Hyundai Atos vs Mitsubishi i-MiEV: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Hyundai Atos | Mitsubishi i-MiEV |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 4,8 / 10 | 4,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 5,8 / 10 | 6,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -1,7 puntos |
| Años de producción | 1997–2008 | 2009–2014 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C / B | CERO |
| Precio usado orientativo | 600–1.800 € | 3.000–7.000 € |
| Motores disponibles | 1.0, 1.1 | Eléctrico 16 kWh, 47 kW |
| Qué versión comprar | Busca el 1.0 con cambio manual y papeles de la distribución; si no hay factura de la correa, descuéntasela del precio o pasa del coche. En la prueba, escucha la suspensión sobre badenes y comprueba que el embrague no patina en una cuesta. Vigila la aguja de temperatura durante todo el recorrido: la refrigeración da guerra con la edad. Y si el anuncio promete viajes por autopista, ese no es su sitio. | No compres uno sin un diagnóstico de la batería y una prueba de autonomía real en tu ruta habitual. Pide el informe de capacidad del pack y no te fíes del porcentaje del cuadro: si ya no llega a los 80 km, ni siquiera el precio de segundo coche se justifica. Comprueba también el cargador y la gestión de energía, que envejecen con el coche. |
Hyundai Atos →
Un urbano coreano de finales de los noventa, pensado para hacer kilómetros cortos con un gasolina pequeño atmosférico y poco más. Es coche de aparcarlo en cualquier hueco y de gasto mínimo en ciudad, no de carretera: la estructura y la seguridad son de otra época y se notan. Prácticamente todas las unidades que quedan superan los quince años.
Pros del Atos
- Cabe en cualquier hueco y se aparca sin pensar, que es para lo que nació.
- El 1.0 es un motor sencillo, sin complicaciones mecánicas y barato de mantener.
- En ciudad gasta lo mínimo que se le puede pedir a un gasolina de entonces.
- Las piezas de un Hyundai de este tamaño todavía aparecen en los desguaces.
Contras del Atos
- La seguridad y la estructura quedan muy por debajo de lo que se exige a un coche actual.
- En autopista se muestra inestable, sobre todo cuando sopla viento lateral.
- El interior y los acabados son de gama mínima, sin margen para el confort.
- Casi todas las unidades superan los quince años y el desgaste se nota en cada mando.
Problemas a vigilar
- El embrague patina en unidades que han hecho toda su vida en ciudad sin ver un taller.
- La suspensión delantera cruje y golpea cuando los silentblocks no se han cambiado nunca.
- La refrigeración da sustos con la edad: si la aguja de temperatura sube en la prueba, toca revisar circuito completo.
- La correa de distribución necesita factura reciente; sin ella, el riesgo lo asume el comprador.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque la edad pesa: la inestabilidad en autopista y una estructura de los noventa ya no se perdonan ni a este precio. Para trayectos cortos sigue siendo un urbano de coste mínimo; una unidad que tire de embrague o de temperatura no vale ni los seiscientos euros del anuncio.
Mitsubishi i-MiEV →
Fue de los primeros eléctricos vendidos en serie y es el mismo coche que el Citroën C-Zero y el Peugeot iOn, con los que comparte batería y recambio. Su pack de 16 kWh da para 80 o 100 km reales: barrio y ciudad, no autopista. Sustituir la batería sale caro, así que solo encaja como segundo coche urbano.
Pros del i-MiEV
- El precio de ocasión es bajo para un eléctrico de cuatro plazas.
- La maniobrabilidad y el aparcamiento son insuperables en ciudad.
- El gasto de energía en uso urbano es mínimo y el mantenimiento también.
- La mecánica es sencilla: no hay motor de combustión ni embrague que desgastar.
- Comparte batería y recambio con el C-Zero y el iOn, lo que amplía un poco el parque de piezas.
Contras del i-MiEV
- La autonomía real se queda en 80 o 100 km en un uso normal.
- La batería pierde capacidad de forma documentada en las unidades viejas.
- El parque es mínimo y cambiar el pack sale caro respecto a lo que vale el coche.
- La seguridad y el confort quedan por debajo de los eléctricos actuales.
Problemas a vigilar
- La batería llega degradada y la autonomía real ya no alcanza los 80 km de recorrido urbano.
- El cargador y el sistema de gestión de energía envejecen con el coche y hay que comprobarlos.
- La suspensión y los silentblocks sufren en unidades con muchos kilómetros.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque los eléctricos nuevos lo dejan obsoleto en autonomía y el recambio de la batería sale caro para lo que vale el coche. Con una degradación severa no vale ni el precio de segundo coche; solo una unidad con el pack medido y en buen estado tiene sentido.
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