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Honda Prelude 5ª vs Opel Speedster: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Honda Prelude 5ª (6,6 frente a 6,2 del Opel Speedster, una ventaja de +0,4 puntos). Si hay que quedarse con una, el 2.2 VTi con cambio manual y la correa de distribución cambiada con factura. El historial de tuning manda: el embrague y la suspensión delatan el uso de circuito. Antes de comprar uno, míralo en frío y pide papeles; si huele a preparado de fin de semana, mejor dejarlo pasar. El Opel Speedster sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca el 2.2 atmosférico con cambio manual y prueba que el embrague no patina: si huele a quemado al pisar a fondo, esa unidad ha visto circuito. El 2.0 turbo empuja bastante más, pero antes de comprar uno mira el humo en la salida de escape, el estado del intercooler y el nivel de aceite. El mercado está lleno de preparados, así que desconfía de escapes, suspensiones y reprogramaciones sin papeles.).

Ficha frente a ficha

CriterioHonda Prelude 5ªOpel Speedster
Nota hoy (sobre 10)6,6 / 106,2 / 10
Nota cuando salió8,0 / 107,6 / 10
Envejecimiento-1,4 puntos-1,4 puntos
Años de producción1996–20012000–2005
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTBB
Precio usado orientativo3.000–10.000 €4.000–10.000 €
Motores disponibles2.0/2.2 VTEC (VTi)2.2, 2.0 Turbo
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el 2.2 VTi con cambio manual y la correa de distribución cambiada con factura. El historial de tuning manda: el embrague y la suspensión delatan el uso de circuito. Antes de comprar uno, míralo en frío y pide papeles; si huele a preparado de fin de semana, mejor dejarlo pasar.Busca el 2.2 atmosférico con cambio manual y prueba que el embrague no patina: si huele a quemado al pisar a fondo, esa unidad ha visto circuito. El 2.0 turbo empuja bastante más, pero antes de comprar uno mira el humo en la salida de escape, el estado del intercooler y el nivel de aceite. El mercado está lleno de preparados, así que desconfía de escapes, suspensiones y reprogramaciones sin papeles.

Honda Prelude 5ª →

Última entrega del coupé de tracción delantera de Honda, construida entre 1996 y 2001 con los VTEC de 2.0 y 2.2 litros. El 2.2 VTi es el que da el carácter, y el chasis y la dirección están entre lo mejor que había a finales de los 90 en su clase. Tras más de veinte años en la calle, casi todas las unidades arrastran huella del tuning.

Pros del Prelude 5ª

  • El 2.2 VTEC tiene el carácter que se espera de un Honda de aquella época.
  • El chasis y la dirección están entre lo mejor que hubo en un coupé de tracción delantera.
  • La mecánica Honda es conocida y, si la unidad no está preparada, el mantenimiento es el de siempre.
  • Hay comunidad y piezas, más que en otros coupés japoneses de los 90.
  • Las versiones VTi bien conservadas retienen el valor mejor que un compacto anónimo.

Contras del Prelude 5ª

  • Casi todas las unidades superan los veinte años y eso se nota en todo.
  • Los precios están subiendo por la nostalgia y por el mercado del tuning.
  • Por robos y preparaciones hay que comprobar el historial y el origen con calma.

Problemas a vigilar

  • La correa de distribución exige un intervalo estricto: si se rompe, se lleva el motor por delante.
  • El embrague y la suspensión sufren en las unidades que han visto circuito.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque la edad, la correa y las unidades tocadas de circuito pesan más que el mito. El precio de las VTi enteras ha subido, y ahí está la clave: un Prelude conservado de origen se paga, pero uno muy preparado no vale lo que pide el anuncio.

Opel Speedster →

Roadster de dos plazas y maletero mínimo construido sobre el chasis del Lotus Elise de segunda generación, no un Tigra con otra parrilla. Su gemelo británico con volante a la derecha es el Vauxhall VX220. Debajo de la carrocería van motores Opel, no Lotus, lo que facilita el mantenimiento frente al deportivo inglés.

Pros del Speedster

  • El chasis de origen Lotus sigue siendo la referencia de dinámica entre los roadster de este precio.
  • El precio de ocasión queda contenido tratándose de un Elise con motor Opel conocido.
  • El 2.2 atmosférico es la mecánica más sencilla y barata de mantener de las dos.
  • El diseño de dos plazas conserva presencia incluso junto a deportivos mucho más nuevos.
  • Hay una comunidad de aficionados que documenta el turbo, el recambio y las puestas a punto.

Contras del Speedster

  • Solo hay dos plazas y un maletero mínimo, así que no sirve como único coche de la casa.
  • El 2.0 turbo acusa la edad en el propio turbo y en el consumo de aceite.
  • Entrar y salir del habitáculo resulta incómodo, igual que en el Elise del que deriva.
  • El mercado está lleno de unidades modificadas y maltratadas en circuito.

Problemas a vigilar

  • El 2.0 turbo echa humo y consume aceite cuando el turbo y el intercooler están tocados.
  • El embrague y la caja de cambios sufren mucho con la conducción deportiva intensiva o de circuito.
  • Los silentblocks y la geometría del chasis llegan descuadrados en unidades que han pasado por preparaciones.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque el turbo se resiente con el abandono y abundan las unidades de circuito disfrazadas de coche de calle. Un 2.2 de particular con el embrague sano y sin preparación sigue siendo una ganga dinámica; un turbo que consume aceite o un anuncio sin papeles de la preparación es una trampa a cualquier precio.

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