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Mazda CX-7 vs Mitsubishi Outlander II: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,0 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Mazda CX-7 busca El 2.2 diésel con cambio manual es la unidad que mejor encaja para hacer kilómetros. Si te tienta el 2.3 turbo de gasolina, comprueba aceite, refrigerante y estado del turbo: mira si echa humo en frío antes de comprar uno. En el diésel de uso urbano, pregunta por el filtro de partículas y haz una prueba en carretera. En el Mitsubishi Outlander II prioriza Prioriza el 2.0 o el 2.4 de gasolina: llevan cadena de distribución y te ahorras la factura de la correa. Si te tienta el 2.2 DI-D, exige que el filtro de partículas no esté saturado, sobre todo si el coche ha vivido en ciudad. Con la caja automática, comprueba nivel y color del aceite; si patina en la prueba, déjalo. Al compartir coche con el Citroën C-Crosser y el Peugeot 4007, el recambio aparece en más sitios.

Ficha frente a ficha

CriterioMazda CX-7Mitsubishi Outlander II
Nota hoy (sobre 10)6,0 / 106,0 / 10
Nota cuando salió7,0 / 107,0 / 10
Envejecimiento-1,0 puntos-1,0 puntos
Años de producción2006–20122006–2012
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTCC / B
Precio usado orientativo3.000–7.000 €3.500–8.000 €
Motores disponibles2.3 DISi Turbo, 2.2 MZR-CD2.0/2.4 MIVEC, 2.0/2.2 DI-D
Qué versión comprarEl 2.2 diésel con cambio manual es la unidad que mejor encaja para hacer kilómetros. Si te tienta el 2.3 turbo de gasolina, comprueba aceite, refrigerante y estado del turbo: mira si echa humo en frío antes de comprar uno. En el diésel de uso urbano, pregunta por el filtro de partículas y haz una prueba en carretera.Prioriza el 2.0 o el 2.4 de gasolina: llevan cadena de distribución y te ahorras la factura de la correa. Si te tienta el 2.2 DI-D, exige que el filtro de partículas no esté saturado, sobre todo si el coche ha vivido en ciudad. Con la caja automática, comprueba nivel y color del aceite; si patina en la prueba, déjalo. Al compartir coche con el Citroën C-Crosser y el Peugeot 4007, el recambio aparece en más sitios.

Mazda CX-7 →

Un SUV de Mazda de antes de la era Skyactiv, grande por dentro y ya muy barato en el mercado de ocasión. El gasolina turbo empuja con ganas pero gasta mucho y castiga el turbo si se ha descuidado el aceite; el diésel es el de la carretera. Es una compra de precio bajo que exige mirar la mecánica con lupa.

Pros del CX-7

  • El 2.3 turbo daba un rendimiento alto para lo que era habitual en la época.
  • El chasis es más ágil que la media de los SUV de su generación.
  • El espacio interior y el maletero son generosos para el tamaño exterior.
  • El precio de ocasión es muy contenido para un SUV de este porte.
  • El 2.2 diésel deja un consumo razonable cuando se usa en carretera.

Contras del CX-7

  • El 2.3 turbo consume mucho y su mantenimiento sale caro.
  • La calidad de los acabados es irregular y se nota al tacto.
  • El seguro y los neumáticos encarecen las versiones de gasolina turbo.
  • El diésel acusa los años en el filtro de partículas y en el turbo.

Problemas a vigilar

  • El 2.3 turbo de gasolina exige vigilar turbo, nivel de aceite y refrigerante en la prueba.
  • El filtro de partículas se colmata en el 2.2 diésel de uso urbano.
  • El embrague y el volante bimasa se gastan en los diésel de muchos kilómetros.
  • Un 2.3 que ha rodado con poco aceite puede tener el turbo condenado aunque arranque.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto por la edad y por unas mecánicas que ya acusan el descuido. Un 2.2 de carretera con el filtro de partículas limpio sigue siendo un SUV barato y usable; un 2.3 turbo que consume aceite convierte el precio bajo del anuncio en factura de taller.

Mitsubishi Outlander II →

Mitsubishi construyó este SUV sobre una base que también vistieron el Citroën C-Crosser y el Peugeot 4007, así que los tres comparten chasis y buena parte del recambio. La tracción total de las versiones 4x4 es real, no decorativa. El interior ofrece mucho espacio, aunque con acabados que quedan por debajo de la media del segmento.

Pros del Outlander II

  • La mecánica Mitsubishi aguanta bien siempre que el mantenimiento se haya hecho.
  • Las versiones 4x4 montan una tracción total real, no un simple adorno de carrocería.
  • El espacio interior y el maletero son generosos para un SUV de aquellos años.
  • Su precio de ocasión queda contenido frente a los rivales alemanes de su tamaño.
  • El gasolina MIVEC lleva cadena de distribución, así que no hay correa que cambiar.

Contras del Outlander II

  • Un 2.2 DI-D usado en ciudad convierte el filtro de partículas, la válvula de gases y el turbo en factura recurrente.
  • Los acabados interiores quedan por debajo de la media del segmento.
  • La depreciación ya está hecha y el coche apenas retiene valor.
  • La red de talleres Mitsubishi es más limitada desde que la marca se fue de Europa.

Problemas a vigilar

  • El filtro de partículas del 2.2 DI-D se atasca cuando el coche hace solo trayectos urbanos.
  • La caja automática necesita su cambio de aceite y acaba patinando cuando el kilometraje sube.
  • El turbo y la válvula de gases del DI-D fallan con la edad y los trayectos cortos.

Cómo ha envejecido

Ha perdido un punto por la edad, por el diésel maltratado en ciudad y por una red de talleres cada vez más corta. Un gasolina 4x4 con el aceite de la automática al día sigue dando servicio; un 2.2 DI-D urbano con el filtro de partículas colmatado no vale lo que piden por él.

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