Mercedes-Benz Sprinter W907 vs Volkswagen Caddy 5: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mercedes-Benz Sprinter W907 | Volkswagen Caddy 5 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,5 / 10 | 7,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -0,5 puntos | -0,4 puntos |
| Años de producción | 2018– | 2020– |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 18.000–45.000 € | 18.000–38.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.2 CDI OM654, 2.0 gasolina, eSprinter eléctrico | 1.5 TSI, 2.0 TDI, e-Caddy (eléctrico) |
| Qué versión comprar | El 314 o el 316 CDI con cambio manual es la unidad a buscar. Antes de comprar uno, pide diagnosis del AdBlue y del filtro de partículas: en furgones de reparto urbano son los puntos que fallan. En las combis de flota mira la suspensión, que baja si ha ido siempre cargada. El eSprinter solo encaja con la batería en garantía. El precio es alto incluso con kilómetros de trabajo. | Si va a ser coche único, busca un Combi o un California de particular antes que un furgón de reparto. Para carretera, el 2.0 TDI; para gasolina, el 1.5 de correa (EA211). Comprueba qué automático monta: el TDI suele llevar doble embrague bañado en aceite (DQ381) y el 1.5, de seco (DQ200). En el e-Caddy, exige diagnóstico de la batería de tracción. |
Mercedes-Benz Sprinter W907 →
Generación actual del furgón grande de Mercedes, con un diésel de nueva hornada que gasta menos que el W906 y unas asistencias a la conducción que el comercial medio no ofrece. El eSprinter cubre el reparto urbano con etiqueta CERO. Se vende como furgón y como combi, y el mercado de ocasión lo paga caro aunque el anuncio acumule kilómetros de trabajo.
Pros del Sprinter W907
- El diésel actual gasta menos que el del W906 y deja una marcha más refinada.
- El confort y el acabado siguen por encima del furgón grande generalista.
- El eSprinter cubre el reparto urbano con etiqueta CERO y en silencio.
- La oferta de furgón y combi cubre casi cualquier configuración de carga o pasaje.
- Las asistencias a la conducción quedan por encima de los rivales comerciales.
Contras del Sprinter W907
- El precio de ocasión sigue muy alto incluso con kilómetros de uso profesional.
- El AdBlue y el filtro de partículas acusan el uso urbano de reparto y de última milla.
- Las averías del sistema de emisiones se pagan con tarifas de mantenimiento Mercedes.
- Muchas unidades de flota acumulan kilómetros sin un historial completo.
Problemas a vigilar
- El AdBlue falla en bomba y sensor, y el líquido cristaliza en el reparto urbano.
- El filtro de partículas y la válvula de gases se tapan con trayectos cortos repetidos.
- La suspensión de las combis de flota baja y golpetea si el furgón ha ido siempre cargado.
- La batería del eSprinter queda fuera de presupuesto si la garantía ya no la cubre.
Cómo ha envejecido
Ha perdido unas décimas porque el AdBlue y el filtro de partículas ya delatan a las primeras unidades de flota que hicieron ciudad. Sigue siendo la generación actual y el mercado paga esa novedad: un 316 CDI con el sistema de emisiones al día viaja sin sustos, mientras que una unidad de trayectos cortos con el filtro saturado no merece tarifa Mercedes.
Volkswagen Caddy 5 →
El Caddy de quinta generación cambia de piel: usa la plataforma modular del grupo y deja atrás el tacto de furgón del 2K. No es solo un utilitario con ventanillas: hay Combi, Maxi y California de fábrica, y el e-Caddy mira al reparto eléctrico urbano. En ocasión conviene sospechar de muchas unidades de 2020 en adelante, porque salen de flotas de empresa.
Pros del Caddy 5
- La plataforma modular le da una marcha más cercana a un turismo que a un furgón de carga.
- El 1.5 de gasolina distribuye con correa y no con la cadena de los TSI anteriores.
- El 2.0 TDI aguanta trayectos largos cuando este Caddy hace de coche único.
- El e-Caddy cubre el reparto eléctrico de última milla sin saltar a un Crafter.
- Existen versiones California y Maxi, con más plazas o más volumen que el furgón corto.
Contras del Caddy 5
- El precio de ocasión sigue alto para un práctico que en muchos anuncios sale de flota.
- El 1.5 puede montar el automático de embrague en seco, caro si empieza a dar tirones.
- Muchas unidades de 2020 en adelante proceden de empresa y delatan asiento y pedales.
- El software y los sensores de las primeras series pueden dar guerra en el día a día.
Problemas a vigilar
- El automático de embrague en seco da tirones en atasco y su mecatrónica se cambia entera, no se repara por piezas.
- El e-Caddy pierde capacidad de batería y hay que medirla con diagnóstico antes de comprar uno.
- El uso intenso de furgón castiga el portón, las correderas y las cerraduras.
Cómo ha envejecido
Pierde cuatro décimas: el salto de plataforma se nota en marcha, pero el precio de ocasión y la procedencia de flota pesan más cada año. Un TDI o un 1.5 Combi de particular, con manual o con el automático bañado en aceite, sigue siendo aprovechable; un e-Caddy de reparto sin medición del pack no justifica el recargo.
