Garaje

Modelos, versiones, pros y contras.

Análisis de cada coche

← Comparador · Honda Jazz GD · Kia Rio IV · Índice

Honda Jazz GD vs Kia Rio IV: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 7,0 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Honda Jazz GD busca Busca el 1.4 i-DSI con cambio manual: los dos motores llevan cadena, pero el 1.2 se queda corto en cuanto sales a autovía. Antes de comprar uno, prueba el embrague en cuesta, porque es el punto débil de las unidades que han vivido en ciudad. Comprueba también que los Magic Seat pliegan como deben y que el suelo trasero no está hundido. En el Kia Rio IV prioriza Ve a por el 1.0 T-GDI o el 1.4 MPI con cambio manual, que son las unidades sin sorpresas de la gama. En el T-GDI comprueba el nivel de aceite y escucha el turbo, y pruébalo en un tramo de autopista cargado, porque ahí se queda justo. Si la unidad que te gusta monta el automático de doble embrague, maniobra a marcha lenta y circula en atasco: si tira o patina, descártala.

Ficha frente a ficha

CriterioHonda Jazz GDKia Rio IV
Nota hoy (sobre 10)7,0 / 107,0 / 10
Nota cuando salió7,8 / 107,2 / 10
Envejecimiento-0,8 puntos-0,2 puntos
Años de producción2001–20082017–2023
SegmentoUtilitarioUtilitario
Etiqueta DGTC / BC
Precio usado orientativo2.500–5.500 €7.000–13.000 €
Motores disponibles1.2 i-DSI, 1.4 i-DSI1.0/1.2 T-GDI, 1.4 MPI
Qué versión comprarBusca el 1.4 i-DSI con cambio manual: los dos motores llevan cadena, pero el 1.2 se queda corto en cuanto sales a autovía. Antes de comprar uno, prueba el embrague en cuesta, porque es el punto débil de las unidades que han vivido en ciudad. Comprueba también que los Magic Seat pliegan como deben y que el suelo trasero no está hundido.Ve a por el 1.0 T-GDI o el 1.4 MPI con cambio manual, que son las unidades sin sorpresas de la gama. En el T-GDI comprueba el nivel de aceite y escucha el turbo, y pruébalo en un tramo de autopista cargado, porque ahí se queda justo. Si la unidad que te gusta monta el automático de doble embrague, maniobra a marcha lenta y circula en atasco: si tira o patina, descártala.

Honda Jazz GD →

Utilitario alto de Honda que todavía sorprende por el espacio interior respecto a lo que ocupa en la calle. Los motores i-DSI van de cadena y los asientos traseros, que pliegan y tumban de varias maneras, son su argumento práctico frente a cualquier rival de la época. El chasis ya pide silentblocks en casi todas las unidades que se ven.

Pros del Jazz GD

  • El interior es enorme para las dimensiones que ocupa en un aparcamiento.
  • Los motores i-DSI llevan cadena de distribución, así que no hay correa que sustituir.
  • La mecánica Honda aguanta bien en la mayoría de las unidades que aparecen a la venta.
  • Los Magic Seat permiten tumbar y plegar el interior de un modo que pocos utilitarios igualaban.
  • El 1.2 gasta poco si el uso es casi todo urbano.

Contras del Jazz GD

  • La carrocería ya no pasa desapercibida de pura antigua que es.
  • Las prestaciones son limitadas, sobre todo con el 1.2 cuando se sale a autovía.
  • La suspensión es blanda y comunica poco lo que hace el tren delantero.
  • Las piezas de carrocería salen algo más caras que en un utilitario corriente.

Problemas a vigilar

  • Los silentblocks y los brazos de suspensión se resienten en unidades que han sufrido muchos baches.
  • El embrague se gasta en los coches de ciudad con muchos arranques y semáforos.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi un punto porque el diseño ha envejecido y la pintura de muchas unidades ya no acompaña. Un 1.4 manual con los Magic Seat enteros sigue siendo un utilitario de espacio real; uno con la chapa comida no vale ni el precio del anuncio.

Kia Rio IV →

Comparte generación y receta con el Hyundai i20, pero lleva parrilla Kia y la garantía de siete años que la marca ofrecía en su época. El 1.0 de gasolina monta cadena de distribución y el 1.4 atmosférico es la mecánica más simple del catálogo; el punto negro es el cambio automático de doble embrague, que ya deja unidades dudosas en los anuncios. En autopista con el coche cargado, el 1.0 va justo.

Pros del Rio IV

  • El diseño y los acabados mejoran de forma clara respecto al Rio anterior.
  • El 1.0 T-GDI gasta poco y monta cadena de distribución.
  • Kia daba siete años de garantía en su época, y las unidades jóvenes todavía lo notan.
  • En ciudad los consumos se mantienen contenidos.
  • El precio de ocasión sigue siendo razonable para un utilitario de este ciclo.

Contras del Rio IV

  • El cambio automático de doble embrague resta tranquilidad frente al manual y aleja a quien busca un utilitario sin sorpresas.
  • El espacio interior se queda justo frente a un Jazz o un Yaris.
  • El 1.0 T-GDI se queda corto en autopista cuando vas con el coche cargado.
  • La depreciación todavía está en curso y el precio de hoy no es el suelo.

Problemas a vigilar

  • El automático de doble embrague titubea, tira y patina en los arranques y a marcha lenta.
  • El embrague del manual sufre en los urbanos con muchos kilómetros.
  • El 1.0 T-GDI consume aceite cuando el turbo está gastado.
  • Los silentblocks y los amortiguadores se resienten con la edad y golpean en badenes.

Cómo ha envejecido

Ha cedido dos décimas porque el doble embrague ya deja unidades dudosas y el 1.0 de gasolina hay que mirarlo con ojo por el consumo de aceite. Un T-GDI o un 1.4 manual de particular siguen siendo un utilitario actual; un automático que tira en atasco no vale el precio del anuncio.

Elige dos coches para compararlos cara a cara