault Scénic II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,8 / 10 | 5,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,2 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,4 puntos | -1,7 puntos |
| Años de producción | 2002–2014 | 2003–2009 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.500–5.000 € | 1.500–4.500 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.2 HDi, 2.0/2.2 gasolina | 1.4/1.6 16v, 1.5/1.9 dCi |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 2.0 HDi con cambio manual y papeles que acrediten la válvula de gases y el volante bimasa; si no hay facturas, pruébalo en frío y exige que no eche humo. El 2.2 HDi gasta más y su bimasa sale cara cuando toca cambiarla. Antes de comprar uno, acciona las puertas correderas varias veces y escucha la suspensión trasera: en unidades que han llevado carga el tren trepida y tira. | Quédate con el 1.5 dCi de cambio manual: es la mecánica que cualquier taller conoce y la que menos sustos da. Antes de comprar uno, comprueba que la tarjeta abre y arranca el coche y que los elevalunas suben sin atascarse; si alguno falla, la UCH ya está avisando. El 1.9 dCi solo con facturas de inyectores, turbo y bimasa al día. Si vas a por el Grand, prueba que las dos plazas del maletero suben y bajan. |
Peugeot 807 →
Es el eurovan de segunda generación hecho en Sevel Nord, la fábrica que Peugeot, Citroën, Fiat y Lancia compartieron: el C8, el Ulysse y el Phedra son el mismo coche con otro morro, y eso facilita el recambio. No tiene nada que ver con el Ford Galaxy ni con el Sharan. Dentro hay siete plazas de verdad y un confort de ruta pensado para viaje largo; el 2.0 HDi era la mecánica de kilómetros de la gama.
Pros del 807
- Las siete plazas son reales y sirven tanto para familia como para cargar bultos.
- La suspensión filtra bien en autopista y aguanta el viaje largo sin cansar.
- El 2.0 HDi tiene empuje suficiente y su recambio es conocido en la red PSA.
- El precio de ocasión es muy bajo para un monovolumen de este tamaño.
- Comparte piezas con el C8, el Ulysse y el Phedra, así que el desguace da juego.
Contras del 807
- El consumo es alto tanto en las versiones de gasolina como en el 2.2 HDi.
- La suspensión y los frenos salen caros si la unidad ha trabajado cargada.
- La reventa es casi nula: cuando toque venderlo, apenas recuperarás dinero.
Problemas a vigilar
- La válvula de gases y el filtro de partículas se tapan con trayectos cortos en los HDi: el motor pierde fuelle o echa humo.
- La suspensión trasera y los silentblocks acusan el uso con carga, y el tren de atrás empieza a trepidar y a tirar.
- En el 2.2 HDi el volante bimasa se degrada y el embrague trepida al arrancar cuando está al límite.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto y medio porque es un monovolumen grande de principios de siglo, con la válvula de gases y el bimasa como gastos seguros y muchas unidades ya gastadas de cargar. Hoy solo compensa su compra si la mecánica y las puertas correderas están en orden; un 2.2 HDi que echa humo no se paga ni con el precio bajo del anuncio.
Renault Scénic II →
Es el monovolumen del Mégane II, con el que comparte plataforma, tarjeta de arranque y buena parte de la electrónica. Los asientos traseros se desmontan y el Grand añade dos plazas plegables en el maletero hasta sumar siete. El 1.5 dCi es el motor más habitual de la gama y el que más se ve en los anuncios. En su día costaba menos que un Touran y en el mercado de ocasión sigue por debajo.
Pros del Scénic II
- El habitáculo es modular: los asientos traseros se desmontan y el maletero se reconfigura en un momento.
- El 1.5 dCi es conocido en cualquier taller Renault y el recambio aparece sin problema.
- La suspensión está pensada para familia y traga badenes mejor que un compacto.
- El precio queda por debajo de un Touran de la misma época, tanto de compra como de mantenimiento.
- El Grand Scénic suma dos plazas plegables en el maletero sin renunciar a un tamaño razonable.
Contras del Scénic II
- La tarjeta, la UCH y los elevalunas acumulan los mismos fallos eléctricos que el Mégane II.
- El 1.9 dCi exige un mantenimiento de inyectores, turbo y bimasa que no tiene nada que ver con el del 1.5.
- Los plásticos del interior crujen y se oyen en cada badén.
- El parque está ya muy usado y cuesta encontrar una unidad que no venga de mano en mano.
Problemas a vigilar
- El 1.9 dCi falla de inyectores, turbo y volante bimasa, y el bimasa se delata con ruido en frío.
- La tarjeta y su antena dejan el coche sin arranque aunque la batería esté bien.
- El ventilador y el climatizador se quedan sin aire o no cortan cuando toca.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque hereda la electrónica delicada del Mégane II y el parque ya llega muy rodado. Un 1.5 dCi con la tarjeta y los elevalunas en orden sigue siendo un monovolumen familiar barato; una unidad con la UCH haciendo de las suyas, o un 1.9 con los inyectores al límite, sale más caro que lo que pide el anuncio.
