Mazda 6 (GH) vs Škoda Rapid: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mazda 6 (GH) | Škoda Rapid |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,4 / 10 | 6,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,2 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2007–2012 | 2012–2019 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 5.000–11.000 € |
| Motores disponibles | 1.8/2.0/2.5 MZR, 2.0/2.2 MZR-CD | 1.0/1.2/1.4 TSI, 1.4/1.6 TDI |
| Qué versión comprar | Prioriza el 2.0 de gasolina con cambio manual: es la mecánica más sencilla y barata de mantener de la gama. Si haces mucha carretera, el 2.2 MZR-CD también manual es la alternativa, pero antes de comprar uno comprueba que el filtro de partículas no esté colmatado: pregúntale al dueño si el coche ha vivido en ciudad y pruébalo en vía rápida. El 2.5 gasta más y apenas aporta sobre el 2.0. | Quédate con el 1.6 TDI manual o con el 1.0 TSI de correa que llegó con el restyling, también manual. En los 1.2 y 1.4 TSI anteriores, de cadena, escucha el motor en frío: un traqueteo hay que presupuestarlo. El automático de doble embrague en seco (DSG DQ200) se prueba en tráfico lento, que es donde aparecen los tirones. Antes de comprar uno, abre el maletero: es lo que justifica el anuncio. |
Mazda 6 (GH) →
La segunda generación del Mazda6 (GH) es la berlina que quedó a medio camino entre el compacto y el familiar grande: buen chasis, diseño que todavía no parece de 2007 y un habitáculo generoso para el precio que tiene hoy. El 2.0 de gasolina es un motor conocido y sin complicaciones; el 2.2 diésel cubre los kilómetros de carretera pero castiga el filtro de partículas si vive en ciudad. En su momento compitió con el Mondeo y el Avensis, y hoy se vende ya como transporte barato.
Pros del 6
- El diseño todavía no parece de 2007 cuando lo ves en el anuncio.
- El comportamiento dinámico queda por encima de la media de las berlinas de su época.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo y fiable que cualquier taller conoce.
- El precio de ocasión es muy contenido para una berlina de este tamaño.
- Las versiones altas traen un equipamiento razonable para los años que tienen.
Contras del 6
- El 2.2 MZR-CD cansa el filtro de partículas, la válvula de gases y el turbo cuando el coche acumula años y ciudad.
- La calidad de los acabados interiores queda por debajo de la de las berlinas alemanas.
- La depreciación ya está hecha: no esperes que retenga valor si lo revendes.
- El recambio de algunas piezas ya escasea y hay que buscarlo con paciencia.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del 2.2 diésel se colmata en unidades que solo han hecho ciudad.
- El turbo y la válvula de gases fallan en los 2.2 MZR-CD con mucho kilometraje urbano encima.
- La distribución de los gasolina hay que cambiarla dentro del intervalo; si no hay facturas, ponla en el presupuesto.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto por la edad y por el diésel, no por el chasis: el comportamiento sigue ahí, pero el 2.2 urbano acumula averías caras y el recambio empieza a escasear. Un 2.0 manual con la distribución al día es una berlina digna por poco dinero; un 2.2 de ciudad puede dejar una factura que supera lo que vale el coche.
Škoda Rapid →
Va sobre la plataforma del Polo (PQ25) y es hermano del Seat Toledo IV, así que no comparte base con el Octavia de la época ni con nada de MQB. Lo que lo saca de un compacto corriente es un maletero enorme con portón. El Scala vino a sustituirlo. El restyling trajo el 1.0 TSI de correa; los 1.2 y 1.4 TSI previos funcionan con cadena de distribución.
Pros del Rapid
- El maletero es enorme para el precio que se pide hoy en ocasión.
- Comparte recambio con el Polo 6R y el Toledo IV, así que las piezas se encuentran en cualquier taller.
- El 1.6 TDI gasta poco y cubre kilómetros de carretera sin despeinarse.
- El 1.0 TSI de correa llegó con el restyling y evita la cadena de los TSI anteriores.
- Su precio de segunda mano queda por debajo del de un Octavia de los mismos años.
Contras del Rapid
- Los 1.2 y 1.4 TSI de cadena traquetean en frío cuando la distribución empieza a estirarse.
- El automático de doble embrague en seco da tirones si está gastado.
- El interior es básico en materiales y el equipo de serie va justo.
- Arrastra imagen de berlina barata, y eso pesa a la hora de revenderlo.
Problemas a vigilar
- Un traqueteo en frío en el 1.2 o el 1.4 TSI apunta a la cadena de distribución.
- En el 1.0 TSI conviene vigilar el nivel de aceite y cambiar la correa por intervalo.
- La mecatrónica del automático sale cara cuando el embrague empieza a dar tirones.
- El embrague de las unidades de gasolina usadas en ciudad se gasta antes de tiempo.
Cómo ha envejecido
Ha bajado media nota porque las cadenas de los TSI antiguos y el automático de seco restan a una berlina que ya era discreta de salida. Un TDI o un 1.0 TSI manual con la correa al día sigue dando espacio barato; un 1.2 que traquetee en frío se lleva ese ahorro en la primera factura.
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