Honda e vs Opel Adam: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda e | Opel Adam |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,4 / 10 | 6,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,2 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2020–2022 | 2013–2019 |
| Segmento | Urbano | Urbano |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 18.000–28.000 € | 5.000–9.000 € |
| Motores disponibles | e, Advance | 1.2/1.4, 1.0 Turbo, 1.4 Turbo, 1.3 CDTI |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con uno, el Advance, con diagnóstico de batería hecho y lo que quede de garantía por delante. Antes de comprar uno, haz cuentas honestas: unos 200 km reales tienen que cubrir tu día a día con margen. Prueba también las cámaras que hacen de retrovisores, porque sustituirlas sale caro, y ten en cuenta que al estar descatalogado el soporte es el que hay, ni más ni menos. | Prioriza el 1.2 o el 1.4 de gasolina atmosféricos con cambio manual: son los más sencillos de mantener. El 1.0 turbo y el 1.4 turbo van por cadena y pueden consumir aceite, así que exigen historial de mantenimiento y prueba en frío. El 1.3 CDTI solo encaja si haces carretera a diario. Antes de comprar uno, siéntate detrás: las plazas traseras y el maletero son de coche de ciudad. |
Honda e →
Un urbano eléctrico de diseño retro, con pantallas ocupando todo el salpicadero y cámaras en lugar de espejos retrovisores. Honda lo fabricó solo entre 2020 y 2022, así que ya no está en catálogo y las piezas no salen de una red viva. La autonomía real ronda los 200 km, poco para lo que piden por él en el mercado de ocasión.
Pros del e
- El diseño retro se reconoce a un kilómetro y no se confunde con ningún otro urbano.
- Los materiales del habitáculo están por encima de lo habitual en un coche de este tamaño.
- En ciudad se mueve con agilidad y cabe en cualquier hueco de aparcamiento.
- Las cámaras retrovisoras y las pantallas dan un ambiente de salón que ningún rival ofrecía entonces.
- Los componentes eléctricos llevan el sello de Honda, no el de un ensamblador genérico.
Contras del e
- La autonomía real queda muy por detrás de casi cualquier rival eléctrico de su época.
- El precio de ocasión sigue siendo alto para un urbano de tan poco alcance.
- Al estar descatalogado desde 2022, las piezas y el soporte ya no dependen de una red viva.
- El maletero y las plazas traseras son de urbano puro, sin margen para viajar.
Problemas a vigilar
- La batería hay que medirla en capacidad y en kilómetros reales antes de comprar, porque de ahí depende toda su compra.
- Las cámaras que hacen de retrovisores se descalibran y sustituirlas sale caro.
- El software acumula actualizaciones pendientes y en algunas unidades la pantalla se cuelga.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque salió caro para lo que daba y Honda dejó de fabricarlo en 2022. Un Advance con la batería medida y un uso cien por cien urbano todavía tiene sentido; como único coche de una familia, el alcance no llega.
Opel Adam →
Debajo del diseño propio y de la personalización de fábrica hay un Corsa D de tres puertas, con la misma base y buena parte de su mecánica. El 1.2 y el 1.4 de gasolina atmosféricos son los motores sencillos de la gama; el 1.0 turbo es un tricilíndrico de cadena que puede consumir aceite si se descuida. Es un coche pensado como objeto de diseño, no como coche de plazas.
Pros del Adam
- El diseño y las opciones de personalización de fábrica quedan por encima de lo habitual en el segmento urbano.
- El 1.2 y el 1.4 atmosféricos son mecánicas sencillas y baratas de mantener.
- La dirección es precisa y el tamaño resulta ideal para moverse por ciudad.
- El interior tiene mejor presencia que el de un utilitario genérico de estos años.
- Las versiones altas salen bien equipadas de serie.
Contras del Adam
- El precio de ocasión resulta alto para la mecánica que lleva, y no ha bajado al mismo ritmo.
- El 1.0 turbo exige un mantenimiento estricto de cadena y de aceite, sin margen para descuidos.
- Las plazas traseras y el maletero solo sirven para uso urbano.
- Al ser un nicho estético, la reventa se complica frente a un utilitario corriente.
Problemas a vigilar
- El 1.0 turbo junta cadena, consumo de aceite y desgaste del turbo en unidades con mantenimiento descuidado.
- El embrague y los soportes de motor acusan la conducción urbana intensa y pueden pedir sustitución pronto.
- La electrónica de confort y el sistema multimedia fallan en las unidades más viejas.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el 1.0 turbo ya necesita cadena y aceite en muchas unidades, y el precio de ocasión no ha bajado al ritmo de la mecánica. Por fuera sigue gustando: un 1.4 atmosférico cuidado todavía merece una visita, pero un 1.0 turbo que consume aceite no justifica el recargo que se paga por el diseño.
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