Mitsubishi Lancer Evolution X
2008–2016 · Compacto
Motores: 2.0 T 4B11T (295–440 CV)
Precio usado orientativo: 20.000–45.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca un GSR o un MR con cambio manual; el automático de doble embrague (SST) solo si no tira ni da tirones en la prueba. Comprueba la caja de transferencia y el diferencial trasero, y si la unidad está preparada exige papeles de turbo y bomba de combustible. Sin historial de lo que se tocó, el riesgo sube: muchas vienen trituradas de circuito.
Es el último Evolution de calle: cambió el mítico 4G63 de hierro por un 2.0 turbo de aluminio (4B11T) y estrenó el sistema de tracción total S-AWC que gestiona diferenciales de forma activa. Ya se mueve en precios de coleccionista, con el riesgo añadido de que buena parte de las unidades a la venta ha pasado por preparación o por circuito.
Pros
- El 4B11T es un motor turbo más moderno y ligero que el 4G63 de los Evo anteriores.
- La tracción total S-AWC sigue siendo una referencia en agarre y reparto de par.
- La base mecánica aguanta preparación seria si quien tocó el coche dejó facturas.
- Las Final Edition y las ediciones limitadas retienen valor de coleccionista.
- El chasis y los frenos Brembo de serie están a la altura de lo que entrega el motor.
Contras
- El automático de doble embrague se desgasta rápido con una conducción deportiva intensa.
- El precio de ocasión no para de subir porque la producción terminó en 2016.
- Hay unidades modificadas con cientos de caballos sin refuerzo de caja ni de transferencia.
- El seguro y el consumo lo acercan más a un coche de competición que a uno de uso diario.
Problemas habituales a vigilar
- El automático de doble embrague desgasta el embrague interno y degrada el aceite con uso exigente.
- La caja de transferencia y el diferencial trasero sufren en trackdays si no llevan su mantenimiento específico.
- El turbo y la bomba de combustible fallan en unidades que recibieron una modificación agresiva.
Cómo ha envejecido
Ha perdido punto y medio porque el precio de coleccionista no elimina el riesgo: doble embrague, transferencia y unidades quemadas de circuito. Un ejemplar de serie con la transferencia en orden sigue siendo el último Evo de calle; uno preparado sin historial no justifica el recargo de leyenda.