Hyundai i30 III vs Renault Mégane IV: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Hyundai i30 III | Renault Mégane IV |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,8 / 10 | 7,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,0 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -0,2 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2016–2024 | 2016–2022 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 9.000–18.000 € | 8.000–18.000 € |
| Motores disponibles | 1.0/1.4 T-GDI, 1.6 CRDi, N Performance | 1.2 TCe, 1.3 TCe, 1.5/1.6 dCi, RS 1.8 TCe |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el 1.6 CRDi manual; el 1.4 T-GDI también encaja bien si prefieres gasolina. El 1.0 T-GDI se queda corto con carga, así que no es la elección para autopista llena. Si la unidad lleva el automático de doble embrague, pruébalo en ciudad: si tira al maniobrar o en atasco, déjalo. Del N Performance, exige neumáticos y embrague en orden y ten en cuenta que el seguro no es el de un i30 normal. | Prioriza el 1.5 dCi con cambio manual: es el conjunto más tranquilo de la gama. Si te tira un gasolina, el 1.3 TCe lleva cadena y hay que escucharla en frío y mirar el nivel de aceite antes de comprar uno. Con el automático EDC, pruébalo en atasco: los tirones delatan el embrague. El RS es otra historia de presupuesto: turbo, embrague y, si es un Trophy, el eje trasero direccional. |
Hyundai i30 III →
Con esta tercera generación Hyundai dejó de ser la alternativa barata y pasó a ser un rival directo del Golf: equipo generoso, un diésel de bajo consumo y un gasolina de 1.4 que empuja con ganas, aunque el 1.0 va justo. La reventa sigue por debajo del alemán y el interior es correcto sin llegar a premium. El N Performance es otra mecánica y otro presupuesto, un compacto caliente de verdad.
Pros del i30 III
- La garantía Hyundai y la fiabilidad quedan por encima de la media del segmento.
- El equipamiento es generoso incluso en las versiones medias de la gama.
- El 1.6 CRDi gasta poco cuando ve carretera con regularidad.
- El N Performance tiene credenciales reales de compacto caliente, no es solo estética.
- El precio aguanta el tipo en segunda mano mejor que el de varios compactos franceses.
Contras del i30 III
- El 1.0 T-GDI se queda justo de empuje cuando el coche va cargado.
- El automático de doble embrague tiene un comportamiento mejorable en ciudad y en atasco.
- La reventa es menor que la de un Golf de los mismos años.
- El interior es correcto, pero no llega al nivel premium de algunos rivales.
- El N sale caro en mantenimiento y en neumáticos.
Problemas a vigilar
- El automático de doble embrague da tirones en ciudad y desgasta el embrague en las unidades castigadas.
- El turbo del motor pequeño de gasolina obliga a vigilar el aceite y a exigir el historial de mantenimiento completo.
- El embrague se gasta antes en los CRDi que han hecho vida urbana con muchos kilómetros.
Cómo ha envejecido
Ha bajado unas décimas desde que salió porque el automático de doble embrague ya deja unidades dudosas y el 1.0 se ha quedado corto con los años. Un 1.6 CRDi manual con el mantenimiento al día sigue siendo un compacto serio que merece casi la nota de nuevo; un automático que tira en atasco o un 1.0 pensado para autopista con carga, no.
Renault Mégane IV →
Es el último Mégane con motor de combustión: el Mégane que le siguió ya es eléctrico. Se vendió con gasolina de cadena y diésel, y con un RS firmado por Renault Sport que en versión Trophy añade eje trasero direccional. El diseño rompe con el compacto anónimo de su época, aunque el acabado cambia mucho de una versión a otra y las de entrada se notan justas.
Pros del Mégane IV
- El chasis es capaz y el RS de esta generación está entre los compactos deportivos serios.
- El 1.5 dCi gasta poco y cualquier taller Renault lo conoce de memoria.
- El diseño se distingue de un compacto genérico y todavía no parece viejo.
- Las versiones altas traen pantalla, ayudas a la conducción y climatizador bizona.
- Fuera del RS, los precios de ocasión son razonables para lo que ofrece.
Contras del Mégane IV
- El automático EDC da tirones en los atascos y su embrague no es barato de cambiar.
- El acabado varía demasiado según la versión y las de entrada se quedan escasas.
- El RS implica asumir un seguro y un mantenimiento caros desde el primer día.
- Los gasolina de cadena no encajan con quien busca un motor que no dé que hacer.
Problemas a vigilar
- Los TCe de cadena pueden sonar en frío y consumen aceite, así que hay que vigilar el nivel entre revisiones.
- La EDC delata el desgaste del embrague con tirones, sobre todo en frío y en tráfico denso.
- En un RS que haya pisado circuito hay que revisar turbo, embrague y neumáticos, y en el Trophy el eje trasero direccional.
Cómo ha envejecido
Ha perdido menos de un punto porque el chasis sigue en forma y el dCi aguanta bien los kilómetros, pero los gasolina de cadena y la EDC ya pesan en la valoración. Un dCi manual de particular sigue siendo una compra con sentido; un TCe que bebe aceite o un automático que tira en atasco, no. El RS es otro presupuesto aparte.
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