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Hyundai i30 II vs Hyundai i30 III: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 7,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Hyundai i30 II busca Si hay que quedarse con una versión, el 1.6 CRDi manual o el 1.6 MPI de gasolina, los dos sencillos de mantener. El 1.6 GDI necesita cambios de aceite cortos y un historial claro; en la prueba, escucha la cadena al arrancar en frío. El automático de doble embrague es la versión a descartar: si tira en atasco o huele a embrague, déjalo. En el diésel, pregunta si la unidad ha vivido en ciudad. En el Hyundai i30 III prioriza Si hay que quedarse con una, el 1.6 CRDi manual; el 1.4 T-GDI también encaja bien si prefieres gasolina. El 1.0 T-GDI se queda corto con carga, así que no es la elección para autopista llena. Si la unidad lleva el automático de doble embrague, pruébalo en ciudad: si tira al maniobrar o en atasco, déjalo. Del N Performance, exige neumáticos y embrague en orden y ten en cuenta que el seguro no es el de un i30 normal.

Ficha frente a ficha

CriterioHyundai i30 IIHyundai i30 III
Nota hoy (sobre 10)7,8 / 107,8 / 10
Nota cuando salió7,4 / 108,0 / 10
Envejecimiento+0,4 puntos-0,2 puntos
Años de producción2011–20172016–2024
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTC / BC
Precio usado orientativo5.500–10.500 €9.000–18.000 €
Motores disponibles1.4/1.6 MPI, 1.6 GDI, 1.6 CRDi1.0/1.4 T-GDI, 1.6 CRDi, N Performance
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una versión, el 1.6 CRDi manual o el 1.6 MPI de gasolina, los dos sencillos de mantener. El 1.6 GDI necesita cambios de aceite cortos y un historial claro; en la prueba, escucha la cadena al arrancar en frío. El automático de doble embrague es la versión a descartar: si tira en atasco o huele a embrague, déjalo. En el diésel, pregunta si la unidad ha vivido en ciudad.Si hay que quedarse con una, el 1.6 CRDi manual; el 1.4 T-GDI también encaja bien si prefieres gasolina. El 1.0 T-GDI se queda corto con carga, así que no es la elección para autopista llena. Si la unidad lleva el automático de doble embrague, pruébalo en ciudad: si tira al maniobrar o en atasco, déjalo. Del N Performance, exige neumáticos y embrague en orden y ten en cuenta que el seguro no es el de un i30 normal.

Hyundai i30 II →

El i30 que asentó a Hyundai entre los compactos europeos, con gasolina atmosféricos y un diésel conocido que prefiere carretera. El interior envejece mejor que el de los rivales franceses de la época y el chasis es correcto sin llegar a brillante. Hoy cuesta menos que un León o un Golf de 2014 con el mismo uso encima.

Pros del i30 II

  • La garantía larga de origen dejó muchas unidades con el mantenimiento al día en la red oficial.
  • El 1.6 CRDi gasta poco, es conocido en cualquier taller y sale barato de mantener si hace carretera.
  • El interior aguanta el paso de los años mejor que el de los compactos franceses de entonces.
  • Las versiones medias venían bien equipadas, así que no hace falta ir al tope de gama.
  • Cuesta menos que un León o un Golf de 2014 a igualdad de uso y kilómetros.

Contras del i30 II

  • La imagen de la marca de entonces todavía pesa, aunque eso mismo explica el precio contenido.
  • El 1.6 GDI es sensible al aceite: sin cambios cortos y a tiempo, la cadena se resiente.
  • El automático de doble embrague da tirones y desgasta el embrague antes de tiempo.
  • El chasis es correcto pero no brillante; un Focus de la misma época va más fino.

Problemas a vigilar

  • La cadena de los gasolina de 1.4 y 1.6 litros suena al arrancar en frío, y ese ruido es la prueba que hay que hacer.
  • El CRDi que solo ha hecho ciudad ensucia la válvula de gases y el filtro de partículas por falta de trayectos largos.
  • El cambio de doble embrague da tirones o huele a embrague quemado; si lo notas en la prueba, descarta esa unidad.

Cómo ha envejecido

Ha subido casi medio punto porque el mercado ya no mira por encima del hombro a un i30 de esta época: los MPI y CRDi manuales han confirmado su fiabilidad con los años y el precio sigue contenido frente a los alemanes. El automático de doble embrague recorta esa ventaja; una unidad que tira en la prueba no merece lo que piden por ella.

Hyundai i30 III →

Con esta tercera generación Hyundai dejó de ser la alternativa barata y pasó a ser un rival directo del Golf: equipo generoso, un diésel de bajo consumo y un gasolina de 1.4 que empuja con ganas, aunque el 1.0 va justo. La reventa sigue por debajo del alemán y el interior es correcto sin llegar a premium. El N Performance es otra mecánica y otro presupuesto, un compacto caliente de verdad.

Pros del i30 III

  • La garantía Hyundai y la fiabilidad quedan por encima de la media del segmento.
  • El equipamiento es generoso incluso en las versiones medias de la gama.
  • El 1.6 CRDi gasta poco cuando ve carretera con regularidad.
  • El N Performance tiene credenciales reales de compacto caliente, no es solo estética.
  • El precio aguanta el tipo en segunda mano mejor que el de varios compactos franceses.

Contras del i30 III

  • El 1.0 T-GDI se queda justo de empuje cuando el coche va cargado.
  • El automático de doble embrague tiene un comportamiento mejorable en ciudad y en atasco.
  • La reventa es menor que la de un Golf de los mismos años.
  • El interior es correcto, pero no llega al nivel premium de algunos rivales.
  • El N sale caro en mantenimiento y en neumáticos.

Problemas a vigilar

  • El automático de doble embrague da tirones en ciudad y desgasta el embrague en las unidades castigadas.
  • El turbo del motor pequeño de gasolina obliga a vigilar el aceite y a exigir el historial de mantenimiento completo.
  • El embrague se gasta antes en los CRDi que han hecho vida urbana con muchos kilómetros.

Cómo ha envejecido

Ha bajado unas décimas desde que salió porque el automático de doble embrague ya deja unidades dudosas y el 1.0 se ha quedado corto con los años. Un 1.6 CRDi manual con el mantenimiento al día sigue siendo un compacto serio que merece casi la nota de nuevo; un automático que tira en atasco o un 1.0 pensado para autopista con carga, no.

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