Mazda CX-7
2006–2012 · SUV
Motores: 2.3 DISi Turbo, 2.2 MZR-CD
Precio usado orientativo: 3.000–7.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
El 2.2 diésel con cambio manual es la unidad que mejor encaja para hacer kilómetros. Si te tienta el 2.3 turbo de gasolina, comprueba aceite, refrigerante y estado del turbo: mira si echa humo en frío antes de comprar uno. En el diésel de uso urbano, pregunta por el filtro de partículas y haz una prueba en carretera.
Un SUV de Mazda de antes de la era Skyactiv, grande por dentro y ya muy barato en el mercado de ocasión. El gasolina turbo empuja con ganas pero gasta mucho y castiga el turbo si se ha descuidado el aceite; el diésel es el de la carretera. Es una compra de precio bajo que exige mirar la mecánica con lupa.
Pros
- El 2.3 turbo daba un rendimiento alto para lo que era habitual en la época.
- El chasis es más ágil que la media de los SUV de su generación.
- El espacio interior y el maletero son generosos para el tamaño exterior.
- El precio de ocasión es muy contenido para un SUV de este porte.
- El 2.2 diésel deja un consumo razonable cuando se usa en carretera.
Contras
- El 2.3 turbo consume mucho y su mantenimiento sale caro.
- La calidad de los acabados es irregular y se nota al tacto.
- El seguro y los neumáticos encarecen las versiones de gasolina turbo.
- El diésel acusa los años en el filtro de partículas y en el turbo.
Problemas habituales a vigilar
- El 2.3 turbo de gasolina exige vigilar turbo, nivel de aceite y refrigerante en la prueba.
- El filtro de partículas se colmata en el 2.2 diésel de uso urbano.
- El embrague y el volante bimasa se gastan en los diésel de muchos kilómetros.
- Un 2.3 que ha rodado con poco aceite puede tener el turbo condenado aunque arranque.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto por la edad y por unas mecánicas que no perdonan el descuido. Un 2.2 de carretera con el filtro de partículas limpio sigue siendo un SUV barato y usable; un 2.3 turbo que consume aceite convierte el precio bajo del anuncio en factura de taller.