Nissan Almera Tino vs Renault Modus: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Nissan Almera Tino | Renault Modus |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,2 / 10 | 5,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 6,6 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,4 puntos | -1,8 puntos |
| Años de producción | 2000–2006 | 2004–2012 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.500–4.000 € | 1.500–4.000 € |
| Motores disponibles | 1.8, 2.0, 2.2 dCi | 1.2 16v, 1.4/1.6 16v, 1.5 dCi, 1.6 16v |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 de gasolina con cambio manual, que es la mecánica sencilla de la gama. Si te tienta el 2.2 dCi, comprueba el turbo y la válvula de gases antes de comprar uno, sobre todo si la unidad ha vivido en ciudad. Con más de veinte años encima, exige papeles de distribución y embrague y palpa los silentblocks traseros, que delatan los kilómetros en el primer badén. | Si hay que quedarse con una mecánica, el 1.5 dCi con cambio manual es la que mejor aguanta los años. Antes de comprar uno, prueba la tarjeta: acércala, abre y arranca varias veces, porque si la antena o la tarjeta fallan el coche se queda parado. Mira también los elevalunas y, si lleva techo panorámico, busca humedades en el cielo y en las moquetas. El Grand Modus es el de batalla larga y da más maletero. |
Nissan Almera Tino →
Es el monovolumen que Nissan montó sobre el compacto Almera N16, con seis plazas en un formato que hoy ha desaparecido del mercado. El 2.0 de gasolina es la mecánica sencilla y accesible; el 2.2 dCi era el que cubría los kilómetros. A día de hoy queda como un familiar barato de más de veinte años, pensado para quien prioriza plazas y espacio sobre imagen.
Pros del Almera Tino
- El precio de entrada está entre los más bajos que se anuncian en el mercado de ocasión.
- Monta seis plazas en formato familiar, algo que el Almera N16 del que deriva no ofrecía.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo que cualquier taller independiente puede mantener.
- El recambio de Nissan sigue estando disponible para esta generación.
- El espacio interior sigue siendo útil para una familia que no mira la imagen.
Contras del Almera Tino
- Casi todas las unidades superan los 20 años y el óxido ya empieza a aparecer.
- El segmento monovolumen ha muerto y la reventa de este coche se complica.
- Los acabados corresponden a un Nissan de principios de los 2000, sin alardes.
- El 2.2 dCi arrastra turbo y filtro de partículas como pega típica del diésel urbano.
Problemas a vigilar
- La distribución y el embrague acusan los muchos kilómetros y conviene verlos con papeles.
- El 2.2 dCi sufre el turbo y la válvula de gases cuando el uso ha sido de ciudad.
- Los silentblocks de la suspensión trasera se gastan y golpetean al pasar por baches.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de un punto porque el segmento murió y el coche ya supera los veinte años, con el óxido llamando a la puerta. Un 2.0 manual conserva las seis plazas y la mecánica sencilla que lo hacían interesante; un 2.2 dCi de ciudad con el turbo cansado no deja margen ni al precio muy bajo al que se anuncia.
Renault Modus →
Renault montó este mini-monovolumen sobre la base del Clio III, con asientos altos y un habitáculo modular metido en un tamaño de utilitario. Existe una variante de batalla larga, el Grand Modus, y toda la electricidad delicada del Clio III (tarjeta de manos libres, centralita y elevalunas) viaja con él. Conviene no confundirlo con un Scénic: es más pequeño y más urbano.
Pros del Modus
- Los asientos altos dan buena visibilidad y facilitan entrar y salir del coche.
- El habitáculo es modular en un tamaño de utilitario que cabe en cualquier hueco de ciudad.
- El 1.5 dCi es un motor muy conocido y el recambio aparece en cualquier concesionario o desguace Renault.
- El precio de ocasión es bajo para un mini-monovolumen de estos años.
- Se aparca con más facilidad que un Scénic de la misma época.
Contras del Modus
- La tarjeta de manos libres, la centralita y los elevalunas heredan los fallos eléctricos del Clio III.
- Los acabados quedan por debajo de los de un Opel Meriva de entonces.
- El chasis resulta blando y la carrocería se mueve en cuanto aparece una curva.
- La reventa avanza muy despacio aunque el anuncio esté barato.
- El techo panorámico puede tener fugas y acabar pudriendo el cielo del habitáculo.
Problemas a vigilar
- La tarjeta y su antena pueden dejar el coche sin arranque, y la prueba es abrir y arrancar varias veces seguidas.
- El 1.5 dCi tapa la válvula de recirculación de gases y cansa el turbo en unidades que solo han hecho ciudad.
- Los elevalunas y el cierre centralizado fallan con la edad, igual que en el Clio III.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque sus puntos débiles ya son de dominio público: la tarjeta, la centralita y el techo panorámico que gotea. Un dCi de particular con la tarjeta en orden sigue siendo un mini-monovolumen barato y aprovechable; una unidad con la electrónica desajustada o con humedades en el techo sale cara aunque el anuncio parezca una ganga.

