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Opel Signum vs Renault Vel Satis: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Opel Signum (5,0 frente a 4,8 del Renault Vel Satis, una ventaja de +0,2 puntos). Si hay que quedarse con una, el 2.2 CDTi o el 2.0 turbo de gasolina, y mejor de particular que de flota. En el 1.9 CDTi exige ver la válvula de gases y el turbo limpios antes de pagar nada. Mira la suspensión trasera: si va hundida, ahí están los kilómetros de flota aunque el cuentakilómetros diga otra cosa. El Renault Vel Satis sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca el 2.2 dCi con cambio manual y prueba antes la tarjeta manos libres y la centralita: vienen de la época del Laguna II y dan los mismos sustos. Si la unidad lleva suspensión neumática, cosa de algunas Initiale, mira que el coche mantenga la altura parado. El 3.0 dCi V6 y el 3.5 V6 de origen Nissan son más complejos de mantener. Como nadie la busca, negocia: el precio ya es el de una berlina que no quiere nadie.).

Ficha frente a ficha

CriterioOpel SignumRenault Vel Satis
Nota hoy (sobre 10)5,0 / 104,8 / 10
Nota cuando salió6,8 / 107,0 / 10
Envejecimiento-1,8 puntos-2,2 puntos
Años de producción2003–20082002–2009
SegmentoBerlinaBerlina
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo1.500–5.500 €2.000–6.000 €
Motores disponibles1.8/2.0/2.2/3.0 V6, 1.9/2.0/2.2 CDTi, 3.0 CDTi2.0 16v, 2.0/2.2/3.0 dCi, 3.5 V6
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el 2.2 CDTi o el 2.0 turbo de gasolina, y mejor de particular que de flota. En el 1.9 CDTi exige ver la válvula de gases y el turbo limpios antes de pagar nada. Mira la suspensión trasera: si va hundida, ahí están los kilómetros de flota aunque el cuentakilómetros diga otra cosa.Busca el 2.2 dCi con cambio manual y prueba antes la tarjeta manos libres y la centralita: vienen de la época del Laguna II y dan los mismos sustos. Si la unidad lleva suspensión neumática, cosa de algunas Initiale, mira que el coche mantenga la altura parado. El 3.0 dCi V6 y el 3.5 V6 de origen Nissan son más complejos de mantener. Como nadie la busca, negocia: el precio ya es el de una berlina que no quiere nadie.

Opel Signum →

Es un Vectra C con la batalla estirada y solo dos plazas traseras, individuales y reclinables, no una berlina convencional. Los diésel cubren kilómetros sin sustos, pero la imagen rara dejó la reventa casi en cero y hoy cuesta lo que un compacto viejo. Quien lo busca quiere espacio y asientos, no el emblema del capó.

Pros del Signum

  • El espacio interior y el maletero superan a los del Vectra C del que parte.
  • Los asientos traseros individuales se reclinan, algo raro en una berlina de este precio.
  • Los precios de ocasión se han quedado en cifras de compacto viejo.
  • Comparte mecánica con el Vectra C, así que el recambio es barato y cualquier taller lo conoce.
  • El 3.0 V6 entrega prestaciones que los cuatro cilindros de la gama no tienen.

Contras del Signum

  • La imagen de berlina rara limita la demanda y deja la reventa casi nula.
  • La suspensión trasera no da el confort que promete una batalla tan larga.
  • Los acabados no alcanzan el nivel de una 407 o un Passat de los mismos años.
  • Quien venda después tardará en encontrar comprador fuera del nicho.

Problemas a vigilar

  • La válvula de gases (EGR) y el turbo del 1.9 CDTi se tapan con la edad y el uso urbano.
  • La suspensión trasera llega fatigada y hundida en unidades de muchos kilómetros.
  • La electrónica da fallos de centralita y de sensores, igual que en el Vectra C de flota.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi dos puntos porque es una berlina rara, las flotas la han vaciado y nadie la busca. Un CDTi de particular con la suspensión en su sitio sigue siendo mucho espacio por poco dinero; una unidad de flota con el eje hundido no vale ni el viaje.

Renault Vel Satis →

Es la berlina alta con la que Renault intentó plantar cara a las alemanas y nadie compró: más espacio y confort que imagen. Comparte electricidad con el Laguna II de su época, con la tarjeta manos libres incluida. El 3.5 V6 de gasolina es de origen Nissan y el 3.0 dCi es un V6 diésel. El acabado Initiale suma cuero y, en algunas unidades, suspensión neumática.

Pros del Vel Satis

  • El habitáculo alto y las plazas traseras son de berlina grande de verdad.
  • El confort de marcha y la insonorización quedan por encima de lo habitual en su segmento de entonces.
  • El 2.2 dCi sirve para viajar con un consumo razonable para el tamaño del coche.
  • Por lo que cuesta hoy, el espacio que entrega no lo iguala casi nada del mismo precio.
  • El acabado Initiale cubre cuero y el equipo de la gama alta Renault de aquellos años.

Contras del Vel Satis

  • La imagen de fracaso comercial pesa y la reventa es prácticamente nula.
  • La tarjeta manos libres, la centralita y los sensores heredados del Laguna II dan la misma guerra que en él.
  • El 3.0 dCi V6 y el 3.5 V6 de origen Nissan exigen un presupuesto de mantenimiento alto.
  • La suspensión neumática, cuando la lleva, encarece fuelles y compresor.
  • Los acabados interiores quedan por debajo de una berlina alemana de la época.

Problemas a vigilar

  • Los 2.2 y 3.0 dCi acaban necesitando turbo, válvula de gases y embrague cuando suben los kilómetros.
  • El cuadro de instrumentos, el climatizador y las centralitas fallan con la edad.
  • La suspensión neumática pierde aire por los fuelles y deja el coche hundido de un lado.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de dos puntos porque nadie la quiso de nueva y la electricidad heredada del Laguna II ha dejado unidades difíciles de mantener. Un 2.2 dCi con la tarjeta y la centralita en orden es una berlina alta y barata; con la electrónica loca, no vale ni el precio del anuncio.

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