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Mitsubishi Lancer Evolution X vs Subaru Impreza GH: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 7,0 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Mitsubishi Lancer Evolution X busca Busca un GSR o un MR con cambio manual; el automático de doble embrague (SST) solo si no tira ni da tirones en la prueba. Comprueba la caja de transferencia y el diferencial trasero, y si la unidad está preparada exige papeles de turbo y bomba de combustible. Sin historial de lo que se tocó, el riesgo sube: muchas vienen trituradas de circuito. En el Subaru Impreza GH prioriza Busca el 2.0 R atmosférico con cambio manual: es el motor de correa (EJ20) y no lleva turbo que vigilar. Todas las unidades tienen tracción total. Si te tienta el diésel bóxer de dos litros (EE20), que va con cadena, evita las primeras series sin historial: en esos años el cigüeñal falló y es una avería que arruina el motor. El WRX es el 2.5 turbo, y el STI de esta época es el GR, con diferencial central regulable (DCCD) y otro presupuesto de mantenimiento.

Ficha frente a ficha

CriterioMitsubishi Lancer Evolution XSubaru Impreza GH
Nota hoy (sobre 10)7,0 / 107,0 / 10
Nota cuando salió8,6 / 107,8 / 10
Envejecimiento-1,6 puntos-0,8 puntos
Años de producción2008–20162007–2011
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTCC / B
Precio usado orientativo20.000–45.000 €4.000–10.000 €
Motores disponibles2.0 T 4B11T (295–440 CV)1.5/2.0 R, 2.0/2.5 Turbo, 2.0 Diesel
Qué versión comprarBusca un GSR o un MR con cambio manual; el automático de doble embrague (SST) solo si no tira ni da tirones en la prueba. Comprueba la caja de transferencia y el diferencial trasero, y si la unidad está preparada exige papeles de turbo y bomba de combustible. Sin historial de lo que se tocó, el riesgo sube: muchas vienen trituradas de circuito.Busca el 2.0 R atmosférico con cambio manual: es el motor de correa (EJ20) y no lleva turbo que vigilar. Todas las unidades tienen tracción total. Si te tienta el diésel bóxer de dos litros (EE20), que va con cadena, evita las primeras series sin historial: en esos años el cigüeñal falló y es una avería que arruina el motor. El WRX es el 2.5 turbo, y el STI de esta época es el GR, con diferencial central regulable (DCCD) y otro presupuesto de mantenimiento.

Mitsubishi Lancer Evolution X →

Es el último Evolution de calle: cambió el mítico 4G63 de hierro por un 2.0 turbo de aluminio (4B11T) y estrenó el sistema de tracción total S-AWC que gestiona diferenciales de forma activa. Ya se mueve en precios de coleccionista, con el riesgo añadido de que buena parte de las unidades a la venta ha pasado por preparación o por circuito.

Pros del Lancer Evolution X

  • El 4B11T es un motor turbo más moderno y ligero que el 4G63 de los Evo anteriores.
  • La tracción total S-AWC sigue siendo una referencia en agarre y reparto de par.
  • La base mecánica aguanta preparación seria si quien tocó el coche dejó facturas.
  • Las Final Edition y las ediciones limitadas retienen valor de coleccionista.
  • El chasis y los frenos Brembo de serie están a la altura de lo que entrega el motor.

Contras del Lancer Evolution X

  • El automático de doble embrague se desgasta rápido con una conducción deportiva intensa.
  • El precio de ocasión no para de subir porque la producción terminó en 2016.
  • Hay unidades modificadas con cientos de caballos sin refuerzo de caja ni de transferencia.
  • El seguro y el consumo lo acercan más a un coche de competición que a uno de uso diario.

Problemas a vigilar

  • El automático de doble embrague desgasta el embrague interno y degrada el aceite con uso exigente.
  • La caja de transferencia y el diferencial trasero sufren en tandas de circuito si no llevan su mantenimiento específico.
  • El turbo y la bomba de combustible fallan en unidades que recibieron una modificación agresiva.

Cómo ha envejecido

Ha perdido punto y medio porque el precio de coleccionista no elimina el riesgo: doble embrague, transferencia y unidades quemadas de circuito. Un ejemplar de serie con la transferencia en orden sigue siendo el último Evo de calle; uno preparado sin historial no justifica el recargo de leyenda.

Subaru Impreza GH →

Tercera generación del Impreza, la primera con carrocería de cinco puertas en lugar de berlina de tres volúmenes, y con tracción total en toda la gama. El 1.5 R es el escalón de acceso y el 2.0 R el que más abunda en los anuncios. El diésel de las primeras series exige cautela por el cigüeñal, y el STI GR, con su diferencial central regulable, es otra liga de precio y de mantenimiento.

Pros del Impreza GH

  • El 2.0 R atmosférico se combina con la tracción total de serie y no tiene turbo que vigilar.
  • La carrocería de cinco puertas resulta más usable que la berlina de tres volúmenes de la generación anterior.
  • En mojado y en nieve responde como pocos compactos, gracias al conjunto de bóxer y tracción total.
  • El WRX ofrece un 2.5 turbo para quien busca más empuje que el atmosférico.
  • Los especialistas todavía encuentran recambio de esta generación sin demasiado problema.

Contras del Impreza GH

  • El motor bóxer y la tracción total elevan el consumo frente a un Golf de tracción delantera.
  • El diésel puede romper el cigüeñal en las primeras series, y eso condiciona toda esa versión.
  • El WRX obliga a vigilar turbo y nivel de aceite mucho más que el 2.0 R.
  • El interior queda por debajo de un Golf de la época en materiales y ajuste.

Problemas a vigilar

  • El diésel bóxer puede dañar cigüeñal y bielas en las unidades de 2008 a 2011: sin historial de ese punto, mejor no comprarlo.
  • La correa del 2.0 de gasolina necesita un historial claro; si se rompe, se lleva el motor por delante.
  • El WRX puede picar el turbo y consumir aceite si el 2.5 ha vivido exigido.

Cómo ha envejecido

Ha bajado ocho décimas porque el diésel con riesgo de cigüeñal y los WRX con el turbo cansado restan confianza a un cinco puertas con tracción total que sigue yendo muy bien en mojado. Un 2.0 R manual con la correa en regla es la unidad que tiene sentido hoy; un diésel de 2008 a 2011 sin historial de cigüeñal, no.

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