Honda Jazz (GE) vs Volkswagen Polo Mk5 (6R/6C): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda Jazz (GE) | Volkswagen Polo Mk5 (6R/6C) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 8,1 / 10 | 7,3 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | +0,7 puntos | -0,7 puntos |
| Años de producción | 2008–2015 | 2009–2017 |
| Segmento | Utilitario | Utilitario |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 5.000–9.500 € | 5.500–10.000 € |
| Motores disponibles | 1.2/1.4 i-VTEC | 1.0 MPI/TSI, 1.2 TSI, 1.4 TDI |
| Qué versión comprar | Busca el 1.2 o el 1.4 i-VTEC con cambio manual; los dos van por cadena y no hay que elegir por fiabilidad. Antes de comprar uno, prueba el embrague en una cuesta, porque las unidades de ciudad lo llegan muy gastadas, y comprueba que el aire acondicionado enfría de verdad y no solo sopla. Si el coche viene de uso urbano puro, mira también los silentblocks. | Quédate con el 1.0 atmosférico o el 1.0 turbo, los dos de correa y con cambio manual. El 1.2 de gasolina lleva cadena y hay que escucharlo en frío antes de pagar: si traquetea, el estiramiento ya está hecho. Si te tienta un automático, la caja de doble embrague de embrague en seco (DSG DQ200) se comprueba maniobrando despacio: los tirones a baja velocidad delatan a la mecatrónica. |
Honda Jazz (GE) →
Segunda generación del Jazz, la que se vendió entre 2008 y 2015, con los asientos Magic Seats que abaten y levantan como los de un monovolumen pequeño. En su día nadie lo miraba al lado de un Yaris; hoy se le reconoce como uno de los utilitarios más prácticos y con menos leyendas negras de su época. En autopista pide paciencia y el motor se hace oír a alto régimen, porque está pensado para ciudad. Quien lo tiene no lo suelta, y por eso ya no está regalado.
Pros del Jazz
- La distribución va por cadena, así que no hay correa que cambiar ni sorpresa gorda si se alarga el mantenimiento.
- Los Magic Seats convierten este utilitario en el más práctico del segmento para cargar bultos.
- Gasta poco y el recambio de estos i-VTEC todavía aparece en cualquier taller.
- Aguanta bien el precio de segunda mano porque quien lo tiene no suele soltarlo.
- El mantenimiento es el previsible de Honda: revisiones sencillas y poco más.
Contras del Jazz
- En autopista hay que ir con calma: está pensado para ciudad y extrarradio, no para viajar cargado.
- El aislamiento es escaso y el motor se vuelve ruidoso en cuanto sube de vueltas.
- El diseño no enamora a casi nadie, aunque eso también lo mantiene más barato que un Yaris Hybrid.
- Sin etiqueta ECO no entra en los centros con restricciones de las grandes ciudades.
Problemas a vigilar
- El embrague llega gastado en las unidades de ciudad; la prueba en cuesta lo delata enseguida.
- Los silentblocks de la suspensión ceden con la edad y se notan en golpes sordos sobre badenes.
- En las unidades de más kilómetros aparecen fugas menores de aceite que conviene mirar por debajo.
- El aire acondicionado deja de enfriar si el circuito no se ha cuidado, y repararlo no es gratis.
Cómo ha envejecido
Sube casi un punto porque el mercado ha entendido tarde lo que era: distribución por cadena, Magic Seats y un Honda que sus dueños no sueltan. El 1.4 manual de particular es hoy transporte urbano de los buenos; lo que recorta el alza es la ausencia de etiqueta ECO, que le cierra la puerta de algunas ciudades.
Volkswagen Polo Mk5 (6R/6C) →
Quinta generación del Polo, hermana del Ibiza de esos años y con el que comparte suelo, mecánicas y casi todo el recambio; un Golf no es, aunque el interior se le acerque. El 1.4 diésel es de tres cilindros y vibra más de lo que sugiere la ficha técnica. El punto débil de la gama automática es la caja de doble embrague en seco, no los motores de correa.
Pros del Polo Mk5
- El acabado interior queda cerca del de un Golf pequeño de la misma época.
- El 1.0 atmosférico y el 1.0 turbo llevan correa de distribución, no cadena.
- Las piezas coinciden con las del Ibiza de entonces y el recambio se encuentra sin esfuerzo.
- El chasis es ágil para un utilitario y responde bien en ciudad y en carretera secundaria.
- Retiene valor de reventa mejor que muchos rivales del segmento del mismo año.
Contras del Polo Mk5
- El 1.2 de gasolina estira la cadena de distribución con los kilómetros.
- El precio queda por encima del Ibiza equivalente, que comparte suelo y recambio.
- El 1.4 diésel de tres cilindros vibra más que un cuatro cilindros de la misma potencia.
- La caja de doble embrague en seco da tirones y la mecatrónica sale cara.
Problemas a vigilar
- La cadena del 1.2 de gasolina traquetea en frío cuando se estira y acaba necesitando el kit completo.
- En el 1.4 diésel fallan los inyectores cuando el mantenimiento se ha estirado demasiado.
- La caja automática en seco tira en atasco y la mecatrónica se cambia entera, no por piezas.
- El compresor del aire acondicionado falla con la edad y deja el climatizador inservible.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque la cadena del 1.2 y la caja automática en seco ya son recelos conocidos en el mercado de ocasión. Un 1.0 de correa con cambio manual sigue siendo una compra tranquila; un 1.2 que traquetee en frío o un automático con tirones anulan la buena fama del modelo.
