Mazda 6 (GH) vs Mazda 6 (GJ): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mazda 6 (GH) | Mazda 6 (GJ) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,4 / 10 | 7,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,2 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -0,4 puntos |
| Años de producción | 2007–2012 | 2012–2018 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 9.000–16.000 € |
| Motores disponibles | 1.8/2.0/2.5 MZR, 2.0/2.2 MZR-CD | 2.0/2.5 Skyactiv-G, 2.2 Skyactiv-D |
| Qué versión comprar | Prioriza el 2.0 de gasolina con cambio manual: es la mecánica más sencilla y barata de mantener de la gama. Si haces mucha carretera, el 2.2 MZR-CD también manual es la alternativa, pero antes de comprar uno comprueba que el filtro de partículas no esté colmatado: pregúntale al dueño si el coche ha vivido en ciudad y pruébalo en vía rápida. El 2.5 gasta más y apenas aporta sobre el 2.0. | Si hay que quedarse con una unidad, el 2.0 de gasolina con cambio manual: es de cadena, no de correa, y es el que menos visitas al taller genera. El 2.2 diésel encaja si haces carretera, pero antes de comprar uno hay que ver el historial del filtro de partículas y del AdBlue; en uso urbano el filtro se colmata y el aditivo cristaliza o falla el sensor. El 2.5 empuja más a cambio de un consumo algo mayor. |
Mazda 6 (GH) →
La segunda generación del Mazda6 (GH) es la berlina que quedó a medio camino entre el compacto y el familiar grande: buen chasis, diseño que todavía no parece de 2007 y un habitáculo generoso para el precio que tiene hoy. El 2.0 de gasolina es un motor conocido y sin complicaciones; el 2.2 diésel cubre los kilómetros de carretera pero castiga el filtro de partículas si vive en ciudad. En su momento compitió con el Mondeo y el Avensis, y hoy se vende ya como transporte barato.
Pros del 6
- El diseño todavía no parece de 2007 cuando lo ves en el anuncio.
- El comportamiento dinámico queda por encima de la media de las berlinas de su época.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo y fiable que cualquier taller conoce.
- El precio de ocasión es muy contenido para una berlina de este tamaño.
- Las versiones altas traen un equipamiento razonable para los años que tienen.
Contras del 6
- El 2.2 MZR-CD cansa el filtro de partículas, la válvula de gases y el turbo cuando el coche acumula años y ciudad.
- La calidad de los acabados interiores queda por debajo de la de las berlinas alemanas.
- La depreciación ya está hecha: no esperes que retenga valor si lo revendes.
- El recambio de algunas piezas ya escasea y hay que buscarlo con paciencia.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del 2.2 diésel se colmata en unidades que solo han hecho ciudad.
- El turbo y la válvula de gases fallan en los 2.2 MZR-CD con mucho kilometraje urbano encima.
- La distribución de los gasolina hay que cambiarla dentro del intervalo; si no hay facturas, ponla en el presupuesto.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto por la edad y por el diésel, no por el chasis: el comportamiento sigue ahí, pero el 2.2 urbano acumula averías caras y el recambio empieza a escasear. Un 2.0 manual con la distribución al día es una berlina digna por poco dinero; un 2.2 de ciudad puede dejar una factura que supera lo que vale el coche.
Mazda 6 (GJ) →
Berlina media de la era del diseño Kodo y la mecánica Skyactiv, que llegó en 2012 como alternativa japonesa al Passat y al Insignia. El gasolina cubre el uso razonable y el 2.2 diésel está pensado para carretera. Su punto débil de cara al rival no es la mecánica sino el maletero, justo para el segmento; a cambio, envejece mejor que buena parte de la competencia.
Pros del 6
- El diseño Kodo todavía parece actual cuando lo ves aparcado en la calle.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo, de cadena y de consumo contenido.
- El chasis y la dirección tienen un tacto que las berlinas rivales no suelen dar.
- El interior está rematado por encima de lo habitual entre los japoneses del segmento.
- Las versiones de gasolina han demostrado una fiabilidad general buena con los años.
Contras del 6
- El 2.2 diésel genera costes de filtro de partículas y de AdBlue si el mantenimiento se descuida.
- El maletero de la berlina se queda justo frente a los rivales europeos.
- Hay poca oferta en el mercado de ocasión comparada con un Passat o un Insignia.
- Los recambios Mazda son menos abundantes que los de las marcas del grupo Volkswagen.
Problemas a vigilar
- En el 2.2 diésel, el filtro de partículas se colmata cuando la unidad hace vida urbana.
- El sistema de AdBlue cristaliza y los sensores de NOx fallan en diésel con kilómetros.
- El turbo del diésel sufre en unidades que no han visto el mantenimiento que tocaba.
Cómo ha envejecido
Ha envejecido mejor que la media del segmento, pero pierde unas décimas por el coste del diésel con años y por un parque que ya tiene edad. Un 2.0 de gasolina manual sigue cubriendo el papel de berlina razonable sin sobresaltos; un diésel con el filtro de partículas colmatado necesita taller antes que llaves.
%20Classic%20sedan%20(2009-11-12)%2001.jpg?width=480)
%202.0%20Active%20sedan.jpg?width=480)