Hyundai ix20 vs Toyota Verso: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Hyundai ix20 | Toyota Verso |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,9 / 10 | 7,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,1 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | -0,2 puntos | -0,1 puntos |
| Años de producción | 2010–2019 | 2009–2018 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 4.500–9.500 € | 5.000–12.000 € |
| Motores disponibles | 1.4/1.6 CVVT, 1.4 CRDi | 1.6/1.8 Valvematic, 2.0 D-4D |
| Qué versión comprar | Busca el 1.4 CRDi con cambio manual y confirma que el filtro de partículas regenera bien: un diésel que solo ha visto ciudad acaba con el filtro colmatado. El gasolina va justo con cuatro ocupantes y maletero, así que déjalo para uso ligero. Prueba el embrague en una cuesta y deja el aire acondicionado funcionando un rato, porque en las unidades viejas deja de enfriar. | Busca el 1.8 de gasolina con cambio manual: lleva cadena de distribución y no hay correa que cambiar. Si prefieres diésel, el 2.0 D-4D es el conocido de la casa, pero exige uso de carretera. Si aparece el 2.2, comprueba culata y filtro de partículas antes de pagar nada. Hay unidades de cinco y de siete plazas; confirma la que necesitas en la ficha técnica. |
Hyundai ix20 →
Es el hermano de Hyundai del Kia Venga, mismo coche por debajo con un interior algo más cuidado, carrocería alta y planteamiento de minimonovolumen urbano. Comparte mecánica y recambio con el Venga, lo que facilita encontrar piezas. El diésel de la gama cubre los kilómetros si ve carretera; el gasolina pide viajar con poca carga. La conducción es correcta pero sin ninguna gracia.
Pros del ix20
- El motor y el cambio manual tienen la fiabilidad conocida de la casa coreana.
- El acabado interior da un paso por encima del Venga con el que comparte plataforma.
- El habitáculo alto facilita entrar y salir y resulta muy práctico en ciudad.
- El 1.4 CRDi gasta poco si no se pasa la vida entre semáforos.
- La garantía de fábrica larga de Hyundai todavía pesa en las unidades más recientes.
Contras del ix20
- La dirección no transmite nada y la conducción resulta anodina.
- La reventa es lenta frente a un Toyota o un Volkswagen del mismo tamaño.
- El gasolina se queda justo de fuerza con ocupantes y maletero lleno.
- Las versiones de entrada traen un equipamiento muy básico.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del CRDi se atasca en unidades que solo hacen ciudad y no llegan a regenerar.
- El embrague del gasolina se desgasta antes de tiempo con los kilómetros urbanos.
- La pintura es fina y marca golpes y retoques desde los primeros años.
- El aire acondicionado deja de enfriar en unidades viejas sin mantenimiento.
Cómo ha envejecido
Ha bajado unas décimas porque el formato de minimonovolumen pequeño ya no interesa al comprador y los diésel de ciudad llegan con el filtro de partículas castigado. Un 1.4 CRDi manual de particular, con carretera en su historial, sigue siendo una compra razonable; un diésel puramente urbano con el filtro colmatado, mejor dejarlo en el anuncio.
Toyota Verso →
Monovolumen compacto de cinco o siete plazas, con un maletero que se configura plegando y extrayendo asientos. Toyota no vendió este Verso en versión híbrida en Europa, así que toda la gama es gasolina o diésel. No es el Verso-S, que es el monovolumen pequeño derivado del Yaris. En el diésel, el que abunda es el 2.0; el 2.2 aparece en pocas unidades.
Pros del Verso
- El 1.8 de gasolina lleva cadena de distribución, así que no hay correa que presupuestar.
- Muchas unidades ofrecen siete plazas, algo cada vez más raro en este tamaño.
- El 2.0 D-4D es un diésel conocido en cualquier taller de la marca.
- Revende mejor que un 5008 de la época, señal de que el mercado confía en él.
- El maletero se configura plegando y extrayendo asientos, con varias combinaciones útiles.
Contras del Verso
- La conducción resulta anodina: es un coche pensado para transportar, no para disfrutar en curvas.
- El interior es funcional y resistente, pero no da sensación de coche premium.
- El diésel de uso urbano no encaja con este coche, que se pensó para carretera.
- No hubo versión híbrida en esta generación, algo que hoy lastra su imagen frente a otros Toyota.
Problemas a vigilar
- El 2.0 D-4D puede dar guerra con el filtro de partículas y la válvula de gases si solo hace ciudad.
- El embrague se gasta antes en unidades de uso urbano intenso; pruébalo en un atasco.
- Los silentblocks delanteros crujen con la edad y se delatan en badenes y curvas lentas.
- En el 2.2, la culata y el filtro de partículas son los dos puntos a comprobar con papeles.
Cómo ha envejecido
Ha bajado solo una décima: el monovolumen sigue resolviendo el transporte familiar, pero el formato ha perdido fuelle frente a los SUV. Un 1.8 manual de particular con historial sigue siendo una apuesta sencilla; un 2.0 D-4D que solo ha visto ciudad, con el filtro de partículas cargado, ya es otra cuenta de taller.

