Kia Sportage III vs Kia Sportage IV: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Kia Sportage III | Kia Sportage IV |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,7 / 10 | 7,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -0,3 puntos | -0,4 puntos |
| Años de producción | 2004–2010 | 2015–2021 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 2.500–6.000 € | 10.000–18.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 CVVT, 2.7 V6, 2.0 CRDi | 1.6 T-GDI, 1.7 CRDi, 2.0 CRDi, 2.0 MPI |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 CRDi con cambio manual y, antes de comprar uno, pruébalo en frío: si el turbo silba o el motor tira y echa humo, turbo e inyectores están tocados y el arreglo se come el precio del anuncio. Como comparte mecánica con el Tucson JM, elige entre los dos el más barato en buen estado, no el que tenga la parrilla que más te gusta. El 2.7 V6 gasta y lleva a otro presupuesto de taller. | Prioriza el 1.7 CRDi o el 2.0 CRDi con caja manual. Antes de comprar uno con cambio automático, pruébalo a marcha lenta y en el arranque: si la doble embrague tira o da tirones, deja esa unidad. El 1.6 T-GDI con ese cambio no encaja para el día a día. En un diésel que haya hecho ciudad, mira el filtro de partículas: regeneraciones fallidas y humo al pisar son motivo para pasar. |
Kia Sportage III →
Tercera generación del Sportage que comparte plataforma, mecánica y recambio con el Hyundai Tucson JM; la diferencia está en la parrilla Kia y en un diseño más atrevido que el del Hyundai de entonces. La gasolina la cubren el 2.0 CVVT y el 2.7 V6, y algunas versiones montan tracción total. A estas alturas, muchas unidades acumulan ya un kilometraje alto.
Pros del Sportage III
- Comparte base y el 2.0 CRDi con el Tucson, un motor ya visto en cualquier taller.
- El diseño llama más la atención que el del Hyundai de la época.
- Hay versiones con tracción total, útiles si se le da un uso real fuera del asfalto.
- El recambio se comparte con el Tucson, y eso se nota en desguace y en precio.
- El 2.0 CVVT cubre a quien no quiere diésel, con una mecánica más simple que el V6.
Contras del Sportage III
- La mayoría de las unidades acumula edad y kilometraje altos.
- El interior y las ayudas a la conducción se quedaron en mediados de los 2000.
- La calidad de los materiales era justa ya entonces y hoy se nota más.
- El 2.7 V6 es caro de mantener y de alimentar para lo que aporta.
Problemas a vigilar
- El 2.0 CRDi da guerra de turbo con el kilometraje alto: silba y pierde empuje.
- Los inyectores del CRDi también sufren con los años; si el motor tira o echa humo, ahí está el gasto.
- El tren de rodaje y los silentblocks acaban necesitando renovación: golpea en badenes y suena a holgura.
Cómo ha envejecido
Ha bajado tres décimas porque el mercado ya no paga de más por la parrilla Kia: comparte coche con el Tucson JM y solo cambia el logo. Un 2.0 CRDi de particular con turbo e inyectores en orden sigue siendo un SUV barato de mantener; una unidad de muchos kilómetros que silba no vale el precio del anuncio.
Kia Sportage IV →
Es el hermano del Hyundai Tucson de la misma época, con el que comparte plataforma, y deja atrás el carácter más tosco del Sportage anterior. Los diésel 1.7 y 2.0 CRDi cubren la mayor parte de la gama; el 1.6 T-GDI de gasolina va casi siempre con el cambio automático de doble embrague, el mismo que ya da guerra en el Tucson. El diseño todavía no delata los años que tiene.
Pros del Sportage IV
- El diseño exterior todavía no delata que el coche salió en 2015.
- El 1.7 CRDi manual es una mecánica conocida y con recambio barato.
- Kia daba siete años de garantía y eso se nota en el parque de ocasión.
- El maletero es amplio y la posición de conducción resulta cómoda en viaje.
- El precio de segunda mano ha bajado y ya hay unidades asequibles.
Contras del Sportage IV
- Los materiales del habitáculo quedan por debajo de los rivales japoneses de la época.
- Quien busca automático tropieza con una caja de doble embrague de mala fama y pocas alternativas.
- El 1.6 T-GDI con cambio automático deja un tacto y un consumo que no convencen en diario.
- Frente al Tucson de la misma plataforma, pierde algo de imagen en la reventa.
Problemas a vigilar
- El cambio de doble embrague titubea en los arranques, en los cambios y a marcha lenta.
- El filtro de partículas del 1.7 CRDi se colmata si la unidad solo ha hecho ciudad.
- El turbo y la válvula de recirculación de gases fallan en los diésel con mucho kilometraje urbano.
Cómo ha envejecido
Ha perdido unas décimas porque la doble embrague ya ha dejado unidades difíciles y el parque empieza a mostrar kilómetros. Un CRDi manual que ha hecho carretera sigue siendo un SUV práctico y bien mantenido; si el cambio tira al arrancar, el anuncio está caro.

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