Kia Magentis vs Renault Laguna III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Kia Magentis | Renault Laguna III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,5 puntos | -1,9 puntos |
| Años de producción | 2005–2010 | 2007–2015 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.000–5.500 € | 2.500–7.000 € |
| Motores disponibles | 2.0, 2.4, 2.7 V6 | 1.5/2.0 dCi, 2.0 TCe, 3.0 V6 dCi |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 de gasolina con cambio manual y prueba bien el embrague y la suspensión, porque ahí se notan los kilómetros. Si te tienta el 2.7 V6, ten claro que la distribución y la refrigeración exigen otro presupuesto y el consumo también. Y si el interior huele a humedad o los plásticos llegan rotos, el precio del anuncio ya sobra: negocia a la baja o pasa. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 dCi con cambio manual: es el motor que mejor encaja y el más fácil de encontrar. Antes de comprar una, comprueba que la tarjeta manos libres abre, arranca y no vuelve loco el inmovilizador, y pide facturas de la válvula de gases, el turbo y los inyectores. El V6 dCi es más complejo y no compensa el extra de taller. El Coupé es otra carrocería, más baja y pensada para el aficionado. |
Kia Magentis →
Es la respuesta coreana al Passat de mediados de los 2000: una berlina grande con motores atmosféricos y un precio de ocasión hoy residual. Lo que más la ha hundido no es la mecánica, sino la imagen que Kia tenía en aquellos años, muy por debajo de la que tiene ahora. En su momento llegó con siete años de garantía, algo que entonces ningún rival ofrecía.
Pros del Magentis
- Para ser una berlina mediana, su precio de segunda mano ya es residual.
- El 2.0 atmosférico es un motor sencillo con un consumo razonable para su tamaño.
- El espacio interior y el maletero dan para cuatro adultos y sus maletas.
- Kia lo vendió con siete años de garantía de origen, algo insólito en su época.
- La red Kia es amplia y el mantenimiento sigue resultando asequible.
Contras del Magentis
- La imagen de marca de entonces era débil y el valor residual hoy es mínimo.
- Los acabados y los materiales del interior quedan por debajo de los rivales alemanes.
- El 2.7 V6 sube bastante el consumo y también el mantenimiento.
- La garantía de origen hace tiempo que expiró y la depreciación ya hizo el resto.
Problemas a vigilar
- El embrague se desgasta en las unidades manuales que han hecho mucha ciudad.
- La suspensión y los silentblocks se resienten en los coches de muchos kilómetros.
- En el 2.7 V6 hay que vigilar la distribución y el sistema de refrigeración con la edad.
Cómo ha envejecido
Ha perdido punto y medio porque la imagen Kia de aquellos años hundió la reventa y las unidades ya tienen quince años o más. Un 2.0 manual de particular con el embrague y los silentblocks en orden sigue siendo una berlina barata y espaciosa; un V6 sin la refrigeración al día es mejor dejarlo pasar.
Renault Laguna III →
Renault construyó esta berlina para quitarse de encima la mala fama electrónica de la generación anterior, y en parte lo consiguió: la unidad de mando central va mejor, aunque la tarjeta de arranque sigue dando guerra. El grueso de la oferta son diésel de 1.5 y 2.0 litros, con un gasolina turbo y un V6 dCi más complejo arriba. Casi nadie la busca, así que hoy cuesta lo que cuesta una berlina olvidada.
Pros del Laguna III
- El confort de marcha es de berlina grande y aguanta un viaje largo sin cansar.
- El 2.0 dCi empuja bien en autopista y hoy se compra por muy poco dinero.
- El espacio interior y el maletero están por encima de la media de sus años.
- Los acabados Initiale traen cuero y un equipo cercano al de una gama alta.
- La demanda casi nula juega a favor del comprador a la hora de negociar el precio.
Contras del Laguna III
- La tarjeta y la unidad de mando central fallan menos que en la Laguna II, pero no están libres de guerra.
- El cuadro puede mostrar mensajes de avería que no se apagan y cuestan de diagnosticar.
- La fama rota de la generación anterior la persigue y la reventa es casi imposible.
- El V6 dCi es más complejo y no merece el extra de precio ni de taller.
Problemas a vigilar
- El 2.0 dCi tapa la válvula de gases con el uso urbano y acaba cansando turbo e inyectores.
- La tarjeta manos libres puede fallar y dejar el coche sin arranque por culpa del inmovilizador.
- La unidad de mando central (UCH) puede volver locos los elevalunas, las luces y el cuadro.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque el mercado no se cree que vaya mejor que la Laguna II, y esa fama no se lava ni con precios de derribo. Un 2.0 dCi con la tarjeta en orden sigue siendo mucha berlina por poco dinero; una unidad con la electrónica loca o un V6 dCi sin historial no compensan ni regalados.
