Lexus IS II vs Mercedes-Benz Clase C W205: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Lexus IS II | Mercedes-Benz Clase C W205 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,2 / 10 | 7,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 8,5 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -1,3 puntos |
| Años de producción | 2005–2013 | 2014–2021 |
| Segmento | Berlina premium | Berlina premium |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 6.000–14.000 € | 14.000–28.000 € |
| Motores disponibles | IS250 2.5 V6, IS220d, IS-F 5.0 V8 | 1.6/2.0 CGI, 2.1 CDI, AMG 43/63 |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el IS250 con cambio automático y historial de mantenimiento: es el que mejor encaja con el uso diario. Antes de comprar uno, mira el nivel de aceite y pide una prueba en frío, porque el V6 consume aceite con los años y acumula carbonilla en la admisión si ha vivido de trayectos cortos. Escucha también la suspensión delantera, que pide silentblocks. El IS220d solo cuadra si haces carretera; en ciudad se tapa. Al IS-F hay que entrar sabiendo lo que cuesta un V8. | Busca el 2.0 de gasolina o el diésel con el automático 9G-Tronic, y prueba la caja a fondo: arranques en frío y cambios a baja velocidad son donde se delata. En diésel, el 2.1 anterior al restyling de 2018 acumula unidades con inyectores piezoeléctricos gastados, y su cambio cuesta lo suyo; el 2.0 diésel posterior (OM654) corrigió buena parte de eso. Si lleva suspensión neumática Air Body Control, cuenta con compresor y bolsas en el presupuesto. |
Lexus IS II →
Berlina premium de tracción trasera construida sobre base Toyota, pensada para plantar cara al Serie 3 y al Clase C de su época. El IS250 de gasolina es el equilibrado de la gama, suave y silencioso; el IS220d es el diésel raro, un motor de origen BMW que pide carretera; y el IS-F, con su V8, es la versión de aficionado. Ha aguantado el paso del tiempo mejor que casi cualquier alemana de 2005.
Pros del IS II
- La fiabilidad general queda por encima de las premium alemanas de la misma época.
- El acabado interior y el silencio de marcha son de Lexus de verdad.
- El IS250 V6 es suave y agradable de conducir en el día a día.
- El mantenimiento es más predecible que el de un BMW o un Audi equivalente.
- Retiene mejor el valor que los rivales alemanes de aquellos años.
Contras del IS II
- El IS250 acumula carbonilla en las válvulas si ha hecho una vida de trayectos cortos.
- El V6 consume aceite cuando el coche acumula años y kilómetros.
- La dinámica es menos emocionante que la de un Serie 3 de la época.
- El IS-F carga con el consumo y el mantenimiento propios de un V8.
- El taller oficial Lexus cuesta más que uno de Toyota, aunque menos que uno de BMW.
Problemas a vigilar
- El IS250 consume aceite, da tirones en frío y acumula carbonilla en la admisión.
- La válvula de gases y el filtro de partículas del IS220d se taponan con el uso urbano repetido.
- Los silentblocks de la suspensión delantera se degradan con la edad y se notan en los pasos irregulares.
- El sistema de navegación y la pantalla de la época ya se han quedado limitados para uso actual.
Cómo ha envejecido
Ha bajado menos que las alemanas de 2005 porque la base Toyota envejece bien y el valor se mantiene, pero el V6 que consume aceite y el diésel que no tolera la ciudad restan puntos. Un IS250 de trayectos mixtos con el aceite controlado sigue siendo una berlina previsible; un 220d de ciudad con el filtro de partículas colmatado es un gasto anunciado.
Mercedes-Benz Clase C W205 →
La berlina media de Mercedes de esta generación es de las que mejor han envejecido en diseño y silencio de marcha, pero el restyling de 2018 marca una frontera real: cambió el diésel 2.1 por un 2.0 nuevo y más resuelto. Lo que decide si una unidad merece su precio es el estado del cambio automático y, si lo monta, de la suspensión neumática. En los anuncios conviene separar los coches de particular de los que salen de flota.
Pros del Clase C W205
- El diseño y el acabado interior todavía imponen frente a los rivales del segmento.
- El confort de marcha y el silencio son de berlina premium moderna, no de coche de 2014.
- El restyling de 2018 mejoró el diésel con un motor nuevo que corrigió los fallos del anterior.
- Hay oferta amplia de versiones y de equipamiento, así que se puede afinar en la búsqueda.
- El gasolina de dos litros es razonable de mantener en el día a día para ser un Mercedes.
Contras del Clase C W205
- El automático 9G-Tronic da tirones y sufre averías de mecatrónica en unidades castigadas.
- El diésel 2.1 anterior al restyling arrastra inyectores piezoeléctricos de coste conocido.
- Cualquier intervención lleva precio Mercedes, también en el taller de confianza.
- Circulan muchas unidades de flota con kilómetros altos disfrazados de coche de particular.
Problemas a vigilar
- La caja 9G-Tronic falla en los arranques, hace cambios lentos y flojea en modo manual; la prueba en frío la descubre.
- El diésel 2.1 suena a cazoleta o falla al arrancar cuando los inyectores están gastados.
- El AdBlue y la válvula de gases dan guerra en los diésel que han vivido en ciudad.
- La suspensión neumática Air Body Control falla por el compresor y por las bolsas, y el coche queda caído de un lado.
Cómo ha envejecido
Ha bajado algo más de un punto porque el cambio automático, el diésel antiguo y la suspensión neumática pesan más en la factura que un diseño que aún impone. Un gasolina o un diésel posterior al restyling con la caja en orden cubre el papel de berlina premium; un 2.1 de los primeros o una unidad con la suspensión baja piden otro presupuesto.
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