Jaguar I-Pace vs Land Rover Evoque L551: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Jaguar I-Pace | Land Rover Evoque L551 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,6 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,2 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 2018–2024 | 2018– |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | CERO / C |
| Precio usado orientativo | 22.000–38.000 € | 22.000–40.000 € |
| Motores disponibles | EV400, EV320 | 2.0 Ingenium, 1.5 PHEV, 2.0 PHEV |
| Qué versión comprar | Ve a por el EV400, pero solo con un diagnóstico de la batería por escrito y lo que quede de garantía vigente: eso es lo que separa una buena compra de un problema. Comprueba que el software está actualizado, que la autonomía real se acerca a lo que anuncia y que la suspensión neumática, si la unidad la lleva, sube y baja sin avisos. La diagnosis y el recambio pasan por el concesionario de la marca, así que conviene tener uno cerca y preguntar precios antes de comprar uno. | Si hay que quedarse con uno, el 2.0d Ingenium de 2019 en adelante, ya con la cadena y la pérdida de refrigerante de los primeros meses corregidas. En cualquier unidad, exige el historial de cambios de aceite del cambio automático ZF y, en el híbrido enchufable, un diagnóstico de la batería. La visibilidad trasera es justa: pruébalo aparcando antes de decidir. |
Jaguar I-Pace →
El primer eléctrico de Jaguar llegó en 2018, antes que la mayoría de sus rivales alemanes, y en su día destacó por un diseño y un comportamiento por encima de la media del segmento. Siete años después el mercado eléctrico ha corrido mucho: su batería y su software ya no marcan el paso, y la reputación de fiabilidad de la casa pesa en la reventa. El EV320 es la versión posterior y más modesta de la gama.
Pros del I-Pace
- El diseño y el comportamiento en carretera siguen por encima de la media de los SUV eléctricos de su año.
- El EV400 ofrece un rendimiento y una tracción total que no desmerecen hoy en carretera.
- La autonomía aguantaba el tipo para lo que se vendía en 2018.
- El interior tiene acabados de Jaguar, por encima de muchos rivales de su época.
- En el mercado de ocasión queda por debajo de precio que alternativas equivalentes más recientes.
Contras del I-Pace
- La batería se degrada con los años y cambiarla fuera de garantía sale muy cara.
- La electrónica de la casa arrastra fallos ya documentados en este modelo.
- El diagnóstico y el recambio dependen del concesionario oficial, sin alternativa de taller generalista.
- La reventa sufre por la reputación de fiabilidad que arrastra la marca.
Problemas a vigilar
- Conviene revisar la capacidad real de la batería, el historial de cargas y los avisos de su sistema de gestión.
- El software arrastra actualizaciones pendientes y cuelgues de la pantalla en unidades poco atendidas.
- La suspensión neumática de las versiones más equipadas encarece cualquier reparación de tren de rodaje.
- Los sensores y las centralitas obligan a diagnósticos complejos y caros cuando algo falla.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el mercado eléctrico ha avanzado mucho desde 2018 y la mala fama de fiabilidad de la casa castiga la reventa. Un EV400 con la batería medida y garantía viva todavía merece una visita; sin un diagnóstico del pack, el precio del anuncio sobra.
Land Rover Evoque L551 →
Segunda generación del Evoque, ahora sobre la plataforma PTA y con más espacio interior que el L538 al que sustituye. La gama se apoya en el 2.0 Ingenium y en dos híbridos enchufables de 1.5 y 2.0 litros, que solo tienen sentido con enchufe diario. La electrónica de Jaguar Land Rover y el recambio caro siguen formando parte del paquete.
Pros del Evoque L551
- Gana espacio interior respecto al Evoque L538 de la generación anterior.
- El diseño actualizado mantiene la presencia premium que se espera de la marca.
- El 2.0d Ingenium ya maduro equilibra consumo y empuje en uso mixto.
- El equipo y las ayudas a la conducción siguen vigentes en el día a día.
- Los precios de ocasión quedan por debajo de un Velar equivalente.
Contras del Evoque L551
- El mantenimiento y el recambio de Jaguar Land Rover son caros en cualquier intervención.
- La visibilidad trasera sigue siendo limitada y complica las maniobras de aparcamiento.
- La reventa arrastra la sombra de los fallos que tuvo el L538 precedente.
- Sin un punto de carga diario, el híbrido enchufable pierde buena parte de su sentido.
Problemas a vigilar
- El Ingenium de los primeros meses estira la cadena de distribución y pierde refrigerante.
- El cambio automático ZF necesita un historial de cambios de aceite; sin él, la reparación se encarece.
- En el híbrido enchufable, la batería y el sistema híbrido quedan fuera de garantía con los años.
- Los sensores y las centralitas obligan a diagnósticos complejos que encarecen cualquier avería.
Cómo ha envejecido
Ha perdido nota porque el recambio caro y la electrónica de Jaguar Land Rover siguen pesando, aunque esta generación corrige parte de los pecados del L538. Un 2.0d de 2019 en adelante es el Evoque razonable; un Ingenium de los primeros meses o un híbrido enchufable sin diagnóstico de batería llevan aparejado otro presupuesto.
