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Opel Signum vs Renault Fluence: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 5,0 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Opel Signum busca Si hay que quedarse con una, el 2.2 CDTi o el 2.0 turbo de gasolina, y mejor de particular que de flota. En el 1.9 CDTi exige ver la válvula de gases y el turbo limpios antes de pagar nada. Mira la suspensión trasera: si va hundida, ahí están los kilómetros de flota aunque el cuentakilómetros diga otra cosa. En el Renault Fluence prioriza Busca el 1.5 dCi con cambio manual y prueba la tarjeta manos libres antes de pagar: si no abre ni da arranque, toca presupuestar antena o UCH. Es el Mégane III con maletero de tres volúmenes, fabricado en Bursa, y muchas unidades vienen de flota o de taxi, así que conviene mirar el historial. El Fluence Z.E. eléctrico lleva la batería de alquiler, como el Zoe, y exige otro contrato aparte.

Ficha frente a ficha

CriterioOpel SignumRenault Fluence
Nota hoy (sobre 10)5,0 / 105,0 / 10
Nota cuando salió6,8 / 106,8 / 10
Envejecimiento-1,8 puntos-1,8 puntos
Años de producción2003–20082009–2016
SegmentoBerlinaBerlina
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo1.500–5.500 €2.500–6.000 €
Motores disponibles1.8/2.0/2.2/3.0 V6, 1.9/2.0/2.2 CDTi, 3.0 CDTi1.6 16v, 1.5 dCi, 1.6 dCi, 2.0 16v
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el 2.2 CDTi o el 2.0 turbo de gasolina, y mejor de particular que de flota. En el 1.9 CDTi exige ver la válvula de gases y el turbo limpios antes de pagar nada. Mira la suspensión trasera: si va hundida, ahí están los kilómetros de flota aunque el cuentakilómetros diga otra cosa.Busca el 1.5 dCi con cambio manual y prueba la tarjeta manos libres antes de pagar: si no abre ni da arranque, toca presupuestar antena o UCH. Es el Mégane III con maletero de tres volúmenes, fabricado en Bursa, y muchas unidades vienen de flota o de taxi, así que conviene mirar el historial. El Fluence Z.E. eléctrico lleva la batería de alquiler, como el Zoe, y exige otro contrato aparte.

Opel Signum →

Es un Vectra C con la batalla estirada y solo dos plazas traseras, individuales y reclinables, no una berlina convencional. Los diésel cubren kilómetros sin sustos, pero la imagen rara dejó la reventa casi en cero y hoy cuesta lo que un compacto viejo. Quien lo busca quiere espacio y asientos, no el emblema del capó.

Pros del Signum

  • El espacio interior y el maletero superan a los del Vectra C del que parte.
  • Los asientos traseros individuales se reclinan, algo raro en una berlina de este precio.
  • Los precios de ocasión se han quedado en cifras de compacto viejo.
  • Comparte mecánica con el Vectra C, así que el recambio es barato y cualquier taller lo conoce.
  • El 3.0 V6 entrega prestaciones que los cuatro cilindros de la gama no tienen.

Contras del Signum

  • La imagen de berlina rara limita la demanda y deja la reventa casi nula.
  • La suspensión trasera no da el confort que promete una batalla tan larga.
  • Los acabados no alcanzan el nivel de una 407 o un Passat de los mismos años.
  • Quien venda después tardará en encontrar comprador fuera del nicho.

Problemas a vigilar

  • La válvula de gases (EGR) y el turbo del 1.9 CDTi se tapan con la edad y el uso urbano.
  • La suspensión trasera llega fatigada y hundida en unidades de muchos kilómetros.
  • La electrónica da fallos de centralita y de sensores, igual que en el Vectra C de flota.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi dos puntos porque es una berlina rara, las flotas la han vaciado y nadie la busca. Un CDTi de particular con la suspensión en su sitio sigue siendo mucho espacio por poco dinero; una unidad de flota con el eje hundido no vale ni el viaje.

Renault Fluence →

Tres volúmenes sobre la base del Mégane III, montado en la fábrica turca de Bursa y con fama de coche de taxi que nunca se ha quitado. Comparte tarjeta manos libres, recambio y mecánicas con el Mégane, así que no hay que confundirlo con una Laguna. El 1.5 dCi cubre el grueso del parque español. Existió además un Fluence Z.E. eléctrico con batería de alquiler, una receta distinta que se vendió muy poco.

Pros del Fluence

  • El 1.5 dCi gasta poco y cualquier taller Renault lo conoce de memoria.
  • El habitáculo y el maletero de tres volúmenes son generosos para lo que cuesta.
  • El precio de ocasión es muy bajo para una berlina de este tamaño.
  • La suspensión aguanta un viaje largo mejor de lo que sugiere la imagen del coche.
  • Comparte recambio con el Mégane III y las piezas aparecen en cualquier desguace.

Contras del Fluence

  • La imagen de unidad de flota o de taxi hunde la reventa desde el primer día.
  • La tarjeta, los elevalunas y el cuadro heredan los fallos eléctricos del Mégane III.
  • Los acabados son los de un compacto de precio ajustado, no los de una Laguna.
  • La dirección y el chasis transmiten poco y el coche se siente pensado para flota.
  • La reventa es casi nula aunque el anuncio parezca barato.

Problemas a vigilar

  • La tarjeta manos libres y la antena pueden fallar y dejar el coche sin arranque.
  • El 1.5 dCi de flota suele venir con la válvula de gases tapada y el turbo y los inyectores cansados.
  • El climatizador y el ventilador del habitáculo fallan y dejan el interior sin aire.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi dos puntos porque nunca fue una berlina de deseo y el paso de los años ha dejado un parque lleno de ex taxis y ex flotas. Un 1.5 dCi de particular con la tarjeta en orden sigue siendo transporte barato y honesto; una unidad con kilómetros de taxi y la electrónica muerta no vale lo que piden.

Elige dos coches para compararlos cara a cara